Gerardo Mérida, de garante de la seguridad en Sinaloa a presunto centinela de Los Chapitos

Gerardo Mérida, de garante de la seguridad en Sinaloa a presunto centinela de Los Chapitos

Tomado de https://feeds.elpais.com/

Cuando Gerardo Mérida asumió el cargo como titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Sinaloa, el pasado 4 de septiembre de 2023, este se comprometió a reducir los índices delictivos y mantener la tranquilidad. En su acto de designación, dijo que cada cambio era una oportunidad para mejorar y mantener mejores índices de seguridad. Sin embargo, poco más de un año después, el 24 de diciembre de 2024, fue el propio gobernador de esa entidad, Rubén Rocha Moya, quien pidió su renuncia. El nombre del otrora general de división retirado reapareció en la esfera pública el pasado 29 de abril como parte del terremoto que supuso la acusación de Estados Unidos contra varios funcionarios de Sinaloa por sus vínculos con el narcotráfico. También incluía al mandatario estatal, ahora con licencia, que lo destituyó y a otros ocho funcionarios. De acuerdo con un documento de la Corte de Nueva York, el extitular de la SSP sinaloense, detenido el pasado lunes en Arizona, era el centinela de los Chapitos, los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán. Por 100.000 dólares mensuales, aseguraba un escudo para todas las operaciones de esta facción del Cartel de Sinaloa.

Según información del Gabinete de Seguridad de México, Mérida, de 66 años, se entregó a las autoridades estadounidenses el pasado lunes, al ingresar a ese país desde Sonora y cruzar por la Garita de Nogales, en Arizona, “donde quedó bajo custodia del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos [United States Marshals Service]”. Tras su captura, fue presentado ante un tribunal federal ese mismo día, desde donde fue trasladado al Distrito Sur de Nueva York para enfrentar los cargos. La captura se concretó a pesar de que el 7 de mayo de 2026, según dieron a conocer medios locales, un juez federal de Michoacán le había otorgado un amparo para frenar su posible detención y eventual extradición a EE UU.

Mérida fue el primer policía del Estado durante poco más de un año, entre septiembre de 2023 y diciembre de 2024, un territorio ahogado por la indignación social ante la crisis de seguridad en Sinaloa. Como cabeza de la Secretaría, se encargó de supervisar los operativos de la policía estatal y de nombrar a su director. De acuerdo con el documento de acusación, a cambio de ese pago mensual, se comprometía a no interferir en las operaciones de narcotráfico de Los Chapitos y no hacer detenciones a sus integrantes. También compartió con ellos información anticipada sobre operaciones policiales como redadas a laboratorios de drogas.

“Alrededor de 2023, Mérida advirtió a Los Chapitos con anticipación sobre al menos 10 redadas a laboratorios de drogas, lo que les permitió evacuar al personal y la droga antes de que la policía pudiera incautar los materiales o arrestar a sus miembros”, detalla un fragmento del documento.

Quien fuera secretario de Seguridad Pública en Sinaloa no era un policía más. Mérida, por lo que muestra su currículum, era un especialista en inteligencia y un experto en guerra. Fue director de la Escuela Militar de Inteligencia, así como subjefe y jefe en las secciones de logística, operaciones e inteligencia del Estado Mayor de la presidencia de la Secretaría de Defensa. En julio de 2022 se retiró tras haber estado al mando de la XXV Zona Militar, con sede en Puebla, antes de asumir la dirección de la SSP.

Su salida del cargo obedeció a que Rocha Moya pidió la renuncia del funcionario. Fue el propio mandatario estatal quien expuso su solicitud para que el primer policía del Estado deje su puesto. ”El Secretario Mérida, él presentó su renuncia, claro, yo se la pedí. Se la pedí, le dije: ‘¿Sabe qué? Hemos llegado a un momento en que necesitamos reordenar nuestras cosas y hacer un relanzamiento”, dijo. El cambio, por Óscar Rentería, se produjo días antes de la víspera de Nochebuena, en diciembre de 2024.

Según la acusación, a Mérida y a otros señalados como Dámaso Castro, vicefiscal de Sinaloa con licencia; Marco Antonio Almanza, exjefe de la Policía de Investigación, y quien lo sucedió, Alberto Jorge Contreras; José Antonio Dionisio Hipólito, exsubdirector de la policía estatal, y Juan Valenzuela Millán, comandante de la policía de Culiacán, se les ordenó no arrestar a los miembros de Los Chapitos y en cambio que sí aprehendan a los integrantes de sus facciones rivales.

El documento también señala a Mérida, Zaavedra, Almanza e Hipólito de facilitar el paso seguro por México de enormes cargamentos de drogas, incluyendo fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina. “Estos funcionarios corruptos de las fuerzas del orden de Sinaloa han proporcionado a Los Chapitos —a menudo a través del cacique de la plaza de Culiacán— acceso a información sobre investigaciones en curso y allanamientos y decomisos planeados por el Ejército o la Marina mexicana de laboratorios de drogas y casas de seguridad donde este grupo criminal almacena drogas, armas y dinero, lo que les permite trasladar sus operaciones y pruebas de su actividad delictiva antes de que se realicen dichos allanamientos», explica un fragmento del documento.

De acuerdo con el registro federal de prisiones en EE UU, Mérida permanece en el centro de detención de Brooklyn, en Nueva York, por donde pasaron previamente otros nombres como Ismael El Mayo Zambada, exlíder del Cartel de Sinaloa; Néstor Pérez, El Nini, exjefe de seguridad de Los Chapitos, o Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública federal durante el sexenio de Felipe Calderón.

El exgeneral, que ahora permanece tras barrotes junto a un total de 1.251 reos —entre hombres y mujeres—, es solo la punta del iceberg de la acusación, que incluye a Rocha Moya, emitida por el fiscal Jay Clayton de formar parte de una red de corrupción a favor del cartel.

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