abril 20, 2021

Sergio López-Rivera, el maquillador español que opta al Oscar por poner ‘fea’ a Viola Davis

Aprendió el oficio de niño con sus hermanas en Santander y ahora opta al premio de Hollywood por su trabajo con la protagonista de 'La madre del blues' Leer#ExpresionSonoraNoticias Tomado de http://estaticos.elmundo.es/elmundo/rss/cultura...

Actualizado Martes,
20
abril
2021

08:40

Aprendió el oficio de niño con sus hermanas en Santander y ahora opta al premio de Hollywood por su trabajo con la protagonista de ‘La madre del blues’

El maquillador Sergio López-Rivera.
El maquillador Sergio López-Rivera.

Maquillar, mantiene Sergio López-Rivera, consiste en crear un personaje, en darle vida, en hacerlo surgir desde el fondo. «No se trata de tapar sino de descubrir», dice solemne, nervioso y divertido (todo a la vez)desde el otro lado del Zoom este hombre nacido en Sevilla en 1967, criado en Santander desde los tres años, emigrado a Los Ángeles a los 19 años y, desde hace unas semanas, uno de los dos españoles (junto a Santiago Colomo que aparece en el equipo de los efectos especiales de El magnífico Iván) candidato a los Oscar que se celebrarán la madrugada del próximo domingo.

La culpa de su nominación, por así decirlo, es de Viola Davis. O, mejor, de su trabajo con ella, o sobre ella, o contra cada uno de los rasgos que configuran su rostro. En La madre del blues, la actriz da vida a la cantante de los años veinte Ma Rainey y López-Rivera se encarga de, en sus palabras, «hacer desaparecer a Viola detrás de una artista igual de descomunal». «El reto es alcanzar ese extraño punto límite en el que lo atractivo se da bruces con lo repulsivo. Ma Rainey era una mujer de todo punto genuina e inclasificable: gorda, fea, tenía los dientes de oro, sudaba sin parar, estaba casada pero vivía con su amante mujer… Era una mujer magnética capaz de ser perfectamente repugnante», explica con profusión para acto seguido entregarse a una detallada descripción del trabajo de documentación antes de tocar siquiera el primer pincel.

Sergio López-Rivera maquilla a Viola Davis en pleno rodaje.
Sergio López-Rivera maquilla a Viola Davis en pleno rodaje.

Cuenta López-Rivera que llegó a Estados Unidos hace ya más de 30 años; que aterrizó en la ciudad de los sueños convencido de que algún día vería cumplido el suyo. «Siempre he estado fascinado por el cine y, sobre todo, por los Oscar», puntualiza metido en su campaña personal que es también cruzada. Aquí (o allí) dedicaba los fines de semana a maquillar y fotografiar a toda esa nube de aspirantes a todo que pululan por Sunset Boulevard. Gente que, como él, quiere ser lo siempre quisieron ser. «No paraba de hacer fotos a bailarines, actores…», dice, se toma un segundo y rectifica: «Claro, antes, me harté de llevar cafés, hacer de chófer… Me lo trabajé».

Sea como sea, su historia empezó antes. Mucho antes. «Lo del maquillaje», dice, «fue una pasión temprana y muy tozuda. Ni en la ciudad de Santander ni en mi casa se contemplaba como una opción que me dedicara al arte. Para los domingos por la tarde, bien; pero antes tenía que ser lo que tenía que ser: médico, abogado o algo de eso». Pausa. «Sin embargo, no me rendía», recuerda, «y mis hermanas me ayudaron de alguna manera. Cuando llegaron a la edad de salir, se enteraron que podía maquillar y me convertí en prácticamente su esclavo [rompe a reír]. Fue abuso doméstico [más risas]. Me encerraban en el baño y no me daban la opción de salir hasta que no las pintara. Mi madre también acabó por pedírmelo. Todo eso, claro, a espaldas de mi padre que era muy tradicional». Con el tiempo, los padres acabaron por resignarse. Un año en Irlanda, otro en Inglaterra y, finalmente, Los Ángeles.

Y así, hasta llegar a la que se puede considerar su musa: volvemos a Viola Davis. Antes de ella, fueron otras muchas. Por sus manos han pasado desde Lisa Kudrow a Toni Collette pasando por Christina Ricci, Kate Walsh o Keri Russell. De series como Felicity o The Mind of the Married Man a películas como Lo opuesto al sexo. «He trabajado fundamentalmente en televisión porque ahí es más seguro y hay que pagar facturas. Pero mi pasión es el cine», precisa por aquello de no dejarse llevar por la inercia de la que ahora es su principal fuente de trabajo: la factoría de la showrunner Shonda Rhimes. Y así hasta dar con Viola Davis en la serie eterna (90 episodios) Cómo defender a un asesino. «La quiero tanto. Es una persona extraordinaria. Ella viene de la nada, de la pobreza absoluta y total, de pasarse la niñez en cubos de basura para poder comer y llegar a graduarse…», dice y en los puntos suspensivos deja algo más que sólo una muestra de admiración.

Sergio es uno de tres hombres de los 15 nominados a los Oscar (tres por cada película). De ganar, sería el tercer español en lograrlo tras David Martí y Montse Ribé por El laberinto del fauno en 2006. De todos los candidatos, Matthew Mungle y Patricia Dehaney, que optan por su trabajo en Hillbilly Elegy (donde Glenn Close es literalmente sepultada en cinco centímetros de prótesis), y Mark Coulier, por su labor más cerca de los efectos especiales en Pinocho, han ganado el Oscar previamente. La favorita, aunque sólo sea por ser la película más nominada de todas, es Mank, pero, en unos Oscar marcados por la diversidad, a nadie se le oculta que el proverbial y poco convencional trabajo de López- Rivera entra en las apuestas. «Se trata de descubrir, no de tapar», concluye.

Conforme a los criterios deThe Trust Project

Saber más

#ExpresionSonoraNoticias Tomado de http://estaticos.elmundo.es/elmundo/rss/cultura

A %d blogueros les gusta esto: