"Un espacio más amplio: el costo del autogobierno en México"

«Un espacio más amplio: el costo del autogobierno en México»

Tomado de https://www.rfi.fr/

Los habitantes de Tila lograron lo que parecía imposible: se enfrentaron a las autoridades municipales y a la policía que los agredían. Los indígenas mayas ch’oles se organizaron para gestionar sus tierras y su vida pública. Lo que puede parecer una utopía en las tierras zapatistas de Chiapas, en el sur de México, para los ejidatarios es más bien una constante alerta para no perder sus tierras y preservar su integridad. Este contexto es retratado en el documental “Un lugar más grande” del director francés Nicolas Défossé, con la colaboración del sonidista y diseñador de audio Martin de Torcy, quien también trabajó en «Escala en París».

«Un lugar más grande» es una propuesta cinematográfica. En una era de videos verticales de pocos segundos, el equipo optó por «un documental de cine directo»: dos horas sin narrador, con una fotografía precisa y diálogos captados durante años para comprender y sublimar la realidad de los habitantes de Tila. Los diálogos, mayormente en maya ch’ol, fueron traducidos «por varias personas de la comunidad que realizaron un gran trabajo de traducción».

«Con este estilo narrativo no podíamos controlar lo que se contaba. Fue un largo proceso, pasar tiempo con la gente, tanto en momentos donde sabíamos que sucederían eventos importantes, como en muchos otros donde solo estábamos pendientes, filmando o no. También, estar mucho tiempo con la comunidad para integrarnos en el paisaje. Creo que fue un gran logro narrar la historia de esta manera», comenta Martin de Torcy, sonidista y diseñador de audio del documental.

Un recorrido de más de cinco años, con numerosos viajes y sesiones de dos semanas. Fue excepcional poder ingresar a esta comunidad que desconfía del exterior. Esto fue posible gracias al director Nicolas Défossé, quien conoce la realidad chiapaneca a fondo: «lleva alrededor de 25 años viviendo en Chiapas y ha estado muy involucrado en organizaciones de medios con la organización zapatista. La gente de Tila invitó a Nicolás. Fue un gran privilegio estar allí, respaldados por la comunidad, que siempre estuvo muy atenta a nosotros».

El Estado de Chiapas, en el sur de México, es un territorio con una tradición zapatista heredada de la revolución mexicana y de las reivindicaciones que surgieron en 1994 con la figura del subcomandante Marcos. Esta figura marcó un antes y un después para los campesinos y, sobre todo, para las comunidades indígenas, como los habitantes de Tila, organizados bajo la figura del «ejido»: una porción de tierra cedida por el Estado para su explotación agrícola, pero no solo para eso.

Las urnas no entran

En Tila, en 2015, los habitantes expulsaron a las autoridades municipales debido a abusos y violencia. De hecho, cualquier proselitismo político está prohibido; las urnas no entran. Los vehículos ajenos a la comunidad son controlados, ya que la tierra está en disputa y desde 2020 la violencia ha aumentado para forzarlos a ceder.

«Un lugar más grande» evidencia que para los ejidatarios es crucial defenderse, alejar a los partidos políticos que dividen a la comunidad y cuidar la tierra que les sustenta. Al excluir a las autoridades, los propios habitantes se encargan de la justicia con un código local preciso, que incluye penas de cárcel, regulación del tráfico, organización de fiestas patronales, gestión de residuos y seguridad. Todo esto se organiza en una Asamblea general donde la comunidad decide.

«La máxima autoridad del pueblo es el Comi», explica Martin de Torcy, «quien es nombrado por tres años. No es alguien que busca una carrera política, sino alguien que asume elTomado de https://www.rfi.fr/