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A siete años del asesinato del comunicador comunitario en Amilcingo, Morelos, su familia y organizaciones sociales convocan a una jornada nacional e internacional de lucha. El juicio contra el único detenido está por comenzar, pero denuncian que la investigación sigue protegiendo a los autores intelectuales
Texto: Camilo Ocampo
Fotos: Andrea Amaya
CIUDAD DE MÉXICO. – Samir Flores Soberanes fue asesinado el 20 de febrero de 2019 en Amilcingo, Morelos. Comunicador comunitario y opositor al Proyecto Integral Morelos, su muerte marcó un punto de inflexión en la defensa del territorio en la región. Siete años después, su nombre sigue presente en las movilizaciones que exigen justicia.
Del 19 al 22 de febrero, familiares y colectivas han convocado a una jornada nacional e internacional de lucha. No solo para recordarlo: para que su caso no se cierre en falso.
El momento es clave. El juicio contra Javier «N», El Tamalaco, único detenido y señalado como presunto autor material, está a punto de comenzar. Se aplazó más de cuatro veces. En 2023, un juez federal atrajo el caso al determinar que Samir fue asesinado por su labor como informador y por su postura frente al megaproyecto. Pero eso, advierten, no ha sido suficiente.
«Que se deje de proteger a los responsables»
La familia y las organizaciones denuncian que el proceso sigue entrampado. Y exigen que se investigue a quienes, desde el poder, pudieron haber orquestado el crimen. Los nombres están sobre la mesa: Valentín Lavín, Angelina «N», Hugo Erick Flores, Humberto Sandoval, Cuauhtémoc Blanco, Uriel Carmona y Andrés Manuel López Obrador. Actores políticos, señalan, con poder sobre la región. Algunos aún en funciones.
«No basta con procesar al único detenido», sostiene Juan Carlos Flores, del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua. «Este juicio debe ser un espacio para cuestionar a quienes realmente mandaron matar a Samir. Que se deje de proteger a los responsables de la impunidad».
Irregularidades en el caso
La tarde avanza y afuera de la Secretaría de Gobernación, en la Ciudad de México, las voces se juntan en mitin. Ahí denuncian lo que para ellos es una estrategia clara: Uriel Carmona, entonces fiscal de Morelos, construyó una línea de investigación que desviaba el caso hacia el crimen organizado. Esa narrativa, aseguran, sigue vigente. La Fiscalía se ha empeñado en enjuiciar al único detenido como autor material, pero ha dilatado el juicio una y otra vez. Uno de los testigos clave está desaparecido. Y en su testimonio, dicen, ni siquiera se menciona al presunto culpable.
El abogado del caso insiste: la carpeta está plagada de irregularidades. Ese testigo hoy ausente habría sido retenido por autoridades estatales antes de declarar. De confirmarse, el proceso entero se vendría abajo.
Detrás, aseguran, asoman los tentáculos del grupo delictivo conocido como «los Aparicio», con fuerte influencia política en Temoac. En la carpeta aparecen mencionados dos presuntos autores materiales vinculados a esa organización: uno fue asesinado; el otro sigue prófugo.
Y luego está Javier «N». Su captura se anunció hasta 2021, aunque desde 2019 ya había elementos que lo señalaban. No pertenece al grupo de los Aparicio. Eso, a juicio de los familiares, alimenta la sospecha de que la investigación tomó otro rumbo y terminó construyendo un responsable a modo.
Las audiencias, además, no serán continuas. Se desarrollarán en sesiones parciales, sujetas a la disponibilidad de salas. El proceso podría alargarse meses. Y aunque la Fiscalía reconoció a Samir como defensor comunitario, ese reconocimiento no se ha traducido en avances.
«Los pueblos originarios enfrentaos una guerra de despojo»
Desde el mitin, la voz del Frente se eleva:
«Sin importar colores del gobierno en turno, pasados o presentes, los Pueblos Originarios y Comunidades Indígenas enfrentamos una guerra de despojo y exterminio, discriminación y desprecio, militarización y muerte. No basta para ellos despojarnos de la Madre Tierra, el territorio y el agua. También nos despojan de la Vida. Como le hicieron con Samir Flores. Como le hicieron con Marcos Aguilar.»
El 20 de febrero volverá a ser, un año más, un día de memoria. Pero también de pregunta abierta: ¿quién dio la orden?
Para conocer los detalles de la jornada y las movilizaciones, consulta las redes sociales del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua.
Camilo Ocampo
Tomado de https://piedepagina.mx/



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