Suicidio en México: una crisis silenciosa que crece entre jóvenes

Suicidio en México: una crisis silenciosa que crece entre jóvenes

Se trata de una de las principales causas de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años, con una mayor incidencia en hombres, especialmente entre los 25 y 29 años. La entrada Suicidio en México: una crisis silenciosa que crece entre jóvenes...Tomado de http://radiosonora.com.mx/feed

El suicidio en México se ha convertido en una problemática de salud pública en ascenso, particularmente entre la población joven. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2023 la tasa alcanzó los 6.8 casos por cada 100 mil habitantes, con un total de 8,837 suicidios registrados en el país.

Se trata de una de las principales causas de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años, con una mayor incidencia en hombres, especialmente entre los 25 y 29 años.

Un problema con rostro joven

La brecha por género es significativa: mientras la tasa en hombres alcanza los 11.4 casos por cada 100 mil habitantes, en mujeres es de 2.5. Especialistas advierten que esta diferencia también refleja que los hombres tienen más dificultades para reconocer sus síntomas y buscar ayuda.

Algunas entidades superan ampliamente la media nacional. Chihuahua se mantiene entre los primeros lugares, con tasas que superan los 15 a 16 casos por cada 100 mil habitantes, seguido por otros estados con alta incidencia como Yucatán, Aguascalientes y Campeche.

Sonora: atención en crisis y señales de alerta

En Sonora, la demanda de atención también refleja esta tendencia. El Centro de Atención Telefónica de Intervención en Crisis de la Universidad de Sonora (Unison) atendió el último año a 950 personas, cifra que se mantuvo similar en 2024. En lo que va de 2026, hasta el 15 de marzo, ya se han registrado 311 usuarios.

«La Organización Mundial de la Salud nombra como comportamiento suicida; el comportamiento suicida tiene tres elementos: la ideación, el plan y propiamente el intento. Entonces, más de lo que nosotros quisiéramos, hemos estado observando un aumento en esta sintomatología; muchos de los usuarios, el 30%, tienen esta parte de ideación, planeación o un intento o varios intentos de suicidio».

Según este modelo, el comportamiento suicida incluye tres fases: ideación, planificación e intento. En el caso del centro, el 30% de las personas atendidas ha presentado al menos una de estas etapas.

Factores que detonan la crisis

Detrás de estas cifras hay múltiples factores. Las personas que buscan ayuda enfrentan contextos marcados por distintos tipos de violencia, consumo de sustancias y problemáticas emocionales como ansiedad, estrés y duelos, lo que configura escenarios complejos que pueden derivar en crisis.

El perfil de quienes solicitan atención refleja la dimensión del problema. El 55% de los usuarios son universitarios, mientras que un 20% corresponde a menores de edad. Además, el 30% ha presentado ideación, planeación o intentos de suicidio, lo que evidencia la urgencia de intervención oportuna.

Intervenciones en espacios públicos

La crisis también se manifiesta en espacios públicos. De acuerdo con el comisario de la Policía Municipal de Hermosillo, Alonso Durón Montaño, en lo que va del año han atendido seis intentos de suicidio en lugares como puentes y el vertedor de la presa, puntos identificados como de alto riesgo.

«Son alrededor de seis puentes; tenemos otras áreas, como el vertedor de la presa, donde también se han atendido ese tipo de reportes. En puentes hemos acudido a seis; nosotros hemos atendido tres».

En tres de estos casos, los elementos lograron intervenir a tiempo y evitar un desenlace fatal.

Andrea: sobrevivir para volver a vivir

Detrás de las cifras hay historias que reflejan la profundidad de esta crisis. Andrea —nombre ficticio— es una de ellas.

«Tenía 33 años cuando se murió mi papá; a raíz de eso se vinieron más problemas. El papá de mis hijos se había ido, tenía deudas, estaba con mi mamá, viví la depresión, sentía ansiedad, con ganas de salir corriendo. Y a raíz de eso quise atentar contra mi vida y la vida de mis hijos; incluso, a lo último, la familia por parte del papá de mis hijos me quitó la casa. De ahí fue que tomé muchas pastillas enfrente de mi hijo, el más chico».

Tras ingerir pastillas, fue hospitalizada y, después de recibir atención médica y psicológica, logró recuperarse.

«Siento que la vida es muy bonita; siento que todo se soluciona. Son etapas que todos pasamos y que vamos a pasar; todo se soluciona. Así tengo mi mentalidad: que la vida es muy bonita y no hay que deprimirnos por nada, es salir adelante ante todas las dificultades que nos pasan».

La importancia de intervenir a tiempo

Especialistas advierten que identificar señales como tristeza persistente, enojo o aislamiento y buscar ayuda profesional puede marcar la diferencia. El suicidio, coinciden, es prevenible si se atiende a tiempo.

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