Juan Manzo llega pasadas las cinco de la tarde del miércoles 21 de octubre a un viejo café junto a la Casa de la Cultura de Uruapan, donde despachaba su hermano Carlos. A pocos metros está la jardinera donde fue asesinado hace casi un año y hay un busto en su memoria. Con una sonrisa leve, cuenta que por prudencia prefirió no asistir al homenaje y dejar que su madre recibiera la presea a nombre de su hermano.
El subsecretario de Gobernación de Michoacán lleva camisa azul claro, arremangada hasta los codos, y pantalones de mezclilla. Pide un americano que le sirven tan negro que parece chocolate espeso. Habla del hermano pequeño al que llamaban “el chirris” , de sus discusiones y del miedo a que lo mataran. También de la disputa con Grecia Quiroz y el Movimiento del Sombrero por la investigación del crimen y los teléfonos de Carlos.
Dice que le duele que lo llamen “Caín”, pero sostiene que exigir explicaciones es una forma de lealtad: su hermano, asegura, habría hecho lo mismo por él.
—Antes de hablar de Carlos como alcalde y personaje público, quisiera saber cómo era como hermano.

—Bueno, es un tema que muchos no se centran en preguntar —responde con una sonrisa franca—. Carlos siempre fue un niño muy inquieto, conflictivo en algunos casos en la escuela, aunque a la vez tenía una parte muy noble. Carlos era ingenuo, atrabancado, muy visceral en algunos casos. Conforme fue creciendo se le hizo un carácter duro, pero nunca perdió esa ingenuidad. A pesar de que pudiera mostrarse como un hombre muy rudo, yo siempre lo vi como al niño que conocí y con el que conviví.
Lee: “No he tenido ni un momento para el duelo”: Grecia Quiroz, a un año del asesinato de Carlos Manzo
—Tenía un poco el carácter de mi papá, que también era muy duro, muy bronco, pero a la vez tenía esa nobleza. En la primaria, por ejemplo, varias veces me tocó, como hermano mayor, entrarle al quite porque se peleaba con compañeros de su salón o con otros más grandes. Después, a lo largo de su vida, cuando sucedía algún problema, él se alejaba y me dejaba a mí la bronca. Y así ha sido hasta ahora: aun con su muerte, la bronca de lo que le sucedió nos quedó a nosotros.
—Él tenía un carisma innato, era muy dicharachero. Mi personalidad siempre fue más seria, más mesurada. Él era el hermano que caía bien, que gustaba y que además era el más pequeño. Era muy chaparrito de niño y le decíamos “el chirris”. Yo era mucho más alto y más grande. Siempre estuve más pegado a mis padres y él estaba más apegado a mi abuela.
Tuvimos una muy buena relación, contrario a lo que se ha tratado de inducir políticamente. Aunque en algunos momentos, por mi dinámica en el gobierno del estado y sus posturas políticas, no coincidíamos o hasta salíamos mal —ríe.

—Sí, muchas veces, muy seguido. Cuando llegó a la presidencia de Uruapan hubo problemas en los que su personalidad a la hora de gobernar generaba conflicto. Yo, por ser de Uruapan, ser el subsecretario y conocer la dinámica porque fui secretario del Ayuntamiento, venía a operar muchos temas que Carlos me pedía o en los que yo mismo me ofrecía. Y lo resolvíamos bien. Él me decía: “Tú encárgate de tener diálogo con actores que pudieran tener conflicto”. Ahora bien, que me gustara mucho su carácter fuerte, que hasta grosero era, pues no. Pero así era, siempre había sido así.
—¿Alguna vez le dijiste a tu hermano: “Oye, Carlos, ya bájale”?
—Es hasta paradójico, porque yo venía saliendo de una operación, de un derrame cerebral —comienza a recordar—. Tuve un accidente cerebrovascular que me inhabilitó prácticamente desde finales de julio del año pasado hasta que murió Carlos, en noviembre pasado. No estaba trabajando, pero hubo unos conflictos de seguridad porque habían matado a un policía y Carlos empezó a elevar su nivel de exigencia al gobierno del estado y al federal.
En algún momento tomaron las instalaciones del teleférico para que viniera la seguridad y todo esto. Me involucré sin que nadie me lo pidiera. Incluso Carlos no quería que me involucrara, por mi salud, en cabildear sus conflictos con el gobernador.
—No acostumbro mencionar temas tan de Carlos y de mi relación con él, pero uno de los últimos mensajes que le escribí… Te quiero enseñar el mensaje, espera.
Crédito de imagen: Foto: Especial
Nota original publicada en el portal de grupoanimal.mx el 29 de octubre de 2026: https://grupoanimal.mx/estados/juan-manzo-hermano-carlos-manzo-alcalde-uruapan-asesinato.
#ExpresionSonoraNoticias #Sonora #Hermosillo #RedesSociales #ESN #Siguenos #NoticiasSonora #HermosilloInforma #SonoraMX #MexicoInforma #NoticiasMexico

Más historias
Se fue Taddei, ¿y luego?
Cristiano Ronaldo ganó el «BOAT» y adivinen a quién le molestó
Editorial: INE: miserias antiguas y golpeteos actuales