Mexicana creó bolsas biodegradables de nopal, para dejar a un lado las de plástico

Sandra Pascoe ha desarrollado bolsas que son amigables con el medio ambiente utilizando la pulpa de nopal

El proyecto nació en una feria científica del Departamento de Ciencias Exactas de Ingeniería de la Universidad, en la clase de química, con estudiantes de la carrera de ingeniería industrial, quienes comenzaron a hacer intentos para obtener plástico utilizando el nopal como materia prima.

Una bolsa hecha con nopal


La investigadora sabía que el nopal tiene ciertas características químicas con las que pensó que era posible obtener un polímero y así fue. Lo que ella y el equipo de investigación del proyecto hicieron fue retirar las espinas del nopal, luego prensaron la pulpa para hacer jugo que mezclaron con algunas sustancias también naturales, con lo cual crearon el polímero biodegradable que puede reemplazar al plástico tradicional.

El polímero creado en el laboratorio con el jugo de nopal no requiere petróleo como los plásticos tradicionales, además comienza a descomponerse tras permanecer en el suelo durante un mes y, si se deja en el agua, se descompone en cuestión de días.

El plástico desarrollado por la investigadora mexicana y su equipo es totalmente seguro, ya que todos los materiales utilizados para su creación son naturales, así que pueden ser ingerido tanto por animales como por humanos sin causarles ningún daño.

Nopal: amigable con el medio ambiente

Además, la materia prima con que se crea este nuevo plástico, el nopal de la planta de cactus, se puede obtener con facilidad, ya que en la región de San Esteban, en Guadalajara, 37 mil personas se dedican a su cultivo.

El polímero es ideal para la fabricación de empaques que no tengan un periodo largo de vida, es decir, que sean desechables como bolsas y empaques de un solo uso.

Esto continua en desarrollo pero Ortiz cree que podría acelerarse lo suficiente como para competir con el plástico convencional si su operación se amplía y se traslada a una instalación industrial.

“Lo que hace falta es realizar las pruebas necesarias en las posibles aplicaciones y pasar del proceso en el laboratorio a un proceso industrial”, comentó la investigadora en una entrevista con Forbes.

Un futuro prometedor

Varias empresas han expresado su interés en el proyecto y están colaborando con la investigación para encontrar la forma de llevarlo al siguiente nivel para producirlo a gran escala. Por otro lado, la investigadora espera lograr pronto la patente del plástico biodegradable. El uso de este nuevo plástico podría reducir toneladas de plástico común desechadas como basura

Gracias a investigaciones como la que realiza la profesora Ortiz y las universidades que colaboran con el proyecto, es posible lograr cambios en la lucha por detener la contaminación por plástico.

Tan solo en México se producen diariamente más 70 mil toneladas de basura, de las cuales millones son botellas de PET. Sin duda es una buena idea tener este tipo de desarrollos para el futuro del planeta. ¡Enhorabuena!

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Tomado de https://viajeropeligro.com/