Dos golpes consecutivos a su proyecto político -el primero externo y el segundo en su propia casa- han dejado al presidente Donald Trump herido y debilitado en su intención de consolidar el dominio de la derecha radical en los Estados Unidos y en el mundo. El revés brasileño, con la derrota de Flavio Bolsonaro, fue el primer aviso de lo que venía para el trumpismo y su MAGA que el pasado martes, en los comicios de medio término, fue rotundamente castigado y rechazado por una sociedad estadounidense que reprobó la soberbia y los desplantes de poder de su presidente.
El resultado histórico y arrasador de las votaciones estadounidenses no es, necesariamente, un triunfo del Partido Demócrata, que si acaso tiene el mérito de resistir y de haber capitalizado la furia y el descontento de los ciudadanos.
Lo que los medios de Estados Unidos y del mundo han denominado como la “Ola azul” es en realidad una muestra de vitalidad y de fortaleza de la democracia norteamericana que, a pesar de haber sido golpeada, sometida y amenazada en los dos primeros años del segundo periodo de Trump, el martes demostró que está viva y que, apoyada en el voto libre y la movilización de la sociedad, dio un golpe al autoritarismo de derecha que intentó limitar y sofocar derechos, libertades y diversidades para imponer una ideología de ultraderecha en su país y en el mundo.
Y fueron varios los motivos y los motores que llevaron a los norteamericanos a golpear duramente a Trump y a su movimiento político: la economía personal y familiar que se vio afectada por los aumentos y la inflación provocados por una guerra necia y prolongada por la soberbia del inquilino de la Casa Blanca; las políticas crueles y persecutorias contra los inmigrantes que fueron perseguidos, asesinados y tratados como criminales por la policía política y armada del ICE; el rechazo a la imposición de ideologías y agendas radicales y de ultraderecha contra las libertades y derechos de los estadounidenses; y, sin duda, la borrachera de poder de un presidente que llegó a su segundo mandato con ánimo de venganza y que amenazaba con socavar, destruir y modificar las instituciones de la que es considerada una de las democracias más sólidas del mundo.
Pero dentro de la reacción histórica de la sociedad estadounidense, ocurrió también lo que bien podría denominarse el “despertar del voto latino”.
La votación de los hispanos, que ya se reconocía como un factor decisivo en las elecciones norteamericanas de las últimas dos décadas, finalmente entendió su fuerza y, como un gigante que despierta, los latinos o hispanos, con marcada influencia de los México-americanos, no sólo le dieron la espalda a Donald Trump, a quien habían apoyado en sus dos elecciones presidenciales, siendo el fiel de la balanza en su segundo triunfo del 2024, sino que por primera vez los votantes de habla hispana se atrevieron a utilizar toda su fuerza y poder para elegir, por primera vez, a dos gobernadores de ascendencia latina en Texas y California.
Los fenómenos del triunfo de los demócratas Xavier Becerra y Georgina Hinojosa son un resultado indiscutible de organización y sistematización del voto latino que en esta elección dio una demostración de fuerza movida y motivada sin duda por la política antinmigrante de Trump y la crueldad y violencia criminal con la que el ICE y sus agentes armados, identificados como la policía política del presidente, detuvieron, deportaron y hasta asesinaron a migrantes latinos y mexicanos, con actitudes racistas y xenófobas que incluyeron el uso de niños y la separación de familias sin mostrar ningún rasgo de dignidad y humanidad hacia la influyente y trabajadora comunidad hispana y México-americana.
Trump pagó ayer el precio de sus excesos, su soberbia y su desprecio por la Constitución norteamericana y por las libertades y derechos que consagra para sus ciudadanos. Y es cierto que en política y en democracia no hay derrotas o victorias que sean para siempre. Pero por lo pronto ayer el avance de MAGA y de sus políticas ultraderechistas en Estados Unidos recibió un duro revés que deja debilitado y sin poder a su líder y promotor.
De qué tamaño fue el golpe y cuánto dolió en el movimiento político que hoy gobierna Estados Unidos, que hasta el vicepresidente JD Vance, uno de los hombres más poderosos del trumpismo y aspirante presidencial, salió ayer a reconocer, con humildad y autocrítica, los que consideró los “errores” que causaron la derrota republicana y por qué los votantes que en 2024 los apoyaron, ahora les dieran la espalda. "Todo el mundo sabe por qué perdimos, por la guerra de Irán.
Cualquier conversación honesta sobre a dónde vamos debe partir de aquí", dijo el vicepresidente y mencionó enumeradas las cuatro causas de la contundente derrota trumpista: 1. La guerra en Irán; 2.El costo de la vida/inflación por el aumento de la gasolina y el diesel que llegaron de los 4 a los 7 dólares por galón; y la relación de la administración Trump con Israel y su apoyo al genocidio de Gaza.
Vendrán los análisis internos entre los republicanos y con la autocrítica de Vance muchos ven ya el inicio de la sucesión presidencial en ese partido que se disputan el vicepresidente y el poderoso secretario de Estado, Marco Rubio.
Pero por ahora, lo sucedido en el martes electoral en los Estados Unidos es un mensaje claro y contundente no sólo para quienes hoy ocupan la Casa Blanca, sino para el resto del mundo, incluido México y los mexicanos: la democracia amenazada y debilitada por gobiernos autoritarios y populistas, ya sean de extrema derecha o de extrema izquierda, puede revivir y resurgir si hay una sociedad comprometida, organizada y decidida que, frente al desplante autoritario del poder, se decida a salir a votar masivamente.
No hay gobierno, por poderoso que se crea y por mucho dinero que regale u ofrezca para comprar votos y conciencias, que resista el embate de una votación masiva que salga a expresar su descontento y rechazo al autoritarismo gobernante.
La justicia en México pasa por un momento no sólo de debilidad y sometimiento sino también de poca altura y dignidad. Los fallos judiciales a modo de intereses políticos o de cualquier tipo son el síntoma más evidente de la perversión de nuestro sistema judicial, pero la señal más grave y preocupante es el nivel de debate que muestran algunos ministros y ministras de la llamada “nueva” Suprema Corte de Justicia de la Nación.
En el morenizado pleno judicial son muchas y constantes las muestras de pobreza jurídica y argumentativa, y ayer hubo una más protagonizada, otra vez, por la ministra Lenia Batres que con todo y su larga lista de maestrías y doctorados nomás no aprende a conducirse con decoro y dignidad en su labor jurídica.
En la discusión de un proyecto de Batres Guadarrama, que buscaba confirmar la validez del artículo 25 de la Ley Federal de Responsabilidad Patrimonial del Estado (LFRPE), en el que establece un plazo de dos años para reclamar indemnizaciones por daños a la salud o a la vida, referente a un amparo otorgado a una familia por un caso de muerte por negligencia médica en el Hospital Adoldo López Mateos del ISSSTE, el ministro presidente propuso que el asunto se resolviera de fondo en la Corte y no fuera regresado al tribunal colegiado, algo que fue votado y por la mayoría de los ministros.
Y a pesar de que ya la mayoría había votado y le había dado la razón posponiendo para después el análisis de fondo del amparo, la ministra Batres, que para variar no entendía el procedimiento, comenzó a gritar descontrolada y a reclamarle al presidente de la Corte que continuara con la discusión del tema. “Son sus razones, y usted tiene derecho a decidir”, le explicaba el ministro Hugo Ortiz, pero Lenia lo interrumpía subiendo la voz: “No, es un voto también ministro porque cambié mi voto”. “Por eso son las razones de su voto”, insistía el ministro. “La asumo desechada y voto en contra de que se determine cualquier causa”, interrumpía la ministra. “O sea, desde mi punto de vista es esa o no es ninguna”.
Y el presidente Ortíz, ya molestó le repetía: “Son las razones de su voto y la escuchamos y continuamos, porque el cambio de voto tiene una justificación; ahí está la justificación, pero podemos avanzar porque si no esto puede estancarse. Yo les pido a todos seriedad y bastante pulcritud en su actuación”, la reconvino el presidente.
O sea que la ministra Batres no sólo no entiende de los procedimientos de la Corte, sino que tampoco entiende razones…Y hablando del sistema judicial, también hay casos de litigios privados que ejemplifican las graves fallas y deficiencias que hoy enfrenta la justicia mexicana.
En el caso del Hotel Novit, de la Ciudad de México, un juez federal de Coatzacoalcos, Veracruz, ordenó devolver dicho hotel, en la Colonia Nápoles, Alcaldía Benito Juárez, a un presunto despojador de los dueños, sin tener jurisdicción en el caso, según acusan los propietarios y accionistas legítimos de ese inmueble.
Y es que el juez Cristian Emmanuel Domínguez Galván, Noveno de Distrito en Veracruz, se extralimitó en sus funciones por lo que fue denunciado ante el Tribunal de Disciplina Judicial por el abogado Ricardo McGregor, que representa a los afectados. “No existió y no pudo haber existido despojo. Lo que aconteció fue un cambio de administración en Hotel Novit, legítimamente decidido por el 57% del capital social en Asamblea General de Accionistas -órgano supremo de la sociedad-.
Dicha asamblea fue convocada conforme a derecho por un juzgado civil de la Ciudad de Mexico, publicada en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México y en el Sistema Electrónico de Publicaciones de Sociedades Mercantiles de la Secretaria de Economía (“PSM”), notificada de manera personal al administrador saliente, protocolizada por fedatario público e inscrita en el Registro Público de Comercio (“Asamblea”)”, explicó el abogado McGregor.
El inmueble, dijo, es propiedad de Promotora Porto, S.A. de C.V. desde el 15 de agosto de 2002 (folio real 9139816) y no pertenece ni perteneció a persona física alguna.
Es jurídicamente imposible “despojar” a una sociedad de un inmueble suyo cuando quien “toma posesión” es el representante legal y administrador que la sociedad misma designó: la narrativa del “despojo” fue construida por el administrador removido para conservar el control de hecho de una empresa que ya no administra, en el cual él y los suyos son minoritarios.
Tras denunciar al juez que acusó un despojo inexistente, el representante legal de los accionistas mayoritarios del Hotel Novit, dijo que puede haber implicaciones civiles y penales para dicho juez, electo por voto popular en 2025. El caso se remonta a octubre de 2025, cuando elementos de la Policía de Investigación (PDI) y abogados ingresaron al hotel para que personas ajenas lo tomaran, sin una orden de desalojo, de acuerdo con la carpeta de investigación abierta por el delito de despojo.
Por este caso hay 18 personas imputadas, entre ellos, cinco de ellos elementos de la PDI, indicó en septiembre la Fiscalía General de Justicia; en tanto, el agente del Ministerio Público fue suspendido y actualmente enfrenta un procedimiento disciplinario por posibles negligencias.
Como consecuencia, una persona ajena al inmueble, de nombre Arturo Rosas, tomó la administración del hotel, pero tras la presentación de pruebas, un juez local en materia penal ordenó la restitución provisional del inmueble y su gestión a los dueños accionistas en enero de este año. La contraparte tenía máximo 15 días para inconformarse, pero lo hizo más de ocho meses después, con el amparo interpuesto en Veracruz, explicó el abogado.
El recurso fue solicitado por una persona de nombre José Ramón Aja Pérez, ante una falsa orden de aprehensión en su contra que, dijo, buscaban cumplimentar autoridades capitalinas en Veracruz. "Me atrevería a pensar que fueron a comprar una herramienta de combate jurídica a otro estado; esto evidentemente se tiene que caer jurídicamente pero, en lo que se combate, ellos pueden hacer mucho daño con esto que obtuvieron de forma mañosa", expresó uno de los dueños accionistas.
Mac Gregor indicó que esperan que el juez local señale al federal la improcedencia de que se restituya la administración a Rosas. Así que, como se ve en este y en muchos otros casos de litigios en el actual Poder Judicial, la justicia tiene precio y también interés político…Se batieron los dados.
Tocó Doble Escalera.
Nota original publicada en el portal de El Universal el 5 de noviembre de 2026: https://www.eluniversal.com.mx/opinion/salvador-garcia-soto/elecciones-en-eu-la-democracia-respira/.
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