abril 20, 2021

Sonora 2021

Por Luis Fernando Rodríguez Hace unos días tuve la oportunidad de asistir a la presentación que hizo el Dr. Alfonso Durazo Montaño, en su calidad de coordinador del proyecto, sobre un compendio de dos volúmenes titulado “Sonora 2021: Propuestas para su...

Por Luis Fernando Rodríguez

Hace unos días tuve la oportunidad de asistir a la presentación que hizo el Dr. Alfonso Durazo Montaño, en su calidad de coordinador del proyecto, sobre un compendio de dos volúmenes titulado “Sonora 2021: Propuestas para su transformación”, mismo que contiene una sólida compilación de textos realizados por investigadores y especialistas, sobre diversos temas de la agenda pública estatal, y que, a opinión del presentador, es un primer paso, en el enriquecimiento del debate y la confección de un programa transformador de la economía y la elaboración de una propuesta viable de gobierno a favor de las causas ciudadanas.

En la víspera de la elección a gobernador, así como a todos los demás cargos que se disputarán este 2021, es necesario que los aspirantes estén conscientes de los grandes retos que tenemos por enfrente. Esta obra da cuenta, en sus diversos capítulos, de la gran problemática por la que atraviesa Sonora en las distintas ramas del quehacer público y provee, a su vez, interesantes propuestas de solución. Es altamente recomendable su lectura.

Tanto en el prólogo, como en su presentación, el posicionamiento que el Dr. Durazo hace, al enfatizar dichos retos y oportunidades, no tiene desperdicio. “Las cosas no pueden seguir igual en nuestro estado, que tiene todo para ser punta de lanza a nivel nacional, pero su potencial ha sido desperdiciado por los gobiernos estatales del PRI y del PAN; la corrupción, muy particularmente, ha obstaculizado la inversión”. “Vienen tiempos mejores para Sonora”.  “En Sonora también tiene que haber esperanza”.

Bajo esta visión, el Dr. Durazo sintetiza nuestra problemática estatal en 3 grandes rubros:

1)  Economía: en materia de crecimiento del PIB, entre 1990 y 2018, Sonora exhibe un atraso en su desarrollo comparado con el resto de la frontera; su deteriorada relevancia en cuanto al comercio exterior, también nos encontramos por debajo de los demás estados fronterizos, y si hablamos de pobreza, sólo entre 2008 y 2018, hemos tenido un desafortunado incremento en un 20.4 por ciento, así como un rezago de casi 12 mil puestos de trabajo entre 2016 y 2019.

2) Inseguridad: primer lugar, entre los estados fronterizos, en incidencia delictiva y homicidios dolosos y séptimo lugar a nivel nacional en feminicidios.

3) Corrupción: sustentado en datos de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental, la percepción de la corrupción, como principal problema de Sonora, aumentó a 59.8% para 2019, en cuanto a la tasa de incidencia de corrupción, que indica la tasa de actos de corrupción en, al menos, uno de los trámites realizados por cada 100 mil habitantes, ocupamos el primer lugar entre los estados fronterizos con 24,221, y respecto al trámite con mayor porcentaje de experiencias de corrupción durante 2019, se sitúa el contacto con las autoridades de seguridad pública con 59.2%.

Y continúa su análisis: “Es momento de cambio, pero el cambio no es cosa sencilla; los intereses enquistados por años juegan en contra y sofocan cualquier intento de transformación” y expone que dichos intereses los advertimos en múltiples formas: en los ganaderos, que se han visto imposibilitados para elegir a sus dirigentes libremente, en la rama de la construcción, cuando sólo unos pocos ganan siempre las licitaciones de obra pública, en los productores agrícolas, donde sólo un puñado se beneficia de las subvenciones que otorga el Estado, en el Congreso Local, donde los legisladores del poder simulan que legislan, pero mantienen rutinas muy ajenas a sus responsabilidades, en el transporte urbano, que vive en una crisis permanente; en la industria turística, donde los principales desarrollos son propiedad de los mismos de siempre.

Y remata: “Estas anormalidades son el fruto podrido de años y años de complicidad entre una clase política que no se renueva y una élite empresarial acomodaticia”. “Los políticos que han mandado en los últimos 30 años se volvieron hombres de negocios y los empresarios del viejo cuño mutaron y se convirtieron en exitosos políticos: la política pasó a ser uno más de sus negocios”.

La incongruencia histórica y de fondo entre la alianza entre el PRI y el PAN en Sonora (PRIAN), no es otra cosa que patadas de ahogado de un régimen, que se rehúsa a perder sus privilegios. Los que tanto se atacaban y acusaban los unos a los otros de tener a Sonora sumida en el atraso, la ignominia y la corrupción, ahora se alían bajo la falsa premisa de la unidad y la reconciliación por un mejor Sonora. A nadie engañan, y eso se lo demostrarán los sonorenses en las urnas.

En este sentido, congruentes son las palabras del Dr. Durazo cuando afirma:

“Estar en el sector público no es un negocio, es una responsabilidad de servicio. Servir al ciudadano es una responsabilidad social que hay que cumplir”.

“No podemos permitir que las cosas sigan igual. Nosotros tenemos un proyecto de cambio sano, legítimo y basado en el objetivo de recuperar el gobierno para ponerlo al servicio de la gente”.

“2021 colocará a los sonorenses ante una disyuntiva inevitable: seguir en el atraso social y económico en que nos han sumido las administraciones anteriores, o aprovechar la oportunidad para iniciar la transformación del estado y sentar las bases de una nueva prosperidad”.

En lo particular, me inclino por la segunda opción. ¿Y usted?

*El autor es Mtro. en Asuntos Internacionales por la Universidad de Columbia, ha sido Diputado Federal y ocupado varios puestos en la Administración Pública Estatal y Federal. Miembro de MORENA.

Tomado de https://sonorainclusiva.com/rss

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