WASHINGTON D.C. (27 de enero de 2026). – El equilibrio de poderes en la capital estadounidense ha sufrido una transformación estructural tras la aprobación del presupuesto de defensa para el año fiscal 2026. Con un monto de $840,000 millones de dólares, la administración de Donald Trump ha obtenido los recursos necesarios para consolidar una política exterior basada en la fuerza, gracias a un inesperado respaldo bipartidista.
El Quiebre de la Oposición
La noticia central no es el monto —que ya se preveía elevado— sino la fractura en el ala opositora. Un total de 149 legisladores demócratas se unieron a la mayoría republicana para alcanzar los 341 votos a favor. Esta decisión ha sido calificada por analistas internacionales como la "claudicación de la resistencia", ya que entrega herramientas materiales al mismo liderazgo que el partido opositor tacha de autoritario.
El Triunfo del Complejo Militar-Industrial
El análisis de esta votación revela que el sistema de defensa estadounidense opera bajo una lógica que trasciende las ideologías partidistas. Los puntos críticos de este presupuesto incluyen:
- Financiamiento Corporativo: Se estima que más de $420,000 millones de dólares (el 50% del total) fluirán directamente hacia contratistas privados y empresas de armamento.
- Bloqueo de Enmiendas: Durante las sesiones, se impidió el debate de cláusulas que limitaran el uso de la fuerza contra aliados internacionales, dejando la puerta abierta a acciones militares unilaterales.
- Prioridades en Conflicto: Mientras el presupuesto de defensa alcanza niveles récord, los programas de bienestar social y servicios públicos enfrentan recortes, creando una brecha cada vez mayor entre el gasto bélico y la inversión en la población.
Una Maquinaria en Expansión
Con estos fondos, la administración actual no solo mantiene su hegemonía, sino que expande su capacidad de intervención en escenarios clave. El congresista Jim McGovern advirtió que esta era "la última oportunidad de evitar algo catastrófico", una advertencia que fue ignorada por casi un tercio de su propia bancada.
La aprobación del 23 de enero demuestra que, en tiempos de tensión global, el gasto militar es el único punto de acuerdo absoluto en el Congreso. La "Democracia en venta", como la describe el analista Jhonn Patrixk, sugiere que el control político ha sido sustituido por la rentabilidad de la maquinaria de guerra.
Datos de Referencia:
- Fecha de aprobación: 23 de enero de 2026.
- Cifra exacta aprobada: $828,700 millones de dólares.
- Votación final: 341 contra 88.



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