abril 12, 2022

Pronósticos económicos en los sectores público y privado

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“La planificación a largo plazo no es pensar en decisiones futuras, sino en el futuro de las decisiones presentes” 

― Peter Drucker

Las dificultades técnicas y conceptuales a las que se enfrentan los pronosticadores en los sectores público y privado, son similares. La diferencia estriba en el enfoque y en los objetivos, que se persiguen al elaborar esos pronósticos. 

La economía que se pretende modelar es extremadamente compleja, se caracteriza por la evolución continua de sus instituciones y de sus relaciones económicas, los modelos econométricos requieren de grandes dosis de juicio y entendimiento.

Una práctica de la econometría tradicional, consiste en estimar relaciones económicas basadas en la teoría económica y conjuntos similares de evidencia empírica, bajo el supuesto de que la estructura económica es constante.

Aunque las técnicas de estimación y simulación han evolucionado, nunca se debe perder de vista el sentido común de los usuarios, del sector privado o del sector público, e incorporar sus cuestionamientos, el ¿porqué? o el ¿que pasaría si? y las respuestas en un marco lógico.

La mayoría de los modelos econométricos son lineales, debido a que la información histórica no permite distinguir entre las diferentes formas no lineales, es importante destacar que los comportamientos cíclicos de la economía, no pueden aproximarse adecuadamente por los modelos lineales, debe incorporarse información cualitativa que depende del conocimiento y jucio del econometrista.  

Por lo que se debe incorporar a los modelos econométricos información de coyuntura, que modifique las relaciones y los supuestos fundamentales antes de ser reflejados por las estadíticas.

Los supuestos considerados en la elaboración de los pronósticos y los factores que se toman en cuenta, son tan importantes como el pronóstico en sí. Es fundamental que los pronosticadores tengan un entendimiento claro de los eventos económicos que intentan anticipar, así como de los factores que incidirán en ellos a través del tiempo.

El éxito en ese esfuerzo requiere de un profundo conocimiento de la realidad económica y del tipo de usuarios que los van a utilizar, un ejemplo de ello y que caracteriza los pronósticos del sector público es su sesgo optimista, que les permite presupuestar mayores ingresos públicos y por lo tanto asignar un mayor gasto público, que pueden dirigir a actividades productivas o asistenciales.

Es importante destacar que en las actividades privadas, se busca primordialmente la rentabilidad, y los pronósticos les permitan anticipar los factores para obtener sus objetivos, lo que incluye aquellos relacionados con la demanda de sus productos, su participación de mercado, sus precios relativos y su posición frente a la competencia. 

Es por ello que en el sector privado los pronósticos deben ser exhaustivos, sin dejar de lado ningún factor que incida en la rentabilidad de la firma, ya que cualquier acierto o error se traduce en sus estados de resultados y en sus utilidades reportadas a los accionistas.

La ventaja de utilizar modelos econométricos articulados es que permite dar seguimiento a las relaciones entre las variables de interés, incorporando elementos de juicio que les permiten adaptarse a la realidad.

Para los pronosticadores es importante incorporar las relaciones económicas fundamentales entre las variables, con la condición de que describen la realidad y pueden adecuarse a los avances teóricos a los cambios tecnológicos y a las expectativas.

Los modelos econométricos incorporan ecuaciones de comportamiento, que permiten aproximar con veracidad las relaciones de la economía real, por lo que es importante añadir las expectativas de los consumidores, de los inversionistas y de los responsables de la política económica. Por lo que en ellos se incluyen bloques de identidades contables y financieras, que permiten mantener la congruencia lógica del modelo y de los pronósticos.

Tomado de https://www.eleconomista.com.mx/