Este miércoles se cumplen 48 horas del devastador terremoto que sacudió a Colombia el pasado lunes alrededor de las 7:40 de la mañana en la costa occidental. Con el paso de los minutos, la carrera contra el reloj se vuelve cada vez más desgarradora y se reducen las posibilidades de hallar vida.
En medio de los escombros, una mano levantada basta para paralizar todo el lugar.
“Para todos los que están llegando, cuando se levante la mano es porque se está pidiendo silencio. Quédense quietos, no se muevan”, resuena la orden a través de los altavoces.
Ese silencio absoluto es vital para detectar cualquier débil pulso o señal de vida. Así lo relata Luis Eduardo Vélez, quien llegó como voluntario a la zona cero para sumarse a la batalla de rescate.
“Se han escuchado ruidos de gente que se queja adentro. Ése es el desespero de la gente por querer ayudar, pero la mejor forma de aportar es guardando silencio”.
Vélez explica que, junto a otros voluntarios, ha trabajado hombro con hombro moviendo toneladas de escombros. Su esfuerzo dio frutos con una chispa de esperanza: el rescate de sobrevivientes en el colegio Bautista de Cali.
“Anoche logramos rescatar a tres niños; todavía quedan niños atrapados y aquí hay unas seis o siete personas más. Estamos intentando hacer silencio para escucharlos y poder ingresar, porque solo nos prestaron la grúa dos horas para mover las losas de concreto más pesadas”.
Mientras unos luchan en la primera línea entre las ruinas, otros mantienen el ritmo en los centros de acopio.
Ana Cristina Martínez, otra de las voluntarias en esta lucha, relató el rescate de un padre y su hijo, al tiempo que lanzó un llamado urgente para conseguir equipo de protección indispensable.
“¿Qué se requiere para los voluntarios? El apoyo de diversas empresas y personas que se unan para brindar los elementos de protección adecuados, como gafas y guantes de seguridad. También requerimos linternas para los intensos trabajos nocturnos que venimos desarrollando”.
Entre el retumbar de los golpes, las órdenes de los brigadistas y momentos de silencio absoluto, los voluntarios en Cali y las autoridades de emergencia continúan entregándolo todo en busca de sobrevivientes.
La cifra preliminar de víctimas es devastadora: al menos 250 personas fallecidas, según informó la agencia Reuters con base en conteos oficiales locales. Por su parte, la Asociación de Alcaldes reporta más de 1,600 heridos y más de un centenar de edificaciones colapsadas.
Además, la crisis golpea con fuerza la falta de servicios básicos en comunidades indígenas de la región selvática del Pacífico, especialmente en el departamento del Chocó, donde se localizó el epicentro del sismo.
Mientras la Cancillería de Colombia afirma que en las próximas horas arribarán los primeros vuelos con ayuda internacional, han surgido cuestionamientos hacia la postura del gobierno recién instalado por priorizar el apoyo económico y de insumos por encima del envío de brigadas especializadas de rescate —como el reconocido equipo “Los Topos” de México— en momentos que son cruciales para salvar vidas.
El propio presidente de El Salvador, Nayib Bukele, confirmó la postura del gobierno colombiano:
“Nos han informado que sus equipos de rescate, médicos y demás cuerpos de emergencia se encuentran desplegados y atendiendo la situación, por lo que, en este momento, no requieren apoyo de personal”.
Por su parte, el embajador de China en Bogotá, Zhu Jingyang, urgió a las autoridades colombianas a agilizar la coordinación interna para acelerar la llegada de la ayuda externa:
“Esperamos que el gobierno colombiano dé a conocer de inmediato el nombre del funcionario y su enlace oficial para coordinar la asistencia internacional a favor de los damnificados del terremoto”.
Finalmente, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que la Unión Europea movilizará dos millones de euros (aproximadamente 2.1 millones de dólares estadounidenses) en fondos de emergencia para las zonas más golpeadas por este terremoto, considerado ya el más catastrófico en la historia reciente del país sudamericano.
Crédito de imagen: Los pacientes fueron evacuados apresuradamente de un hospital de Cali y trasladados a la calle durante el terremoto del 10 de agosto de 2026. AP Photo/Santiago Saldarriaga – Santiago Saldarriaga
Nota original publicada en el portal de rfi.fr el 12 de agosto de 2026: https://www.rfi.fr/es/am%C3%A9ricas/20260812-en-colombia-se-agota-el-tiempo-para-el-rescate-a-la-espera-de-apoyo-externo.
#ExpresionSonoraNoticias #Sonora #Hermosillo #RedesSociales #ESN #Siguenos #NoticiasSonora #HermosilloInforma #SonoraMX #MexicoInforma #NoticiasMexico

Más historias
Argentina empieza a cobrar los servicios de salud pública a extranjeros no residentes
Operación secreta en Turquía: Revelan que Donald Trump cambió de avión de emergencia tras amenaza de ataque iraní
Colombia sufre el terremoto «más fuerte» en la última década, según el Servicio Geológico Colombiano