Muere a los 92 años el actor cubano Jorge Losada, abandonado por el Estado hasta sus últimos días

Muere a los 92 años el actor cubano Jorge Losada, abandonado por el Estado hasta sus últimos días


Tomado de https://www.cibercuba.com/

El actor cubano Jorge Losada Moreno falleció este domingo en La Habana a los 92 años, según anunció en Facebook su amigo y colega Luis Lacosta, director de arte del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).

«No tengo palabras para escribir todo lo que quisiera, ha marchado el amigo, el hermano mayor después de estar siempre juntos más de 65 años. Siempre estará entre nosotros», dijo Luis.

Captura de Facebook / Luis Lacosta

En los últimos tiempos, Lacosta había alertado sobre el deterioro de salud y la precariedad en que vivía su amigo Jorge, y en más de una ocasión tuvo que acudir a las redes sociales para pedir ayuda para él.

La última vez fue hace menos de un mes, cuando denunció la falta de alimentos, recursos y acceso a atención médica, en medio de una situación crítica.

«La salud del querido actor se ha puesto muy mal. Seré muy sincero: no hay comida para darle, no hay transporte para llevarlo al médico, no nos queda más dinero, tenemos muchas necesidades», escribió Lacosta en su publicación.

El mensaje reflejaba una situación dramática: un actor con una larga trayectoria en el cine y la televisión cubanos dependiendo de la solidaridad ciudadana para conseguir alimentos, transporte y atención médica.

Un símbolo de la cultura cubana abandonado

Jorge Losada es considerado una figura emblemática de la televisión, el teatro y el cine en la Isla.

Durante décadas participó en producciones que marcaron a varias generaciones de espectadores, convirtiéndose en uno de los rostros reconocibles de la cultura audiovisual cubana.

Debutó como recitador en Radio Mambí, se formó en arte dramático y fue parte del grupo de teatro Rita Montaner.

También integró el Teatro Musical de La Habana, donde se recuerda su participación en obras como «Maestra vida», «El solar» y «Pedro Navaja».

En el cine, participó en los filmes «Soy Cuba», «Techo de vidrio», «Maluala» y «Alicia en el país de las maravillas».

Fue reconocido con el premio de actuación de la UNEAC.

Sin embargo, su situación en sus últimos años muestra el contraste entre el reconocimiento artístico y las condiciones reales de vida que enfrentan muchos creadores en el país.

A pesar de haber dedicado su vida a la cultura nacional, dependía en gran medida de la solidaridad de amigos y ciudadanos.

Una larga lucha contra la enfermedad y la escasez

El estado de salud de Losada llevaba años generando preocupación entre colegas y seguidores.

En agosto del año pasado, el actor vivió una complicada emergencia médica que obligó a trasladarlo de urgencia al hospital Hospital Calixto García.

Según relató entonces Lacosta, el traslado se convirtió en una auténtica odisea. Durante más de tres horas, familiares y amigos intentaron conseguir una ambulancia sin éxito.

Finalmente, tras múltiples gestiones, una funcionaria del servicio de atención a la población logró enviar un vehículo de la Cruz Roja que permitió trasladar al actor desde su vivienda hasta el hospital.

El traslado fue especialmente complicado debido a que Losada vivía en un piso alto y su movilidad era limitada.

Pero la situación volvió a complicarse cuando llegó el momento de regresar a casa. El personal del hospital se negó inicialmente a facilitar una ambulancia para el retorno nocturno, argumentando temor a posibles asaltos.

Solo después de nuevas gestiones y de la solidaridad de un segundo equipo de ambulancia fue posible trasladarlo nuevamente a su hogar.

No fue la única vez que amigos y familiares han tenido que movilizar ayuda para el actor.

En los últimos años se organizaron campañas para conseguir alimentos, medicamentos, donaciones de sangre e incluso equipos básicos como una silla de baño.

En 2024 también enfrentó fuertes dolores debido a una prótesis de cadera desplazada, lo que lo obligó a depender de una silla de ruedas. La falta de recursos para conseguirla llevó nuevamente a sus allegados a pedir ayuda pública.

Incluso en 2021, tras una cirugía que lo dejó con anemia severa, fue necesario solicitar medicamentos escasos en el país a través de redes sociales.

A pesar de todo, Losada se mantuvo activo durante años en la televisión cubana. En 2023 participó en la telenovela «Renacer», donde comentó con humor que aquella aparición podría ser la última de su carrera.

Su situación puso de relieve una realidad incómoda: incluso artistas que dedicaron su vida al país terminan enfrentando su vejez con enormes dificultades.

Una vejez marcada por la precariedad

El caso de Losada ilustra una realidad que afecta a miles de adultos mayores en Cuba.

Durante décadas, el Estado prometió que quienes dedicaran su vida al trabajo y a la cultura tendrían garantizada una vejez digna. Sin embargo, hoy muchos jubilados sobreviven con pensiones que apenas alcanzan para comprar una pequeña parte de los productos básicos.

La inflación descontrolada ha disparado los precios de alimentos, medicinas y artículos esenciales. En un país donde la escasez es cada vez más profunda, incluso encontrar productos básicos se ha convertido en una tarea diaria llena de obstáculos.

Para los ancianos, la situación es aún más dura. Con movilidad limitada, problemas de salud y recursos mínimos, muchos dependen casi por completo de familiares, vecinos o donaciones.

Cuando esas redes de apoyo no existen o son insuficientes, la única salida suele ser pedir ayuda en redes sociales, como ocurrió con el caso de Losada.

Mientras el gobierno continúa exaltando la cultura cubana y celebrando a sus figuras históricas en discursos oficiales, la vida cotidiana de muchos de esos mismos artistas revela un panorama muy distinto, donde la solidaridad ciudadana termina sustituyendo a las instituciones.

Tomado de https://www.cibercuba.com/