abril 12, 2022

Los Ajados, el olvido sistemático hacia quienes han pasado por un leprosario 

“Empecé a escribir por tres motivos, la propia influencia literaria, la problemática social y el olvido sistemático de la población hacia este tipo de grupos que es increíble e inaceptable”, dice el autor Marcos A. Medrano, quien invita a acercarnos...

“Zoquiapan resguarda el vestigio de un grupo de construcciones del siglo pasado que ha aislado durante décadas a los excluidos, aquellos contagiados de una enfermedad temida e incomprendida asociada con la maldad: El leprosario. Es en este sitio donde habitan los protagonistas de Los Ajados”. Así es como describe la escritora Lola Ancira, la ópera prima de Marcos A. Medrano.    

A propósito de su reciente publicación, el autor platica a El Economista que su principal inspiración fue exponer la enfermedad de la lepra, científicamente conocida como la enfermedad de Hansen, en todas sus dimensiones. “Es una enfermedad que ha estado bajo el prejuicio del relato bíblico, de una plaga asociada con el pecado y la maldición”. En general la discriminación hacia personas que sufrían de alguna deformidad o enfermedades contagiosas, le fueron dando un relato a este padecimiento que parece que era más importante que la propia dignidad de las personas.  

Con esta problemática expuesta, A. Medrano se motivó a estudiar más sobre el tema y escribir. “Está basado en una ficción histórica acerca de la enfermedad de la lepra a partir de 1937 y hasta la actualidad. Lo que hice fue centrar este relato en algunos casos que investigué y llevarlos a un leprosario que todavía existe, ahora como hospital general, en Zoquiapan”. 

Dijo que una parte muy importante del libro fue nutrirse de toda la referencia de la historia de la lepra que hay de manera institucional, algunos estudios académicos e incluso médicos para poder reflejar la crudeza de la enfermedad en su justa dimensión, pero en un contexto literario.  

“En general el mal de Hansen tiene un diagnóstico con síntomas y consecuencias clínicas que lo convierten en una enfermedad, pero, además, tiene varios elementos que lo rodean y que finalmente se convierten en lo más importante, aquí pesa el contexto histórico, social y religioso”.  

Un contexto de denuncia 

El autor asegura que su texto busca además exponer el olvido que han sufrido estos pacientes y el contexto discriminatorio, tanto sistemático del estado, como social hacia cierto tipo de grupos en situación de vulnerabilidad, “En general se sigue dando y el patrón de discriminación es el mismo, quizá lo que hace un poco más sorpréndete y que parezca que eran más discriminadas estas personas, es que las medidas de política pública de salud, era internarlos en estos llamados leprosarios, donde no podían salir y tenían que hacer forzosamente su vida ahí. Fundan un lugar para que puedan estar los discriminados, esto para los parias sociales”.  

A Medrano agrega que, desde el aspecto gubernamental, hubo un olvido hacia estos enfermos y nunca se intentó darles otra visión, “siempre han sido rechazados, quizá porque ahora el problema es menor, pues hay una cura para la enfermedad, pero aún queda mucha historia pendiente y deuda con estos pacientes”.   

¿Cómo llegó la historia? 

El autor estudió derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México, ahí tuvo el acercamiento a la literatura gracias a algunos profesores, esto a su vez lo llevó a reflexionar las causas sociales. Posteriormente tuvo la oportunidad de colaborar en la Cámara de Diputados, donde mucho del trabajo que llega ahí es el estudio del planteamiento de los problemas y la búsqueda de soluciones a algunos de ellos, así fue como llegó a profundizar en problemas de salud y enfermedades.  

Por otro lado, en el ámbito literario y social, Marco vivía justamente en el municipio de Ixtapaluca, donde esta Zoquiapan, el leprosario al que se refiere en el libro. Además, hubo dos referentes muy importantes para la realización de Los Ajados, una es Triste Sombra, de la autora Lola Ancira, quien recupera una historia ficticia sobre la Castañeda y el Palacio de Lecumberri; y el otro referente, son textos de José Revueltas, quien habla de la creación artística a través de la mirada de los problemas sociales. 

“Yo recuerdo que cuando era pequeño a Zoquiapan le llamaban ´el pueblo de los leprosos´, esto me llevó a investigar, poder conocer cómo era el hospital, los pacientes y poco a poco fui recopilando material”, incluso el hospital tiene un museo donde guardan el archivo histórico de los pacientes con expedientes del 1940 y cómo se iban dando las historias, “para mí eso fue mucho conocimiento del lugar, mucho material para poder empezar a escribir el libro”.  

Todo este contexto ayudó al autor a buscar otras formas de encontrar solución o al menos visibilizar ciertos problemas que quizá no puedan cambiar de inmediato a través de una ley, pero que a través de la literatura se pueden exponer y explorar las opciones. “Afortunadamente la literatura puede hablar de lo que sea y en ese aspecto puede transformar cierto tipo de conocimiento a una forma de sentir o hacer otras posibles lecturas acerca de lo que nosotros entendemos como una enfermedad, sobre la discriminación y muchos otros aspectos”, concluye.  

Presentación del libro: 

Con las escritoras Lola Ancira y Aura Penélope Córdova.  

Lugar y fecha: Librería El gato literato, Copilco, Eje 10 Sur 283, Copilco Universidad; 21 de abril del 2022 

Disponible en librerías.

nelly.toche@eleconomista.mx

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