¡Julian Assange es libre!

Tras casi una década en prisión y exilio, el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, ha sido liberado. Su liberación es una victoria para la libertad de expresión, el derecho a la información y la justicia.
Assange fue detenido en 2012 por las autoridades británicas a petición de Estados Unidos, que lo acusaba de espionaje por haber publicado miles de documentos confidenciales del gobierno estadounidense.
Durante los siguientes años, Assange estuvo recluido en la embajada de Ecuador en Londres, donde se le concedió asilo político. En 2019, Ecuador le revocó el asilo y fue arrestado por la policía británica.
En junio de 2024, Assange llegó a un acuerdo con las autoridades estadounidenses para evitar la extradición y cumplir una condena de 5 años de prisión por un delito menor de piratería informática.
Tras su liberación, Assange ha declarado que seguirá luchando por la libertad de expresión y la transparencia. Su caso ha sido un símbolo de la lucha por la justicia y la verdad, y su liberación es una victoria para todos aquellos que creen en estos valores.
La liberación de Assange ha sido recibida con gran alegría por sus partidarios en todo el mundo. Se han organizado manifestaciones de apoyo en numerosas ciudades, y muchos líderes políticos y organizaciones de derechos humanos han celebrado su liberación.
Sin embargo, algunos críticos han señalado que Assange no debería haber sido detenido en primer lugar y que su liberación no borra los cargos que pesan sobre él. También han expresado su preocupación por su salud y bienestar tras su larga reclusión.
A pesar de estas críticas, la liberación de Assange es un acontecimiento histórico que marca un precedente importante para la libertad de expresión y el derecho a la información. Es un recordatorio de que la verdad siempre sale a la luz, y que la lucha por la justicia nunca debe cesar.