A medida que avanza la cuenta regresiva para el debut de Holanda en la Copa del Mundo, los aficionados en el país vuelven a sentir atrapados por la fiebre naranja.
En ningún lugar es más evidente el ambiente de euforia que se apodera de partes de este país cada vez que su selección nacional compite en un Mundial que en la Marktweg en La Haya, donde la comunidad local se reúne para llenar de naranja prácticamente cada centímetro cuadrado de su calle.
Desde los miles de diminutas banderas que ondean sobre la vía hasta las fachadas de las casas, los árboles y las farolas, todo es naranja, salvo unos pocos lugares que optan por exhibir el rojo, blanco y azul de la bandera de los Países Bajos.
Abundan las representaciones de leones —otro símbolo nacional—, muchas de ellas con la llamativa camiseta naranja del equipo conocido simplemente como “Oranje”, la palabra neerlandesa para naranja.
Con los años, este epicentro del color naranja se ha convertido en un destino popular para los aficionados y en un acontecimiento que une a los vecinos que pasan semanas transformando su calle.
“Hasta ahora, no nos hemos encontrado con nadie que haya dicho: ‘no nos gusta’ o que se queje”, comentó el martes el organizador Danny van Dijk a The Associated Press. “Hasta ahora, solo hemos escuchado cosas positivas”.
Como guiño a una opción de alojamiento que suelen elegir los futboleros neerlandeses, una pequeña caravana roja, blanca y azul se alza en una intersección, rodeada de una malla naranja y con una pancarta que la identifica como el “Hague Orange Campsite”.
Se convertirá en un punto de encuentro para los aficionados que no viajarán a Estados Unidos para ver a la selección de Holanda que abre su campaña en el Grupo F contra Japón el domingo en Dallas. Acto seguido, enfrentarán a Suecia en Houston el 20 de junio y completan la fase de grupos ante Túnez seis días después en Kansas City.
El rey, la reina y la princesa heredera del país estarán en Houston para el partido contra Suecia —y verán a Curazao, que forma parte del Reino de los Países Bajos, jugar contra Ecuador. El color nacional es consecuencia del apellido de la familia real: Oranje-Nassau.
Para una nación pequeña de unos 18 millones de habitantes, Holanda a menudo se ha destacado en los mundiales. Fue finalista en tres ocasiones (1974, 1978 y 2010), pero no ha logrado proclamarse campeón.
Si existiera una copa del mundo para decoradores de calles, los residentes de la Marktweg serían serios aspirantes.
“La calle está bellamente decorada. Todo ese naranja. Eso debió de haber sido una tarea enorme”, expresó Rob van Rosmalen, un fotógrafo aficionado que visitó la calle el martes. “Y es estupendo que todos los vecinos estén trabajando juntos así; me parece que eso es bueno para el ambiente del vecindario”.
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Mundial AP: https://apnews.com/hub/mundial-de-futbol-fifa
Tomado de https://www.independentespanol.com/



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