El gobierno de México cumplió con las condiciones impuestas por la FIFA. Sin embargo, los movimientos sociales reclaman que existen otras prioridades. En este contexto, la única que gana es la derecha apátrida, que busca regresar al poder con la ayuda de Trump
CIUDAD DE MÉXICO. – El momento más recordado de la inauguración del Mundial México 86, sin lugar a dudas, es la rechifla que se llevó el presidente Miguel de la Madrid; difícilmente podría haber sido de otra forma. Eran los primeros años de la aplicación del modelo neoliberal y habían pasado seis años de lo que posteriormente se conocería como la “década pérdida”, caracterizada por la caída de los precios del petróleo, el crecimiento de la deuda pública, el inicio de las privatizaciones, la inflación y las devaluaciones constantes. En pocas palabras vivíamos el inicio de la pesadilla neoliberal.
No obstante, el aspecto que más reclamó la gente con sus abucheos a uno de los presidentes más grises en la historia de México no fue únicamente la situación económica. También expresaba el repudio a su incapacidad y soberbia en el manejo de la crisis que generaron los sismos de septiembre del año anterior, 1985.
En primer lugar, al desmovilizar a la sociedad, que había respondido de forma espontánea a la tragedia organizando brigadas dedicadas a la búsqueda y rescate de sobrevivientes y cuerpos, así como a la remoción de escombros. Estas tareas fueron restringidas y delegadas al Ejército mexicano y a los cuerpos de seguridad y rescate; En segundo lugar, por el rechazó inicial del presidente De la Madrid, a aceptar la ayuda que solidariamente ofrecida por otras naciones. El resultado fue devastador: las cifras oficiales registraron 10 mil víctimas mortales, aunque estimaciones no oficiales plantean la existencia de hasta 20 mil. Un hecho que sin duda fue determinante para el resquebrajamiento del régimen priista que se encontraba en plena descomposición.
Estas decisiones generaron enojo e indignación en distintos sectores de la sociedad mexicana, que cuestionaban que, en tales condiciones, se realizará el evento deportivo e incluso algunos exigían su cancelación.
Algunos han querido interpretar la ausencia de la presidenta Claudia Sheinbaum en la ceremonía inaugural del Mundial como un acto fríamente calculado desde el momento que anunció su decisión de sortear su boleto para que, en su lugar, asistiera una mujer que practicara el futbol. Según esta explicación, la mandataria habría buscado no exponerse a posibles las muestras de rechazo por parte de algún sector del público.
En su lugar, la presidenta contempló asistir al Fan Fest instalado en el Zócalo de la Ciudad de México, sin embargo, como ella misma declaró, esto dependía de la existencia de condiciones propicias para hacerlo.
Finalmente apareció en el Deportivo Hermanos Galeana en la Alcaldía Gustavo A. Madero.
Nota original publicada en el portal de piedepagina.mx: https://piedepagina.mx/el-precio-de-cumplir-con-los-caprichos-de-la-fifa/.



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