Uno de los mitos más relevantes y complejos del mundo prehispánico es el de Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada. La característica primordial que lo distingue es su doble naturaleza como deidad y como hombre. Fue el dios del viento y la vida, y también, Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl, un sacerdote y rey de Tula.
Algunos códices lo describen como gobernante de los toltecas, un hombre sabio y pacifico que impulsó las artes y sustituyó los sacrificios humanos por ofrendas de flores y animales.
Como deidad, en su nombre de Serpiente Emplumada, une al reptil terrestre con las plumas del quetzal, lo que simboliza la dualidad entre la tierra y el cielo. Fue el dador del maíz al descubrir el grano sagrado para alimentar a los hombres convertido en hormiga. Asimismo, fue el creador de la humanidad:
Después de infinidad de viscisitudes, pleitos entre los dioses y cuatro fracasos para crear al hombre, Quetzalcóatl descendió al inframundo para rescatar los huesos de los ancestros y crear al ser humano que conformó el mundo presente; así nació la leyenda del Quinto Sol y la Creación.
Inspirado en esta poderosa deidad, el arquitecto Javier Senosiain, diseñó un original proyecto arquitectónico y ecológico, en un terreno irregular de 5 mil metros cuadrados, con cuevas y cañadas y creó una obra alucinante, que llamó El Nido de Quetzalcóatl,
La creación de este espacio fue un reto a nivel de construcción debido a lo problemático del terreno. Con notable paciencia y tenacidad, al paso del tiempo logró crear un conjunto habitacional de 10 departamentos rodeado de jardines, espejos de agua y un bosque de encinos. La estructura principal es el cuerpo de Quetzalcóatl, que toma la forma orgánica del reptil, hecho de ferrocemento de un colorido iridiscente; esmeralda dorado que combina con un azul violeta profundo, como las plumas del quetzal. El cuerpo ondulante se sumerge, penetra y emerge, para volver a refugiarse en el mundo interior de donde proviene.
Es impresionante cómo logra representar a la serpiente cósmica que establece una mediación entre el cielo y la Tierra. En el volumen interno que es de 6.50 metros de alto por 8.60 de ancho con doble nivel, se encuentran las casas, de aproximadamente 200 metros cuadrados cada una; con bóvedas internas, muros de colores cálidos, terrosos y semicurvos, y distintas ventanas con vistas sorprendentes hacia los jardines.
Esta obra única de arquitectura orgánica busca integrar a los humanos a la naturaleza, evitando afectar al ecosistema local. El entorno de la construcción es un parque de una belleza inimaginable entre cañadas, que son parte escencial del ecosistema, ya que absorben el bióxido de carbono, se produce oxígeno, se regula la temperatura y se mantiene la humedad.
Hay tres pequeños lagos, uno con una cascada que brota de una cabeza de serpiente cuyas formas ondulantes surgen por doquier. Esto también tiene un sentido ecológico, ya que el agua que desechan las casas pasa a la planta de tratamiento con la que cuenta el conjunto; después de tratada llega a los espejos de agua para el riego de las áreas verdes.
Es dificil de creer que este paraíso surrealista se encuentra en Naucalpan, estado de México, a menos de una hora de la Ciudad de México y por fortuna se puede visitar ya sea alojándose en uno de los departamentos (funciona como Airbnb) o agendar un recorrido por correo electrónico.
La comida celebratoria fue en Malix, un restaurante sencillo, pequeño en tamaño y enorme en calidad. Está en Newton 104, entrada por Heraclito, en Polanco. El alma del lugar es el chef Alonso Madrigal, quien se formó en los mejores restaurantes de México y el extranjero; ahora abrió Malix, y ya aparece en la Guia Michelin. Trabajan con productores y agricultores comprometidos a buenas prácticas con el medio ambiente, utilizan ingredientes de temporada, por lo que lo que la carta está en constante cambio y evolución.
Les menciono alguna ricuras que nos tocaron ese día: tostadas de quelites con queso crotin, hongos silvestres en mole verde con salsa Malix y trucha salmonada con mantequilla de epazote, pure de habas tiernas y chilacayota. De postre: el milhojas de macadamia con helado de café. Todos los platillos con una finura de sabor muy especial. Algo diferente que vale la pena probar.
Nota original publicada en el portal de La Jornada el 2 de agosto de 2026: https://www.jornada.com.mx/2026/08/02/capital/026a1cap?partner=rss.
#ExpresionSonoraNoticias #Sonora #Hermosillo #RedesSociales #ESN #Siguenos #NoticiasSonora #HermosilloInforma #SonoraMX #MexicoInforma #NoticiasMexico

Más historias
Gozosa unión