abril 20, 2021

Siete películas LGBTQ imprescindibles para ver en la cuarentena

Artículo publicado originalmente por VICE en inglés.

Los últimos cinco años han sido invaluables para el cine queer. Desde Call Me By Your Name, Love, Simon y Happiest Season hasta la serie de icónicos dramas históricos lésbicos como Carol, Portrait of a Lady on Fire, Ammonite y posiblemente The Favourite, estas narrativas emocionantes han capturado la imaginación cultural y marcado el comienzo de una nueva era de narración queer. Es algo que también hemos visto replicado en la pantalla chica, a través de programas estadounidenses como Euphoria, Atypical y The Bold Type.

Sin embargo, un vistazo rápido a estas producciones muestra una uniformidad deslumbrante. El cine occidental, como era de esperar, ha creado un monopolio de protagonistas blancos. Por lo general, se centran en torno al trauma, al “amor prohibido”, al tropo de salir del armario o a un romance que cambia la vida de las protagonistas, que casi siempre son delicadas mujeres blancas. Hay varias películas queer reflexivas que ahondan en los matices del género, la sexualidad y la raza, pero muy pocas han disfrutado del mismo éxito comercial que Emma Stone haciendo contacto visual erótico con la reina Ana. La diversidad entre las películas ha aumentado notablemente, pero seguimos buscando películas queer que hayan sido creadas por la comunidad LGBTQ+ desde cero.

Filmes como Moonlight e Ife (que se traduce como “Amor” en el idioma yoruba) han sido únicos en su creación y significado cultural. Ambas películas capturan experiencias claramente diferentes vinculadas al amor y romance de personas negras y LGBTQ+, y marcan el comienzo de una nueva ola de primicias culturales. Lanzada en 2016, Moonlight mostró la vida de las personas negras y el amor queer en sus propios términos, lo que obligó a los críticos y al público a considerar por qué les había llevado tanto tiempo ver un retrato único de la masculinidad que también revela con delicadeza la experiencia de llegar a la madurez como una persona queer. Ife, lanzada en 2020, tuvo un impacto histórico similar como la primera película lésbica de Nollywood desarrollada por mujeres negras queer desde su concepción y creación. Cada una de estas películas sigue siendo vital, ya que destacan historias que en su mayoría no son contadas y aportan considerablemente más de lo que podría ofrecer cualquier representación de una persona gay en una película de Marvel.

Si bien hay un gran agujero en el mercado, también hay algunas gemas que pueden aprovechar. Con esto en mente, hemos elaborado una guía de películas queer increíbles no occidentales (en su mayoría).

Ek Ladki Ko Dekha Toh Aisa Laga (2019) 

Sinopsis: Una joven punjabi lucha por encontrar un equilibrio entre los valores de su familia y a quién ama de verdad.

Por qué es buena: Las películas de Bollywood formaban parte de mi vida mucho antes de que conociera las cintas VHS de Disney y sus bandas sonoras a menudo permanecían en las grandes bodas y fiestas de Pakistán. Me había acostumbrado a los musicales elaborados, las vestimentas extravagantes y las coreografías impecables. Ek Ladki hace esto y algo más.

Con el título traducido aproximadamente a “Cómo me sentí cuando vi a esa chica”, la película contiene todas las características representativas de un éxito clásico. La cinta rompió barreras al convertirse en el primer filme en abordar un romance lésbico de Bollywood. Inesperadamente meta, culturalmente disruptiva e increíblemente dulce, es una comedia romántica hindi sobre la llegada a la madurez que no pueden perderse.  

The Watermelon Woman (1996)

Sinopsis: Una joven lesbiana negra que vive en Filadelfia comienza a desentrañar el misterio en torno a una infame actriz negra de la década de 1940 apodada la Mujer Sandía.

Por qué es buena: Cheryl Dunye realiza una película increíblemente didáctica que es apasionadamente consciente de sí misma. Presentando una versión ficticia de sí misma, la película sigue la misión de Dunye de confrontar y explorar la marginación activa y la supresión de la experiencia negra en el cine, particularmente el cine queer.

El debut como directora de Dunye enfrentó desafíos, no solo por sus temas, escenas y lenguaje LGBTQ+, sino porque la guionista recibió fondos que estaban intrínsecamente politizados. Había una creencia persistente en Estados Unidos de que los proyectos financiados por el gobierno no deberían exhibir temáticas sexualmente explícitas. Aún así, el análisis crítico de Dunye de la industria y la búsqueda de la Mujer Sandía es una historia que, incluso hoy, resulta reveladora.

Saving Face (2004)

Sinopsis: La cinta trata sobre una protagonista que no ha salido del armario, con un toque diferente. Wilhelmina “Wil” Pang está ocultando su secreto más querido a su familia, pero resulta que su madre tiene su propia verdad caótica.

Por qué es buena: Todos estamos cansados de la “trama de salir del armario”, pero Saving Face te engancha con mucho más. Una de las pocas películas tempranas de Hollywood que se centra en una familia chino-estadounidense, esta historia de una madre y su hija trata sobre las actitudes culturales chinas de honor y respeto con giros y vueltas deliciosamente cómicos.

De manera refrescante, la directora Alice Wu se apoya en gran medida en el humor para impulsar la película, en lugar del trauma personal, y si reconocen el nombre de Wu probablemente sea porque estaba al frente del romance LGBTQ+ de Netflix, The Half of It (2020), así que consideren esto una petición para que vean ambas. 

Ma Vie En Rose (1997)

Sinopsis: Ma Vie En Rose (Mi vida en rosa) sigue el viaje emocional de Ludo, de siete años, que busca continuamente presentarse como una niña.

Por qué es buena: El director belga Alain Berliner hace un trabajo brillante produciendo una película sensible que logra un equilibrio entre la comedia y la sinceridad. Integra con delicadeza imágenes audaces y narraciones tentativas para evocar mundos, tanto reales como imaginativos, que dan vida a la inocencia infantil, el anhelo y el sentido de la identidad de Ludo.

The Handmaiden (2016)

Sinopsis: Esta película es una adaptación de Fingersmith de la novelista galesa Sarah Walters, en la que Park Chan-wook cambia el escenario victoriano de Gran Bretaña por un trasfondo coreano bajo el dominio colonial de los japoneses. El thriller erótico de tres partes trata sobre la conspiración de un estafador coreano para seducir a una heredera japonesa para apoderarse de su riqueza.

Por qué es buena: The Handmaiden ha recibido un gran reconocimiento por la capacidad de Park Chan-wook para crear un thriller envuelto en un erotismo oscuro. Aunque varios críticos han calificado el filme como innecesariamente vulgar, el quid sexual de The Handmaiden es lo que la convierte en una película convincente. Alternando ingeniosamente entre los puntos de vista marcados por el género, la película aplica una lente feminista queer crucialmente poderosa a los temas predominantes de la lujuria, la sexualidad y la narración de historias. 

Rafiki (2018)

Sinopsis: Dos jóvenes mujeres cruzan caminos en Nairobi y sus vidas se convierten en un torbellino al verse envueltas en momentos espontáneos, secretos compartidos y escenas de agitación cultural.

Por qué es buena: Como una película que ha luchado continuamente para transmitir su mensaje, Rafiki (que significa “amigo” en suajili) es resistente y transgresora. Retrata la inocencia de enamorarse en la Kenia moderna en un contexto de estigmas culturales y políticos, que existen tanto dentro como fuera de la película.

Rafiki fue prohibida por la Junta de Clasificación de Películas de Kenia debido a que “promueve el lesbianismo”. La homosexualidad es actualmente ilegal en Kenia, y las personas LGBTQ+ enfrentan una persecución interminable sin ningún tipo de protección, y Rafiki desafía estas normas al brindar una representación honesta y reflexiva de cómo sería una relación lésbica en Kenia cuando no está gobernada por voces externas. 

C.R.A.Z.Y (2005)

Sinopsis: Un adolescente católico sexualmente confundido hace todo lo posible para encajar en el Quebec de la década de 1960 y superar a su familia homofóbica a través de la fe y la música de David Bowie.

Por qué es buena: Podría decir que es una de mis favoritas, solo por su banda sonora. Esta película quebequense es algo con lo que me topé durante la carrera, cuando estaba obsesionada con el cine y se ha quedado conmigo desde entonces. Repleta del caos esperado de una película que habla sobre la transición a la madurez, su relación con la identidad, la fe y la música es atormentada, sincera e ingeniosa. Además es un increíble homenaje a David Bowie, que es más de lo que se puede decir de Stardust.

@zoyashvikh

Tomado de http://vice.com/es_latam/rss/

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