Mundial 2026: ¿quién capitaliza la protesta

Mundial 2026: ¿quién capitaliza la protesta

¿Quién organizó realmente las manifestaciones? ¿Quién intentó capitalizarlas políticamente? Y, en medio de la disputa entre oposición y oficialismo, ¿qué pasó con las demandas que dieron origen a las protestas?

CIUDAD DE MÉXICO. – La previa de la Copa Mundial de Fútbol 2026 estuvo marcada por diversas convocatorias a protestas de grupos que encontraron en la atención global que genera el torneo una oportunidad para amplificar demandas históricas y visibilizar luchas legítimas, como las del movimiento estudiantil, las madres buscadoras de personas desaparecidas y el magisterio disidente.

Pero el campo de disputa no se limitó a las calles ni a las plazas públicas. Paralelamente, se desplegó una intensa batalla mediática en la que distintos actores buscaron influir en la narrativa de los acontecimientos, disputar la interpretación de las protestas y posicionar sus propias versiones sobre quiénes impulsaban las movilizaciones y con qué objetivos, e incluso cómo debería actuar la policía en contra de quienes se manifestaron.

Meses antes del torneo, las organizaciones sociales comenzaron a articularse y a definir rutas de acción para aprovechar la visibilidad que ofrece un evento de alcance mundial.

El objetivo fue colocar en la agenda pública demandas largamente postergadas: la falta de una jubilación digna, la crisis de desapariciones que el país arrastra desde hace más de dos décadas, el carácter cada vez más antidemocrático de las universidades, los procesos de limpieza social, el despojo territorial, el costo social del Mundial, la gentrificación y otras problemáticas que, pese a su gravedad, suelen permanecer al margen del debate público.

Sin embargo, a pocos días del partido inaugural en la Ciudad de México, comenzó a desplegarse una intensa campaña mediática que buscó capitalizar y reencauzar esas demandas. El fenómeno no es para nada nuevo. Algo similar ocurrió en octubre pasado, con la llamada de una anónima «Generación Z» a un amovilización para derrocar al gobierno. En esa ocasión, la derecha quizó utilizar a la juventud como laboratorio y carne de cañón para intentar tomar por asalto el Palacio Nacional.

En esta ocasión también comenzaron a surgir convocatorias desde páginas ultranacionalistas y de corte libertario, al estilo de Javier Milei. Una de ellas, cínicamente llamada «México Libertario», difundió supuestas manifestaciones de grupos sociales que terminaron por deslindarse de dichas convocatorias. Sin embargo, estas fueron difundidas por casi todos los medios de comunicación como una megamarcha.

En grupos «anticomunistas» de Facebook comenzaron a circular indicaciones. Por ejemplo, en uno llamado «Anticomunistas Acción Cívica Democrática MX», administrado por varios perfiles falsos pero con más de 94 mil integrantes, se podía leer: «Todos con ropa blanca en la entrada principal del Estadio Banorte. Nos van a ver turistas. Nos van a ver familias enteras. Nos van a ver millones de personas pendientes del inicio del Mundial, y Donald J. Trump estará viendo la represión». Ese mensaje fue compartido en al menos diez grupos identificados de la misma manera.


Nota original publicada en el portal de piedepagina.mx: https://piedepagina.mx/mundial-2026-quien-capitaliza-la-protesta/.