Autor, Richard Fisher
Fecha de publicación 2 minutos
Tiempo de lectura: 11 min
Autor, Richard Fisher
Hace unos años, estaba de acampada en Estados Unidos cuando un oso negro pasó cerca. Mientras lo observaba olfatear por el campamento, me pregunté: si fuera necesario, ¿podría correr más rápido que él?
Al consultar después las velocidades que alcanzan los osos, la respuesta quedó clara: en absoluto. Además de que huir corriendo puede desencadenar una persecución —por lo que no es recomendable—, los osos negros pueden llegar a alcanzar hasta 48 km/h.
Desde entonces —especialmente cuando salgo a correr por Londres—, me he planteado: ¿a qué animales podría ganar en una carrera a pie? ¿Qué pasaría si me encontrara con una ardilla o un tejón especialmente agresivos?
Solo Noé habría podido organizar unos auténticos Juegos Olímpicos para animales; sin embargo, los científicos han medido la velocidad máxima de cientos de criaturas: ardillas y tejones, pero también arañas, lagartos, roedores, aves, grandes mamíferos y muchas más. Resulta que los datos esconden bastantes sorpresas.
Entonces, ¿qué animal terrestre sería tu rival más directo? ¿Y cuáles podrían competir de tú a tú con los seres humanos más rápidos del mundo?
A lo largo de las décadas, los científicos han medido la velocidad máxima de los animales utilizando diversos métodos, algunos más precisos (y éticos) que otros.
En la década de 1920, un naturalista condujo su automóvil junto a antílopes americanos —el animal terrestre más rápido de Norteamérica— mientras disparaba al aire para mantenerlos en movimiento.
Por su parte, en la década de 1980, los investigadores descubrieron que podían colocar a animales más pequeños, como ratas, en cintas de correr.
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Hoy en día, sin embargo, tecnologías como los dispositivos de rastreo GPS facilitan esta tarea, especialmente a la hora de registrar a los animales en su hábitat natural y a velocidades reales.
Un estudio reciente, que realizó un seguimiento de guepardos en libertad, reveló que pueden alcanzar los 93 km/h. Las mediciones anteriores se basaban en grabaciones de vídeo o, en un caso concreto, en incitar artificialmente al guepardo a perseguir un trozo de carne sostenido por una persona —que además controlaba un cronómetro— a bordo de un vehículo todoterreno.
Con el paso del tiempo, los investigadores recopilaron estas mediciones científicas en bases de datos más amplias. Una de estas investigadoras es la bióloga Myriam Hirt, actualmente vinculada al Centro Alemán para la Investigación Integrativa de la Biodiversidad en Leipzig.
Hirt compiló las velocidades de carrera de unos 350 animales terrestres. Y en 2017, ella y sus colegas analizaron cómo influye la masa corporal de los animales en su velocidad.
En teoría, los animales más grandes y con mayor masa muscular deberían ser los más rápidos. "A primera vista parece lógico, pero los datos demuestran claramente que no es así", señala Hirt. "Las especies de mayor tamaño no son las más rápidas. Nadie sabía por qué".
Hirt y su equipo llegaron a la conclusión de que, en los animales más grandes, su propia masa corporal les impide alcanzar sus velocidades máximas teóricas.
"Se necesita más tiempo para poner en movimiento un cuerpo grande a la misma velocidad que uno pequeño", explica, comparándolo con la necesidad de pistas de aterrizaje más largas para los aviones de gran tamaño.
O, como bien sabrá cualquiera que haya jugado a Mario Kart: el pequeño Toad acelera más rápido que el corpulento Donkey Kong.
Esta lenta puesta en marcha provoca que los animales grandes empiecen a fatigarse antes de alcanzar su velocidad máxima potencial. "La energía disponible para la aceleración es limitada. Llega un punto en el que el cuerpo colapsa, porque ya no queda energía en los músculos", afirma Hirt.
Esta aceleración lenta de los animales de gran tamaño implica, además, que un ser humano podría ganarles en una carrera, especialmente en distancias cortas. Por ejemplo, un elefante africano de sabana puede alcanzar una velocidad máxima de 35 km/h, pero su arranque es más lento que el de un ser humano.
Muchos corredores quizá no conozcan su velocidad máxima exacta, pero sí sabrán cuál es su mejor marca personal en la distancia de 5 km. Esa es la distancia de un "parkrun", un evento gratuito que cuenta con más de 12 millones de participantes registrados en todo el mundo.
Crédito de imagen: Pie de foto, En general, los seres humanos están mejor adaptados a la carrera de resistencia de larga distancia que a las pruebas de velocidad.
Nota original publicada en el portal de bbc.com el 31 de octubre de 2026: https://www.bbc.com/mundo/articles/cmwydvgy4xqzo?at_medium=RSS&at_campaign=rss.
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