El ministro de Gobierno de Bolivia, Marco Antonio Oviedo, junto a otras autoridades estatales, dio inicio el jueves a las labores de racionalización y erradicación de cultivos de coca en el Trópico de Cochabamba. Según la ONU, el 94% de la coca comercializada en esta región no se canaliza a través de mercados legales. El presidente Rodrigo Paz está a punto de firmar un acuerdo con la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA), que fue expulsada en 2008 por el entonces presidente socialista Evo Morales.
“No venimos a generar violencia”, afirmó el ministro Oviedo durante la inauguración de estas tareas, en el marco de su estrategia contra el narcotráfico en el Trópico de Cochabamba. El ministro también expresó su intención de “sentarse con los líderes de los cocaleros y trabajar en conjunto”. Esta expectativa fue compartida por Aquilardo Cari Cari, líder de las seis Federaciones de cocaleros de la región, quien indicó a medios locales que “no nos oponemos, siempre y cuando haya una concertación con las organizaciones del trópico de Cochabamba, como lo establece la ley 906. Siempre hemos cooperado con la política de racionalización de la hoja de coca”.
Aquilardo advirtió sobre la posibilidad de conflictos entre el gobierno y la región, ya que la racionalización de la hoja implica la intervención en tierras privadas. “Es crucial la intervención de los dirigentes para alcanzar acuerdos”, subrayó.
Apoyo de la DEA
Con herramientas como picas, palas y machetes, soldados bolivianos han comenzado a eliminar las plantaciones de coca en áreas no autorizadas. Mientras tanto, el nuevo gobierno de Rodrigo Paz se prepara para firmar un acuerdo que permitirá el regreso de la DEA a Bolivia, tras su expulsión hace 17 años por Evo Morales.
ADEPCOCA, la organización que representa a los productores de hoja de coca de los Yungas de La Paz, apoya la presencia de la DEA en la lucha contra el narcotráfico. Su presidente, Daynor Choque, explicó que la hoja de coca es legal en dos departamentos (La Paz y Cochabamba), pero que en Bolivia hay cultivos en cinco departamentos, lo que indica una falta de políticas efectivas contra el narcotráfico y la erradicación de cultivos ilegales.
Choque estima que en el país hay aproximadamente 31,000 hectáreas de coca, 9,000 más de lo permitido por la ley, y que estas cosechas podrían ser utilizadas para la producción de pasta base de cocaína. “Estamos en contra de lo ilícito y apoyaremos este tipo de políticas”, afirmó.
Las Federaciones del Trópico de Cochabamba, un bastión de Evo Morales, quien enfrenta una orden de captura por trata de personas relacionada con una menor, temen que la presencia de la DEA en Bolivia lleve a nuevas acusaciones de narcotráfico en su contra, lo que podría resultar en su arresto y extradición a Estados Unidos, similar a lo que ocurrió con Nicolás Maduro en Venezuela. Ante esto, los dirigentes han comenzado a realizar vigilias en las carreteras, denunciando un presunto “Plan Z” del gobierno, que tendría como objetivo perseguir a sus líderes y debilitar la influencia política del expresidente Morales.
Tomado de https://www.rfi.fr/



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