La lucha contra la violencia obstétrica

La violencia obstétrica en México ha emergido como un problema público complejo, marcado por la negligencia médica y la discriminación, y finalmente enmarcado como un fenómeno arraigado en la violación de los derechos humanos de las mujeres. Este análisis examina en profundidad la evolución de este tema y su relación con los sistemas de salud en México.


En octubre de 2013, un evento impactante sacudió a México. Una mujer mazateca dio a luz en las afueras de un centro de salud en Oaxaca. Su desgarrador parto en condiciones precarias se convirtió en el catalizador de un movimiento que cambiaría la percepción de la atención materna en el país.

Este acontecimiento inicialmente etiquetado como negligencia médica se convirtió en un punto de discusión en la esfera pública. Lo que surgió como “partos fortuitos” fue objeto de múltiples interpretaciones, desde la negligencia médica hasta una cuestión de discriminación de género, pobreza y etnicidad.

A partir de marzo de 2014, activistas locales y nacionales reenmarcaron estos incidentes, relacionándolos con la creciente problemática de la violencia obstétrica en México. Este giro llevó a un mayor reconocimiento de la discriminación en la atención médica materna.

Esta transformación revela cómo un acontecimiento puede impulsar un cambio en la percepción de un problema público, desplazando la conversación de la negligencia médica a la violencia obstétrica. A medida que México continúa debatiendo y abordando esta cuestión, se enfatiza el poder de la narración y la exposición de acontecimientos para generar cambios sociales significativos.

La Violencia Obstétrica como Problema Público en México

La configuración de la violencia obstétrica como problema público en México es un proceso que ha involucrado la interacción de múltiples actores y acontecimientos a lo largo de las décadas. Esta transformación se ha visto influenciada por el trabajo de activistas, académicas, y movimientos sociales, y ha sido moldeada por una serie de eventos significativos.

En el texto de Alicia Márquez Murrieta, “Del parir a la violencia obstétrica en México: acontecimiento y problema público“, se explora cómo la violencia obstétrica ha pasado de ser una preocupación marginal a convertirse en un tema central en la agenda de salud pública y derechos humanos en el país. La violencia obstétrica se define como una forma de violencia de género que se manifiesta a través de malos tratos, negligencia o abuso verbal o físico en el contexto de la atención materna.

Uno de los factores clave en este proceso de transformación ha sido la introducción de la violencia obstétrica en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en 2007. Esto marcó un hito importante al reconocer la violencia obstétrica como una forma de violencia de género e institucional. A partir de entonces, la violencia obstétrica se ha ido incluyendo en diversas leyes y políticas públicas, lo que ha contribuido a su creciente visibilidad y problematización.

Además de los avances en la esfera legal, la categoría de violencia obstétrica ha ganado espacio en los medios de comunicación y en la narrativa de mujeres que han compartido sus experiencias. Esto ha contribuido a la construcción de un contexto de descripción en el que se ha vuelto plausible la relación entre casos particulares y la problemática en su conjunto.

El Papel de los Acontecimientos

Los acontecimientos desempeñan un papel importante en la configuración de problemas públicos, y la violencia obstétrica en México no es una excepción. Como señala la investigadora Márquez Murrieta, los acontecimientos pueden introducir una ruptura en la normalidad y generar nuevas oportunidades para el cambio social. En el caso de la violencia obstétrica, varios sucesos específicos sirvieron como catalizadores para la transformación de esta cuestión en un problema público.

Uno de los acontecimientos más significativos fue el parto de la mujer mazateca en las afueras de un centro de salud en Oaxaca en octubre de 2013. Este suceso conmocionante atrajo la atención de los medios de comunicación y activistas, lo que lo convirtió en un punto de discusión en la esfera pública. Inicialmente etiquetado como “negligencia médica,” este acontecimiento llevó a una serie de interpretaciones y debates en torno a la atención materna en México.

La autora estaca que “los acontecimientos son procesos sociales únicos y complejos que emergen en momentos contingentes“. Aquí, se hace énfasis en que los acontecimientos no son simples hechos, sino eventos sociales con un significado y consecuencias más amplias. Además, estos eventos “introducen una ruptura en el mundo social“, lo que significa que pueden cambiar la percepción y generar cambios en la sociedad.

A medida que se dieron más sucesos similares y se publicaron informaciones en medios de comunicación y redes sociales, se creó un “contexto de descripción” en el que la violencia obstétrica se volvió plausible como una categoría para comprender estos eventos. Este contexto de descripción implica que la percepción de la violencia obstétrica como un problema público comenzó a formarse a medida que más personas comenzaron a reconocer y describir estos sucesos como manifestaciones de esta forma de violencia.

“La relación entre un acontecimiento y la configuración de un problema público no es lineal ni automática”. Los acontecimientos pueden ser el punto de partida, pero es a través de la interacción social y la construcción de significado que se transforman en problemas públicos. Los sucesos relacionados con la violencia obstétrica generaron debates, denuncias públicas y movilizaciones sociales, lo que contribuyó a la construcción de la problemática.

La noción de “trayecto acontecimental” es útil para comprender cómo los sucesos se convierten en acontecimientos y cómo afectan a las personas y a la sociedad en general. Un “trayecto acontecimental” se refiere al proceso a través del cual un suceso se transforma en un acontecimiento a lo largo del tiempo. Esto destaca la importancia de observar los cambios y las interacciones que ocurren después de un suceso en la construcción de un problema público.

Además, la categoría de “adviniente“, que destaca la influencia de los acontecimientos en la experiencia de las personas, evidencia cómo estos sucesos pueden desempeñar un papel transformador en la construcción de problemas públicos. La experiencia de las personas que viven o son testigos de un acontecimiento puede ser un factor clave en la configuración de la percepción pública y la movilización social.

Violencia Obstétrica, Negligencia Médica y Discriminación

En el proceso de configuración de la violencia obstétrica en el ámbito de la salud en México, uno de los primeros enfoques para categorizar las experiencias de estas mujeres fue la “negligencia médica”, además de la discriminación. Esto supuso una forma inicial de aprehender los sucesos, organizando prácticas, técnicas, procedimientos y experiencias. Categorías como estas se arraigaron en espacios de interacción y diversos dispositivos.

Sin embargo, como se destacó, esta categorización estaba en disputa, al igual que la noción de discriminación e incluso la de violencia obstétrica. Esta categorización no fue inmediatamente adoptada por otros actores y, con el tiempo, fue dejada de lado en favor de enmarcar estos acontecimientos dentro de la violencia obstétrica.

Un acontecimiento clave en este proceso de configuración fue la Recomendación General emitida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en julio de 2017, que abordó la violencia obstétrica en los sistemas de salud del país. Aunque previamente la CNDH había realizado recomendaciones relacionadas con los derechos humanos de las mujeres y su salud reproductiva, no fue hasta 2015 que comenzó a utilizar la categoría de “violencia obstétrica”. La CNDH estableció distinciones importantes entre la negligencia médica y la violencia obstétrica, enfatizando que esta última tiene un componente de género y señalando las dimensiones temporales específicas de estas prácticas.

Este proceso de distinción ayudó a dibujar y aclarar las categorías públicas relacionadas con la violencia obstétrica, destacando la dimensión de género y la importancia de los derechos humanos. La configuración de la violencia obstétrica como problema público, con el tiempo, reveló que se trataba de una problemática estructural y sistémica, y no simplemente de eventos aislados.

Este análisis muestra cómo la violencia obstétrica en México emergió como un problema público complejo y sistémico, marcado por la negligencia médica y la discriminación, pero finalmente enmarcado como un fenómeno arraigado en la violación de los derechos humanos de las mujeres. Para obtener una visión más profunda de este tema y su evolución, te invito a leer el artículo completo aquí.

Referencias: Márquez Murrieta, A. (2023). Del parir a la violencia obstétrica en México: acontecimiento y problema público. Antípoda. Revista De Antropología Y Arqueología, (53), 29–53. https://doi.org/10.7440/antipoda53.2023.02

Esta entrada ha sido publicada el 24/10/2023

Tomado de http://Notaantrpologica.com/