Israel causa más de 30 muertos en Líbano tras sumarse Hezbolá a la batalla

Israel causa más de 30 muertos en Líbano tras sumarse Hezbolá a la batalla

Tomado de https://feeds.elpais.com/

Hezbolá ha entrado en esce na en la madrugada de este lunes con el lanzamiento de tres proyectiles contra el norte de Israel en venganza por haber matado al líder supremo iraní, Alí Jameneí, al inicio de su campaña bélica mano a mano con Estados Unidos, este domingo. Son los primeros desde el alto el fuego que puso fin en 2024 a los dos meses de guerra que libraron y durante el que Israel ha seguido bombardeando casi a diario. Aunque ninguno de los proyectiles causó heridos o daños, el jefe del Estado Mayor de Israel, Eyal Zamir, advirtió de que “pagará un alto precio” y la aviación israelí comenzó a bombardear el sur de Líbano y la capital, Beirut. El Ministerio de Sanidad cifra esta mañana los muertos en 31, mientras el presidente de Líbano, Joseph Aoun, carga tanto contra Israel como contra la milicia chií, por inmiscuir el país en guerras en las que “no tiene nada que ver”.

Los bombardeos, hasta de una decena de Dahiye (los suburbios chiíes de Beirut considerados feudo de Hezbolá), generaron el miedo entre la población, con gente huyendo ante la previsible escalada. También en el sur, lo que generó atascos en las salidas.

Al anunciar el ataque desde Líbano, las Fuerzas Armadas de Israel no precisaron inicialmente si era obra de la debilitada milicia aliada de Teherán o de grupos armados palestinos en Líbano. Sí lo hizo a los medios locales un mando de seguridad israelí, que advertía de que la represalia sería dura.

Poco después, Hezbolá se lo atribuyó en un comunicado, en el que daba cuenta de “una andanada de misiles avanzados y una ráfaga de drones” contra un sistema de defensa antimisiles al sur de la ciudad de Haifa, en el norte de Israel. Es, añadió, su “represalia” por el bombardeo que mató a Jameneí, “en defensa del Líbano y su pueblo y en respuesta a los repetidos ataques israelíes”. “El enemigo israelí no puede continuar su agresión, que ya dura quince meses, sin una respuesta de advertencia para detenerla y retirarse de los territorios libaneses ocupados. Esta respuesta es un acto legítimo de legítima defensa”, señaló.

El jefe del Estado Mayor de Israel, Eyal Zamir, ordenó entonces los “preparativos para la continuación de la actividad ofensiva y defensiva” y hecho “plenamente responsable de cualquier escalada” a Hezbolá por “iniciar una campaña” contra Israel. “Las tropas se han preparado para un escenario así […] Cualquier enemigo que amenace nuestra seguridad pagará un alto precio; no permitiremos que el pueblo de Israel ni nuestra frontera norte sufran ningún daño”.

A diferencia de la guerra de 12 días del pasado de Israel contra Irán, en la que permaneció al margen, Hezbolá ingresa ahora a la batalla, pese a las presiones internas y a las amenazas externas: Israel advirtió en las últimas semanas al Gobierno de Beirut de que, si sucedía, bombardearía infraestructuras, incluido el único aeropuerto en funcionamiento; y el presidente Aoun ya subrayó el domingo -al comenzar la ofensiva contra Irán- que la potestad de “ir a la guerra o a la paz corresponde exclusivamente al Estado libanés”.

El primer ministro libanés, Nawaf Salam, se ha pronunciado en la misma línea tras el lanzamiento de los cohetes contra Israel. Lo ha calificado de “acto irresponsable” que “pone en peligro la seguridad e integridad del Líbano y da a Israel pretextos para continuar sus ataques contra el país”. “No permitiremos que el país se vea arrastrado a nuevas aventuras y tomaremos todas las medidas necesarias para detener a los autores y proteger al pueblo libanés”, escribió.

Naim Qassem, el líder de Hezbolá tras el asesinato por Israel de Hasan Nasrala, ha llamado “criminal y tiránica” la campaña bélica contra Irán de EE UU e Israel, pero se mostró ambiguo sobre si saldría en defensa de su principal proveedor de fondos y armamento.

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