La hipocresía de los billones: ¿Ideología o conveniencia?
Si todavía crees que la política internacional se trata de "buenos contra malos", la reciente postal de Beijing te va a dar un baño de realidad. Donald Trump aterrizó en China, y no lo hizo solo. Detrás de él, bajando del Air Force One, venía la verdadera plana mayor del capitalismo global: Elon Musk, Tim Cook, y los capitanes de Boeing, Goldman Sachs y BlackRock.
Sí, los mismos que en los foros de Occidente nos advierten sobre el "peligro comunista" y la amenaza a la libertad, hoy están sentados en la misma mesa que el Partido Comunista Chino.
El "Camaleón" Geopolítico
Es fascinante ver cómo cambia el lenguaje cuando hay dinero de por medio:
- En el discurso público: China es el rival autoritario, el espía tecnológico, el enemigo de la democracia.
- En la mesa de contratos: China es el "socio indispensable", el mercado de los 1,400 millones de clientes y la fábrica del mundo.
Se firmaron contratos por 500 aviones Boeing, acuerdos estratégicos en semiconductores y promesas de inversión masiva. De pronto, la "amenaza roja" se volvió invisible ante el brillo de los contratos firmados.
La función del enemigo imaginario
La narrativa del miedo (el anticomunismo de manual) no es una postura moral, es una estrategia de control. Sirve para que el ciudadano común vea con sospecha a cualquier país que no se alinee con los intereses de Washington o Wall Street. Es útil para justificar bloqueos a Cuba o sanciones a Venezuela.
Pero aquí está el secreto a voces: El sistema no odia al comunismo; el sistema odia lo que no puede comprar. A China no pudieron doblarla, así que decidieron hacer negocios con ella.
El color que importa
A este nivel de poder, las etiquetas sobran. A los CEOs no les quita el sueño si el gobierno con el que pactan es una democracia o un sistema de partido único. Su única lealtad es con el rendimiento trimestral y el precio de la acción en la bolsa.
La neta: Mientras a ti te venden la idea de que el mundo se va a acabar porque "vienen los rojos", los dueños del dinero están brindando con ellos en el Gran Salón del Pueblo.
¿Ya
cayó el veinte?
La próxima vez que alguien intente asustarte con el "fantasma del comunismo" para justificar una guerra o un bloqueo, recuerda esta imagen de los 16 CEOs en Beijing. El miedo es para el pueblo; los negocios son para las élites.
¿Seguirás defendiendo una ideología que los mismos que la predican ignoran cuando hay billones de dólares en juego?
#Geopolítica #Realidad #TrumpEnChina #TheBlock #SinFiltro
Alejandro Palma



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