Las letras chicas en las políticas de energías limpias (Parte I)

Por Lic. Armando Saucedo Monarque  @saucedomonarque Al gobierno de Andrés Manuel López Obrador se le acusa de ser enemigo de las energías limpias por la defensa y rescate que hace de la industria nacional de las energías eléctrica y petrolera, pues a...

Por Lic. Armando Saucedo Monarque  @saucedomonarque

Al gobierno de Andrés Manuel López Obrador se le acusa de ser enemigo de las energías limpias por la defensa y rescate que hace de la industria nacional de las energías eléctrica y petrolera, pues a decir de sus críticos, esto en la práctica significa apostarle por las energías fósiles y contaminantes, lo que en apariencia podría parecer cierto, pero sólo en apariencia ya que tenemos que tomar en cuenta qué significa en la práctica social y económica apostarle a las llamadas energías limpias en el caso de México.

Nadie en su sano juicio podría estar en contra de la utilización de las energías limpias para generar la electricidad que el país demanda, en tanto sean amigables con el medio ambiente, entorno social, transparencia y las finanzas y los bienes públicos porque de nada sirven si son producto de la opacidad y corrupción, afectan derechos de comunidades originarias o bien son un quebranto para la salud de la hacienda estatal, como lamentablemente es el caso en nuestro país.

En aras de la honradez es necesario precisar que no soy experto en la temática de las energías en nuestro país, pero cuento con la evidencia empírica en sitio que me permite llegar a la conclusión que el actual esquema de energías no es el más sano para el desarrollo nacional, veamos por qué.

­­- Porque han sido desarrolladas en detrimento de la industria nacional, al contar con incentivos desleales que favorecen a los privados en perjuicio de la industria nacional.

– Responden a esquemas de corrupción, pues su instalación en el territorio nacional responde a contratos manchados de opacidad y violación de derechos a terceros.

– No responden a un desarrollo de la industria eléctrica nacional, sino al interés de la ganancia fácil y segura como vehículo de retorno pronto a la inversión.

Apoyo mi pragmática opinión en los comentarios de los verdaderos expertos en el tema, lo trabajadores de la industria eléctrica, que al respecto nos dicen:

“Durante la Administración de Carlos Salinas de Gortari, se creó la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, con la finalidad de permitir que las empresas privadas participaran en el mercado de energía eléctrica nacional.

“Esta Ley contemplaba las diferentes Modalidades: como son el Productor Independiente, la Pequeña Producción, el Autoabastecimiento, el Cogenerador y la Importación y Exportación de Energía Eléctrica.

“Productor Independiente: Central Generadora del tipo Ciclo Combinado que participa en el Mercado Eléctrico Nacional y que celebra un Contrato a largo plazo con CFE ( de 25 años, generalmente) para el suministro y venta de energía y que recibe una compensación económica de 80,000.00 dólares en promedio diario por su disponibilidad y participación en la generación de energía eléctrica.

“Pequeña Producción: Central Generadora con Capacidad de hasta 30 Megavatios y que destina su energía eléctrica generada para su venta a la CFE.

“Autoabastecedor: Modalidad que contempla el generar energía eléctrica para uso propio en el proceso de la empresa privada en forma local o en diferentes regiones, con la posibilidad de celebrar contratos -para formar parte del autoabastecimiento- con otras empresas privadas y venderle la energía; pudiendo estar en ambos casos en el mismo lugar o en otras regiones pagando a CFE por el porteo -que tiene un costo mucho muy bajo- o envío de la energía al utilizar la red de transmisión.

“Cogenerador: Tipo de Generador que utiliza el vapor u otro tipo de energía térmica secundaria que resulta de su proceso de producción, para generar energía eléctrica y utilizarla para su consumo o entrega a la red eléctrica de CFE.

“Como la Constitución contemplaba que sólo la Comisión Federal de Electricidad podía generar y vender energía eléctrica; bajo las modalidades antes mencionadas, supuestamente no se violaba a la misma, ya que éstas implicaban la entrega de la energía a CFE o la utilizaban en sus procesos, en consecuencia, aparentemente no se violaba la Constitución.

“A principios de la década del 2000 se inició con la entrada en Operación de los Productores Independientes y con una política estatal de baja o nula inversión por parte del Gobierno Federal en nuevas centrales generadoras en CFE; ocasionando con esto el envejecimiento natural de las Centrales Generadoras –entre las cuales se contaba con un alto porcentaje de Centrales Térmicas, que son menos eficientes que las Centrales tipo Ciclo Combinado que son en las que se está haciendo la inversión por parte de los privados por ser de las nuevas tecnologías- ocasionando con esto que el parque de generación de CFE participara cada vez menos en el mercado eléctrico nacional y aumentando la participación de los generadores privados.

“Aquí cabe recordar que en el Sistema Interconectado del Noroeste que contempla los Estados de Sonora y Sinaloa; se tuvo un apagón general el día 23 de mayo del año 2001 provocado por el disparo de la Central Ciclo Combinado del Productor Independiente Fuerza y Energía de Hermosillo, que estaba en período de pruebas para su puesta en operación, tardándose algunas horas en el restablecimiento total del sistema eléctrico. Además, cabe señalar que el apagón del 2001 fue motivado porque a la hora de la prueba programada era de muy alto riesgo para la estabilidad del sistema, pero como se estaban aplicando penalizaciones a los privados de Unión Fenosa por incumplimiento del contrato, el gobierno de la república presionó a CFE CENACE para que autorizaran las pruebas con las consecuencias resultantes.

“Debido a la simulación en la modalidad de autoabastecimiento, se tienen casos en que algunos productores que operan como autoabastecedores celebraron contratos con otras empresas privadas para formar el grupo autoabastecedor, mediante aportaciones en cantidades irrisorias pero que les permiten el suministro de energía eléctrica bajo esta modalidad y a bajo costo, sin importar las enormes distancias que los separan, pagando mínimos costos por el porteo, cargando CFE con las pérdidas debidas a la transmisión de la energía eléctrica; con la consecuencia inherente de que CFE deja de venderle energía a estas empresas privadas que formaron Sociedades de Autoabastecimiento.

“Aunando a estas circunstancias estaban los planes de los gobiernos con tendencia neoliberal de invertir poco o casi nada en la generación y la red de transmisión de CFE y la implementación y apertura del mercado eléctrico que se dio en la administración pasada, que propiciaron una inversión en cascada de inversionistas en la llamadas energías limpias, como son los generadores eólicos, los fotovoltaicos y los de biomasa básicamente; provocando con ello que se tengan problemas en la red eléctrica de CFE, pues los inversores apoyándose en el tráfico de influencias en el Gobierno Federal, ejecutaron sus inversiones en regiones inadecuadas por los problemas de alta transmisión y flujos de energía eléctrica, en ciertos corredores eléctricos, poniendo en riesgo la operación del Sistema Eléctrico Nacional al no tener o poder invertir CFE en la Red de Transmisión, ya sea por no estar en el Programa de Inversiones o porque no se le asignaban recursos para lo mismo.

Otra problemática muy fuerte es que el Parque de Generación Fotovoltaico al caer la noche, deja de suministrar energía a la red eléctrica y esto implica que la CFE tenga que utilizar a su costo los generadores reservados para la sincronización al Sistema Eléctrico a medida que los generadores fotovoltaicos vayan saliendo de operación; siendo esta una condición no económica y negativa para la operación del Sistema Eléctrico de CFE y una ventaja enorme para el inversor privado ya que este no asume ningún costo por el hecho de que deja de entregar energía eléctrica a la Red de Transmisión de CFE.”  Hasta aquí el planteamiento del trabajador del Sector Eléctrico Nacional, que me pidió que omitiera citar su nombre.

Repito el problema son los contratos manchados de corrupción que permiten que mediante la explotación de las energías limpias se depreden los bienes nacionales en favor de los privados, no nos confundamos, veamos las consecuencias de estos en la realidad lacerante del lucro indebido.

En otra entrega, seguiremos exponiendo de forma casuístico porque el problema no son las energías limpias, sino los contratos sucios bajo los cuales operan, en perjuicio de los bienes nacionales, entre ellos la hacienda pública y la industria eléctrica nacional y la incapacidad de los privados de enfrentar emergencias como quedó en evidencia en el caso de la proveeduría de las vacunas y del gas industrial.

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