abril 29, 2022

Juez ordena suspensión definitiva en tiempo récord a favor de investigadores SNI

Falla en favor de los científicos que se ampararon por la aplicación retroactiva del reglamento. “No respetar la sentencia de un juez federal es un delito, por lo que el Conacyt tendrá que otorgar todos sus derechos a estos investigadores”,...

El pasado 22 de febrero la juez federal Celina Angélica Quintero Rico, otorgó en tiempo récord la suspensión definitiva a científicos del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) que se ampararon por la aplicación retroactiva del reglamento que en su momento los dejó fuera de dicho régimen. “No respetar la sentencia de un juez federal es un delito, por lo que el Conacyt tendrá que otorgar todos sus derechos a estos investigadores”, asegura el abogado Edward Regalado.

El 11 de enero de 2022 el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) dio a conocer los resultados de la Convocatoria 2021 para el Ingreso, Promoción y Permanencia del (SNI). El doctor Antonio Lazcano, en entrevista a este medio  ya adelantaba lo que vendría “la forma tan trivial y a la ligera en que se modificó el reglamento llevará a muchos investigadores a someter sus expedientes a una reconsideración, incluso a una serie de amparos que seguramente se van a ganar”.

El 18 de junio de 2021 se publicó en el Diario Oficial de la Federación un acuerdo por el que se derogó el artículo 34 del Reglamento del SNI, dicho artículo señalaba que los nuevos criterios del Reglamento publicado en abril de 2021 no podrían ser aplicados sino hasta la convocatoria 2022. Esto perjudicó a los investigadores que hicieron su solicitud en la convocatoria 2021, pero que los expedientes presentados se basaron en los criterios del reglamento de septiembre de 2020.

La imposición del reglamento y las pruebas del caso, llevaron al juez federal a otorgar la suspensión. En entrevista el abogado Edward Regalado, quien llevó el caso representando a más de 30 científicos explica que “esto es ilegal porque cualquiera que conozca cómo funciona el SNI, se puede dar cuenta que la labor de la investigación toma mucho tiempo, es un proceso de evaluación”. Por ejemplo, someter un proyecto a una revista extranjera requiere del envío, recibir comentarios, mandar un segundo proyecto, para que sea aprobado por un comité y pueda ser publicado. Incluso la misma redacción de un proyecto de trabajo implica un proceso de hipótesis, investigación, estudio, laboratorio, trabajo de campo, entre otros.

Con esto en mente, el no cumplir con el año que se les otorgaba a los científicos una vez que cambiaron las reglas, “viola claramente sus derechos al aplicarles la retroactividad”.

Explica que los investigadores se acercaron al despacho de manera probono y al revisar la evidencia, decidieron tomar el caso. “La presentación de la demanda fue el lunes 7 de febrero. La primera orden provisional salió el martes 8 de febrero, es decir, un día después. El 22 de febrero el juez confirmó de forma definitiva la sentencia”.

En cuanto se presentó la demanda el juez ordenó al Conacyt que no aplicara sus nuevos criterios a los investigadores y mantuviera su calidad reconocida de investigador adscrito al SNI y por lo tanto que se siguiera recibiendo el apoyo económico que prevé el sistema. Esta decisión abarca el resto del 2022, lo que permite un plazo razonable para cumplir con los nuevos requisitos.

Las reglas chocan con el sentido común

El abogado explica que antes de ir al amparo se podía impugnar ante el Conacyt, sin embargo se trataba de refutar el mismo criterio de dicha institución, “lo que lo hacía absurdo”. Dijo que hay muchas reglas como estas, por eso no es tan sencillo acudir solo al juicio de amparo, pues siempre hay tecnicismos que vencer.

“El problema del derecho es que a veces es muy técnico y luego choca con el sentido común. Por eso uno no se va al amparo así como así, pero en este caso nos quedaba muy claro que había una causa muy justa, es un proceso nuevo, con criterios específicos recientes, una nueva política pública que está cambiando las reglas, por eso nos parecía importante apoyarlos”.

Asegura que en un país como México no nos podemos quedar sin investigación y sin el apoyo a las mentes brillantes del país, “si algo nos enseñó la pandemia es que necesitamos de ellos y de la ciencia”.

Además hace hincapié en que el precedente es importante porque hay pocos casos donde la comunidad científica en su conjunto se organiza de esta forma y decide combatir un acto de autoridad, “porque siempre al gobernado le llega cierto temor de enfrentar a la autoridad; en gran parte porque no hemos generado la cultura de hacer justicia de nuestros derechos, por otro lado, pelearse con la propia autoridad que te reconoce el carácter de investigador, da ciertas reservas, seguramente muchos dudaron al demandar, pero al final hubo justicia, por eso es importante que se conozca el caso”.

Concluye que si esto le pasa a la gente más preparada del país, qué podemos esperar con otras personas que ven atropellados sus derechos, “es importante que la gente se de cuenta que hay una oportunidad de defenderse”.

Sobre el juicio de amparo

“Dentro del juicio de amparo hay una figura muy importante que es la suspensión, hay cierto tipo de actos que lo permiten y es lo que nosotros decidimos hacer en este caso. Le pedimos al juez, -independientemente de que se puede llevar un juicio- que necesitábamos que el mismo día que fuera admitida nuestra demanda emitiera una orden paralela al Conacyt ordenándole respetar todos los derechos que ya se tenían . Esto requiere aportarle al juez elementos y argumentos que le dejen muy claro, aunque sea de manera preliminar, que se tiene la razón. El juez a la luz de las pruebas y argumentos, y al no afectar al orden público, emitió la orden”.

nelly.toche@eleconomista.mx

Tomado de https://www.eleconomista.com.mx/