abril 22, 2022

Marina persiguió 2 años al colombiano ‘Boliqueso’; vivía en Las Lomas y conducía un Audi

El operativo de inteligencia que montó la Secretaría de Marina Armada de México (Semar) para detener al capo colombiano Eduard Fernando Giraldo, alias Boliqueso –capturado el pasado 12 de abril y deportado ese mismo día a Colombia­–, duró 2 años e incluyó seguimiento telefónico y georreferenciado a sus socios, subordinados y pareja sentimental.

Las labores de inteligencia determinaron que, previo a su arresto, el actual líder del grupo que sustituyó al extinto Cártel del Norte del Valle/Cali, en Colombia, vivía en una mansión en la exclusiva zona residencial de Las Lomas, en la Ciudad de México, conducía un automóvil Audi Q5 y frecuentaba lujosos restaurantes en la zona de Polanco, generalmente acompañado por mujeres no identificadas pero, también, por menores de edad.

Las autoridades de Colombia señalan al Boliqueso como presunto responsable de delitos de narcotráfico, extorsión, delincuencia organizada y homicidio, además de que se le investiga por sus alianzas con el Grupo Armado Organizado (GOA), el Clan del Golfo en Colombia, otros cárteles de Centroamérica y organizaciones criminales de Europa.

Desde 2020, la Policía Nacional de Colombia solicitó cooperación internacional a la Semar, pues en mayo de ese año ya se sospechaba que el presunto narcotraficante vivía en México de forma irregular.

A partir de entonces arrancaron las investigaciones de inteligencia. Para junio de 2020, los marinos mexicanos identificaron que el Boliqueso radicaba en Cancún, Quintana Roo, en el fraccionamiento La Isla, acompañado de otros tres personas.

Un mes después, la Policía Nacional de Colombia alertó a México que habría un envío internacional de paquetería por DHL –de Cali a Cancún– y señalaron como  destinatario a su socio. Y proporcionaron el número celular de contacto, con el cual empezaron las labores de georreferencia. La Marina confirmó que el presunto socio –de nacionalidad colombiana, española y holandesa– recogió el paquete.

Las investigaciones también apuntaban que otro de los socios del Boliqueso frecuentaba la Marina V&V, y usaba varios yates –entre ellos, los llamados Blu Boy y Arcoiris­­­–; y que uno de sus socios se relaciona con la empresa Navegarte Yatch Rentals, dedicada a la renta de yates por hora en Isla Mujeres y Cancún.

A pesar de que para entonces estaban muy cerca de lograr la captura del capo, este cambió de forma intempestiva su lugar de residencia en agosto, lo que podría haberse debido a una fuga de información. El seguimiento ubicó a parte de su personal en Lomas Quebradas (Magdalena Contreras), Polanco (Miguel Hidalgo) e Interlomas (Estado de México).

Para noviembre de ese mismo año, los marinos habían mapeado la posible área de movilidad de Eduard Fernando Giraldo. Seis domicilios en la capital se identificaron como posibles casas de seguridad del capo colombiano: Hacienda Las Palmas, Polanco, Almendros 387, Bosque Real, Santa Fe, domicilio “Mayck”, sin poder identificar exactamente donde se ocultaba.

Ya a inicios de 2021 surgió una nueva pista que derivó en más datos de posibles casas de seguridad. Las labores de inteligencia determinaron que el Boliqueso organizó una fiesta privada en Acapulco y, para ello, contrató a un DJ colombiano que viajó en un jet privado. A partir de este hecho, en los meses siguientes se identificaron nuevos domicilios relacionados con el presunto criminal, ubicados en el Estado de México, Querétaro y Acapulco, por lo que se amplió la búsqueda a estas zonas. También fueron fichados cinco vehículos de alta gama con placas diplomáticas apócrifas (entre ellas, la DMM-006) que eran usados por socios o subordinados.

Sin embargo, el Boliqueso no permanecía mucho tiempo en las casas de seguridad, por lo cual lograba escabullirse de la acción de la justicia. De hecho, en diciembre de 2021 se tuvo conocimiento de que se mudó a un edificio en San Pedro Garza García (Nuevo León).

Ya en marzo de este año, el operativo requirió de una coordinación interinstitucional en la que participaron con la Semar, la Fiscalía General de la República y la Coordinación Nacional Antisecuestro. Elementos de esas instituciones catearon los domicilios de Interlomas y Lomas de Las Palmas, y aseguraron los vehículos de alta gama, las placas diplomáticas apócrifas, dinero en efectivo, drogas, armas de fuego, municiones, y detuvieron a nueve personas vinculadas a este caso.

A inicios de abril, la Policía Nacional de Colombia y la Marina volvieron a intercambiar información que derivó en la ubicación del capo colombiano en su residencia en Las Lomas. El seguimiento descubrió que sus llamadas telefónicas las realizaba lejos de la casa de seguridad que habitaba. También descubrió sus hábitos de frecuentar restaurantes de lujo en Polanco y conducir el Audi.

El seguimiento cada vez más cercano dio resultados el 12 de abril, cuando el Boliqueso se trasladó a la alcaldía de Coyoacán. Entonces la Marina coordinó un operativo para su detención en coordinación con el Instituto Nacional de Migración para poder deportarlo de forma inmediata. Y se dio aviso al gobierno de Colombia.

Tomado de https://contralinea.com.mx/feed/