febrero 24, 2021

‘Sigfrido’, el cuento sigue siendo maravilloso

 Leerhttp://estaticos.elmundo.es/elmundo/rss/cultura...

Domingo,
14
febrero
2021

14:29

Un momento de la ópera 'Sigfrido' en el Teatro Real.

Un momento de la ópera ‘Sigfrido’ en el Teatro Real.

Sí, el cuento sigue siendo maravilloso gracias a la dirección de Pablo Heras-Casado y a la intensidad con que responde la orquesta, situada en el foso y desplegada ocupando las dos filas de palcos, a un lado y a otro del patio de butacas, El espectador se zambulle en la fantasía wagneriana, contada aquí atendiendo más al paladeo de sus bellezas que a la gravedad de una simbología más o menos filosófica. La tercera jornada del monumento titulado El anillo del nibelungo se inclina hacia el cuento maravilloso, uno de los tres estilos literarios que, junto al drama existencial y la saga germánica, Richard Wagner dramaturgo maneja con pericia como soporte de su apasionante historia.

Vence la fantasía de Heras-Casado y su excelente orquesta en la impresión del entregado espectador, aunque el montaje de Robert Carsen siga empeñado en insistir en despojar cada escena de cualquier toque mágico; un empeño apocalíptico que gracias a su pobreza no consigue degradar en exceso el vuelo poético del relato. La cueva de Mime resulta el rincón de un chatarrero, pero el bosque talado del segundo acto y la despejada llanura de la escena final permiten al buen reparto respirar convincentemente con sus personajes.

No parece que Carsen se haya ocupado mucho de dirigirlos como actores, pero reconocemos a cada uno con precisión. Andreas Conrad es el Mime clásico, nervioso y mezquino, aunque su trato con Sigfrido carece a menudo de tensión. Martin Winkler es el taimado Alberico, Jongmin Park el tierno dragón feroz, y Leonor Bonilla un pájaro del bosque tan seductor que no es extraño que encandile al despistado mocetón que no conoce el miedo. El Viandante de Tomasz Konieczny, aquí más caballero displicente que dios ultrajado, no deja de ser inquietante y ominoso. Damerau resulta un Erda en exceso matronil y doméstica. Al sólido Sigfrido de Andreas Schager le falta tal vez algo de impulso juvenil, frente a la impecable Brunilda de Ricarda Merbeth.

El Teatro Real ha perfeccionado la prudencia exigida por la plaga y ha encontrado en el público merecida y agradecida respuesta. Sin duda por causa de la longitud y de la fatiga inherente a la imprescindible mascarilla el segundo descanso se aprovechó para algunas deserciones. Tras las cinco horas se aclamó a la orquesta con su director, se aplaudió a todos los intérpretes y no dejó de abuchearse a los responsables del montaje que comparecieron. Pero a quien le interese Sigfrido encontrará aquí las delicias del cuento maravilloso.

Sigfrido

Autor: Wagner. Director musical: Pablo Heras-Casado. Director de escena: Robert Carsen. Reparto: Andreas Schager (Sigfrido), Andreas Conrad (Mime), Tomasz Koniezcny (El viandante), Martin Winkler (Alberico), Jongmin Park (Fafner), Erda (Okka von der Damerau), Ricarda Mermeth (Brunilda), Leonor Bonilla (Voz del pájaro). Producción de la de la Ópera de Colonia. Orquesta titular del Teatro Real, Teatro Real 13 de febrero.

Conforme a los criterios deThe Trust Project

Saber más

http://estaticos.elmundo.es/elmundo/rss/cultura

A %d blogueros les gusta esto: