Foto: Teatro UNAM / Ulises Ávila. Las bodas tienen su liturgia: el vals, el brindis, la tía que llora en la mesa del fondo. Los divorcios, en cambio, suelen resolverse en despachos y en silencio. Todavía podemos ser felices, de Jimena Eme Vázquez y Andrea Chapela, invierte ese protocolo: una pareja celebra su separación con una fiesta y, entre baile, pastel y confidencias, se plantea una pregunta que inquieta a toda una generación: si un vínculo cambia de nombre, ¿tiene que perder también su valor? La obra, dirigida por Daniel Bretón para Teatro UNAM, se presenta estos días en el Teatro Santa Catarina.
El germen fue una anécdota que Chapela escuchó de una amiga coreana: tras años de matrimonio, decidió separarse de su esposo, no porque hubiera dejado de quererlo, sino porque ya no era feliz en esa vida compartida. Ambos organizaron una fiesta de separación y la cerraron con una reverencia mutua. Ese gesto (despedirse sin desconocerse) late en el centro de la pieza.
“Tal vez ya no somos pareja, pero nos seguimos amando, nos seguimos viendo, porque me enamoré de ti, no sólo de ti como pareja”, resumió el director.
Bretón, quien comparte con Vázquez la docencia en el Teatro La Capilla, explicó que la obra cuestiona la idea romántica como único destino: sin la presión de la casa, la familia o las deudas comunes, lo que queda es la persona amada, cuya importancia no se borra aunque ya no ocupe el mismo sitio en la vida cotidiana.
“La despedida también puede ser un acto de amor más que un hecho de dolor y de sufrimiento”, afirmó. Frente a la costumbre que exige rupturas desgarradas, la pieza apuesta por un adiós que duele, pero sin agresión hacia quien se amó. Y el foco no se limita a la pareja: Libra y Capricornio, quienes se divorcian; Virgo, hermano de Capricornio; Géminis, ex de Libra, y Aries, amigo de ambos, despliegan un mapa de afectos donde la amistad pesa tanto como el amor romántico. Según Vázquez, el duelo más hondo de la noche podría ser el del amigo en común.
“Tener una casa, una vida estable, un trabajo que me pueda sostener y que me dé tiempo para enamorarme es muy complejo”, afirmó el director sobre el trasfondo del texto, atravesado por el desencanto del sueño milenial y de las generaciones siguientes. Cuando las certezas que sostenían a la familia tradicional se vuelven difusas, el amor parece lo más difícil de todo, como admite Aries (Andrés Torres Orozco). De ahí la urgencia de pensar los vínculos desde el valor de quienes los integran y no desde la etiqueta que les impone la costumbre.
Los personajes, nombrados por signos zodiacales, carecen de género fijo, y la producción lo aprovecha con la rotación del elenco: la temporada arrancó con Sofía Espinosa y Karen Woodin como la pareja que se separa, y después Pablo Gómez y Miguel Salas asumirán esos papeles. Para Bretón, dirigir todas las versiones igual sería burocrático: la sensibilidad de cada intérprete transforma la historia. La estructura, además, rehúye la cronología: comienza por el final, y Libra y Capricornio no se hablan hasta la última escena.
El director afirmó que están poniendo al público a dar la fiesta junto con ellos. Y esto lo reafirman la escenografía e iluminación de Ana Luisa Gama y el diseño sonoro de Yayo Villegas que recrean un salón con dos frentes de público, donde cada espectador elige qué mirar. La atmósfera es setentera: la pareja se enamoró al ritmo de You Make Me Feel Like Dancing, de Leo Sayer, y las baladas melosas avivan llamas que los personajes preferirían dejar apagadas.
“Es un juego escénico en el cual nos vamos a reflejar, vamos a jugar, a bailar y a comer pastel”, prometió el director. Comedia melodramática de contexto mexicano, la obra invita a reírse de uno mismo y a sospechar que ciertos adioses son otra forma de decir “te sigo queriendo”.
Todavía podemos ser felices se presenta hasta el 28 de noviembre (excepto el 1 de noviembre) en el Teatro Santa Catarina (Jardín Santa Catarina 10, Coyoacán), jueves y viernes a las 20 horas, sábados a las 19 y domingos a las 18.
The post Obra que cuestiona la idea romántica de los vínculos afectivos como único destino appeared first on Gaceta UNAM.
Nota original publicada en el portal de gaceta.unam.mx el 26 de octubre de 2026: https://www.gaceta.unam.mx/obra-que-cuestiona-la-idea-romantica-de-los-vinculos-afectivos-como-unico-destino/.
#ExpresionSonoraNoticias #Sonora #Hermosillo #RedesSociales #ESN #Siguenos #NoticiasSonora #HermosilloInforma #SonoraMX #MexicoInforma #NoticiasMexico

Más historias
Cartones de Irán y Ucrania, ganadores de la Primera Bienal de Caricatura Tlatelolco
Santo de hoy 26 de octubre: San Evaristo y su poderosa oración protectora para el hogar
Tras décadas de olvido, rescatan obra de la compositora Alida Vázquez