"Un periodista ecuatoriano denuncia: 'Si realizas un trabajo que daña la imagen institucional, ya no eres apto'"

«Un periodista ecuatoriano denuncia: ‘Si realizas un trabajo que daña la imagen institucional, ya no eres apto'»

Tomado de https://www.rfi.fr/

En un día marcado por la detención de Aquiles Álvarez, alcalde de Guayaquil, por tráfico de combustible, fraude fiscal y blanqueo de capitales, la atención de los medios se centró en la decisión del Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas de censurar a ciertos periodistas y medios, negando la acreditación a aquellos considerados menos favorables al poder. Entre los afectados se encuentra Paul Romero, de la cadena TV Ecuavisa, con quien pudo dialogar nuestro corresponsal en Ecuador, Eric Samson.

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La existencia de listas negras se hizo pública el 26 de enero. Paúl Romero, invitado a cubrir el 31º aniversario de la Guerra del Cenepa contra Perú, fue bloqueado por cuatro oficiales en una pista de aviación en la región amazónica.

“Me explicaron que tengo prohibido acercarme al ministro de Defensa y a la cúpula de las Fuerzas Armadas porque probablemente les preguntaría sobre unos reportajes que había publicado días antes”, comentó el periodista, refiriéndose a un informe sobre una supuesta compra irregular de radares por 24 millones de dólares por parte del Ejército del Aire.

Dos días después, documentos revelaron que esta es una política oficial. Las oficinas de relaciones públicas están encargadas de evaluar y clasificar a los medios y periodistas para determinar quiénes serán acreditados y quiénes censurados.

“El gobierno ha establecido un blindaje informativo. Imagina el nivel de peligro en esta matriz del Ministerio de Defensa que califica a los periodistas sobre 100 puntos. Si realizas un trabajo que afecta la imagen institucional, ya no eres considerado apto. Esto representa una violación clara del derecho a la información”, añadió Romero.

Las Fuerzas Armadas han afirmado que tienen el derecho de evaluar a los periodistas en tiempos de conflicto armado interno, olvidando rápidamente que no están por encima de la ley, que utilizan fondos públicos y que todos los periodistas tienen derecho a investigar.

Tomado de https://www.rfi.fr/