(14 de julio, 2026).- El secretario de Estado Marco Rubio anunció medidas contra la Corte Penal Internacional y presión diplomática a aliados de EU para reducir su respaldo al tribunal.
Washington.— El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció una nueva estrategia de la administración de Donald Trump para debilitar a la Corte Penal Internacional (CPI) mediante sanciones y presión diplomática sobre países aliados.
El funcionario estadounidense afirmó que Washington buscará que otros gobiernos reconsideren su relación con el tribunal, al que acusó de amenazar la soberanía de Estados Unidos.
La CPI es el organismo internacional encargado de investigar y juzgar crímenes de guerra, genocidio, crímenes de lesa humanidad y el delito de agresión cuando se cumplen las condiciones establecidas en el Estatuto de Roma.
Durante la presentación de la estrategia, Rubio sostuvo que el tribunal se atribuye facultades para investigar y procesar a ciudadanos estadounidenses.

“La CPI representa una amenaza intolerable para la soberanía estadounidense”, declaró.
El secretario de Estado también afirmó que la Corte mantiene una ofensiva contra Washington.
“Está librando una guerra contra nuestro país, no con balas ni misiles, sino con estatutos, pactos y la fuerza de lo que llaman el derecho internacional”, señaló.
La CPI, sin embargo, sostiene que su competencia no depende únicamente de la nacionalidad de una persona investigada, sino de la naturaleza de los crímenes y de las condiciones de jurisdicción establecidas en el derecho internacional.
La estrategia anunciada por Washington contempla ampliar sanciones contra integrantes del tribunal, restricciones de ingreso a territorio estadounidense y medidas contra organizaciones que colaboren con la Corte.

Además, funcionarios estadounidenses buscarán persuadir a gobiernos aliados para que rechacen la jurisdicción de la CPI o reconsideren su participación en el organismo.
La administración Trump también señaló que observará la relación de distintos países con el tribunal mientras mantienen acuerdos de cooperación militar o reciben asistencia estadounidense.
Estados Unidos no forma parte del Estatuto de Roma, tratado internacional que creó la Corte Penal Internacional en 2002.
Washington sostiene que, al no haber ratificado ese acuerdo, la CPI no tiene autoridad sobre ciudadanos estadounidenses.
No obstante, el tribunal puede intervenir en casos relacionados con crímenes cometidos en territorios de países que sí reconocen su jurisdicción, incluso cuando los acusados no sean nacionales de esos Estados.

Bajo esa interpretación, la CPI abrió investigaciones relacionadas con Afganistán y con funcionarios israelíes, decisiones que generaron fuertes críticas del gobierno estadounidense.
Durante su primer mandato, Donald Trump ya había impuesto sanciones contra funcionarios de la CPI debido a investigaciones relacionadas con militares estadounidenses.
Con su regreso a la Casa Blanca, la administración republicana retomó esa confrontación y planteó una estrategia más amplia contra el tribunal.
En un comunicado y en una columna publicada en The Wall Street Journal, Rubio afirmó que Estados Unidos buscará reducir la capacidad de acción de la Corte.
“Desmantelaremos la Corte Penal Internacional, ladrillo a ladrillo, si es necesario”, escribió.
La nueva postura abre un nuevo capítulo en la disputa entre Washington y las instituciones internacionales encargadas de investigar violaciones graves al derecho humanitario.
Nota original publicada en el portal de elchamuco.com.mx el 14 de julio de 2026: https://elchamuco.com.mx/2026/07/14/marco-rubio-trump-ofensiva-corte-penal-internacional/.
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