La enfermedad de masas sociogénica en tiempos de redes sociales

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A lo largo de la historia, se ha observado un fenómeno de carácter médico social al que se le ha denominado “enfermedad de masas sociogénica”. Con este nombre se describe a una propagación de signos y síntomas de una aparente enfermedad que se hace de manera rápida en una población determinada, sin que existan causas o explicaciones médicas que lo puedan explicar.

Las manifestaciones de este fenómeno a través de la historia se caracterizan por diferencias en función de las preocupaciones y miedos de cada época. Uno de los ejemplos históricos más antiguos que existen alrededor de esto, es la plaga del baile de 1518, acontecida en Estrasburgo. En esta “plaga” cobró alrededor de 400 víctimas que murieron producto del cansancio o de ataques al corazón, por sentir una necesidad de unirse a un baile colectivo y no poder parar. Podría parecer poco verosímil, pero existen archivos históricos de este episodio en los que los médicos de la época lo atribuyeron a la “sangre caliente” (por la teoría de los humores que era el paradigma médico que dominaba en aquellos tiempos).

En episodios más recientes, se han detectado episodios de la enfermedad de masas sociogénica en la que por ejemplo, un grupo de adolescentes en escuelas no pueden parar de reír aun a costa de su voluntad, o episodios de terror a posesiones demoníacas colectivas, o episodios de ansiedad generalizada por la exposición a un agente tóxico de algún alimento.

Hoy en día se evita usar el término “histeria colectiva” porque el origen histórico de la palabra histeria, es problemático porque se adjudicaba la histeria a una característica femenina que no estaba justificada científicamente. Sin embargo, lo que resulta común de estas experiencias es que existe un componente de estrés o ansiedad que dispara estas manifestaciones de manera colectiva. Generalmente la forma en la que son tratadas estas manifestaciones, es disolviendo el grupo social que las manifiesta y evitando la exposición a la imagen o conducta que desencadenó la manifestación.

Algunos especialistas han observado que las redes sociales en algunos casos, han desencadenado este fenómeno en grupos específicos de personas, como se observó en grupos de adolescentes mujeres que pasaban muchas horas viendo videos de Tiktok que desencadenaron respuestas motoras similares al Síndrome de Tourette. Los primeros casos de enfermedad sociogénica de masas desencadenada por las redes sociales fueron detectados hace dos años, en coincidencia con el inicio de la pandemia. Lo que ha ayudado en estos casos, generalmente son estrategias de manejo del estrés y cortar la exposición a los detonadores.

Se sabe que el estrés es uno de los factores fundamentales, pero aún se desconoce por qué algunas conductas pueden desencadenarla y otras no, por qué unas personas pueden ser más vulnerables o incluso, por qué hay ciertos movimientos o manifestaciones que pueden ser más “contagiosos”. Lo que sí se conoce indudablemente, es que el estrés y la ansiedad son los factores centrales por los que puede manifestarse la enfermedad sociogénica de masas.

Aunque esté catalogada como “enfermedad” probablemente es una manifestación social de las condiciones de estrés y ansiedad en un grupo de personas, derivadas de las serias condiciones socioambientales por las que un grupo de personas está transitando. La manifestación de estos “síntomas” es solo la punta del iceberg de un estilo de vida que no ha priorizado la salud mental.

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Liliana Martínez Lomelí

Columnista de alimentación y sociedad

PUNTO Y COMO

Columnista de alimentación y sociedad. Gastronauta, observadora y aficionada a la comida. Es investigadora en sociología de la alimentación, nutricionista. Es presidenta y fundadora de Funalid: Fundación para la Alimentación y el Desarrollo.

Tomado de https://www.eleconomista.com.mx/