Decenas de soldados mexicanos pierden la vida en enfrentamientos con cárteles tras la operación contra el narcotraficante 'El Mencho'

Decenas de soldados mexicanos pierden la vida en enfrentamientos con cárteles tras la operación contra el narcotraficante ‘El Mencho’

Tomado de https://www.latimes.com/espanol/mexico/

**MEXICO CITY —** Una operación encubierta de fuerzas especiales que resultó en la muerte del narcotraficante más buscado del mundo el domingo, tenía como objetivo demostrar la capacidad del gobierno mexicano para combatir el crimen organizado. Sin embargo, la violenta represalia de los cárteles, que incluyó incendios de vehículos, ataques que dejaron decenas de soldados muertos y caos en 20 de los 32 estados de México, ha generado un profundo temor sobre el alcance del crimen organizado y la habilidad del gobierno para controlarlo.

La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, intentó calmar los ánimos el lunes tras el asesinato de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, un capo del cártel que había logrado evadir la captura durante mucho tiempo. “El país está en paz”, afirmó Sheinbaum en su conferencia de prensa en Ciudad de México. “Hay calma”.

El secretario de Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, también defendió la operación, señalando que demostraba la fortaleza del Estado mexicano. Sin embargo, muchos ciudadanos no estaban convencidos de que la muerte de Oseguera debilitara al cártel y temían que la ola de violencia no había terminado. “El Ejército mató a El Mencho, pero sus seguidores no se quedarán de brazos cruzados”, advirtió José Armando Torres, un empresario de Guadalajara.

La violencia desatada por los cárteles fue evidente el domingo, cuando miembros armados recorrieron las calles, secuestraron vehículos y los incendiaron como parte de una serie de ataques de represalia. “Nos despertamos con la ciudad vacía, sin nadie en las calles, con los comercios cerrados”, relató Torres, reflejando la ansiedad que sienten muchos ciudadanos.

La alarma se extendió más allá de Jalisco, con residentes en el estado vecino de Colima apresurándose a los supermercados en busca de productos básicos ante rumores de que grupos armados comenzarían a secuestrar o asesinar personas. Un comentarista señaló que el gobierno mexicano no estaba preparado para la ola de violencia que siguió a la muerte de Oseguera, a pesar de que tales operaciones suelen desencadenar reacciones violentas.

Los ataques del domingo enviaron un mensaje claro, según Mike Vigil, exjefe internacional de la DEA: “Este fue un mensaje para el gobierno mexicano y para los cárteles rivales de que seguimos siendo fuertes”. Las escuelas cerraron en varios estados y algunos vuelos en Puerto Vallarta fueron suspendidos, mientras que el Departamento de Estado de EE. UU. instó a los ciudadanos estadounidenses en Jalisco y otros cuatro estados a permanecer en sus hogares.

Omar García Harfuch, el principal funcionario de seguridad de México, informó que 25 miembros de la Guardia Nacional habían muerto en los ataques, junto con 34 presuntos criminales, un guardia penitenciario y un civil. Las autoridades revelaron que la operación contra Oseguera fue el resultado de un seguimiento de sus movimientos, y que cuando las tropas se acercaron a su escondite, los miembros del cártel abrieron fuego, lo que llevó a un tiroteo en el que Oseguera fue finalmente capturado, aunque no antes de resultar gravemente herido.

Las imágenes de la violencia que siguió, con camiones en llamas y columnas de humo en Puerto Vallarta, captaron la atención internacional. A pesar de esto, Sheinbaum minimizó la situación, esperando que las escuelas reabrieran y los vuelos se reanudaran pronto. El gobierno ha desplegado miles de soldados en Jalisco para reforzar la seguridad y está preparado para posibles reacciones violentas adicionales.

Sin embargo, persisten las dudas sobre si México está realmente listo para la inestabilidad que podría surgir. Las fuerzas de seguridad ya enfrentan desafíos para contener la violencia que estalló tras la detención de líderes de otros cárteles. Además, muchos se preguntan sobre el grado de participación de EE. UU. en la operación contra Oseguera, aunque funcionarios mexicanos aseguraron que fue el ejército mexicano quien llevó a cabo el ataque.

La muerte de Oseguera representa la captura más significativa de un narcotraficante mexicano desde la detención de Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2016. Esta operación se produce en un contexto de presión por parte de la administración Trump para que México intensifique sus esfuerzos contra el narcotráfico. Funcionarios estadounidenses elogiaron la operación, destacando la importancia de la cooperación bilateral en la lucha contra el crimen organizado.

Bajo el liderazgo de Oseguera, el cártel de Jalisco había expandido su influencia en México, especialmente tras la caída de El Chapo, y había logrado infiltrarse en diversas instituciones. La situación actual plantea interrogantes sobre el futuro del crimenTomado de https://www.latimes.com/espanol/mexico/