Alfredo Díaz, exgobernador del estado Nueva Esparta, fue arrestado en medio de la crisis poselectoral que siguió a la reelección del presidente Nicolás Maduro. La oposición ha denunciado fraude electoral y reivindica la victoria del opositor Edmundo González Urrutia, quien se encuentra en el exilio. Díaz falleció tras pasar un año en prisión, donde estuvo en aislamiento, según informaron organizaciones de derechos humanos.
El exgobernador Alfredo Díaz había sido acusado de «terrorismo» e «instigación al odio», aunque su juicio estaba suspendido. A los 56 años, falleció en prisión debido a un infarto tras más de un año de encarcelamiento.
“Él llevaba un año preso y aislado, solo se le permitió una visita de su hija”, señaló Alfredo Romero, director de la ONG Foro Penal, que defiende a detenidos por motivos políticos.
La proclamación de Maduro para un tercer mandato consecutivo provocó protestas que resultaron en 28 muertes y alrededor de 2,400 detenciones, la mayoría de las cuales fueron acusadas de «terrorismo». Desde entonces, aproximadamente 2,000 personas han sido liberadas, según cifras oficiales. Además, desde 2014, 17 presos políticos han muerto bajo la custodia del Estado venezolano, confirmó Romero a la AFP.
La líder opositora María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz, expresó que la muerte de Díaz «se suma a una alarmante y dolorosa cadena de fallecimientos de presos políticos en el contexto de la represión poselectoral del 28 de julio».
“Las circunstancias de estas muertes, que incluyen la negación de atención médica, condiciones inhumanas, aislamiento y torturas, revelan un patrón sostenido de represión estatal”, afirmó Machado en un comunicado conjunto con González Urrutia.
Díaz se encontraba recluido en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en El Helicoide, Caracas, un lugar que la oposición y activistas de derechos humanos consideran un «centro de torturas».
Militante del partido Acción Democrática, Díaz fue uno de los líderes más reconocidos de la Isla de Margarita, un bastión electoral de la oposición en las últimas dos décadas. Estaba casado y tenía dos hijos, y se había graduado como técnico en administración de empresas turísticas en la Universidad de Oriente.
Tomado de https://www.rfi.fr/



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