agosto 15, 2021

Jordi Mollà: “No quiero que piensen que se me ha ido la olla”

El cineasta y pintor catalán inaugura una nueva exposición de cuadros en La Fábrica de Hielo de Marbella Leer#ExpresionSonoraNoticias Tomado de http://estaticos.elmundo.es/elmundo/rss/cultura...

Entrevista

Actualizado Viernes,
13
agosto
2021

02:31

El cineasta y pintor catalán inaugura una nueva exposición de cuadros en La Fábrica de Hielo de Marbella

El cineasta y pintor, Jordi Mollà
El cineasta y pintor, Jordi MollàSergio Enriquez-Nistal

Hay quien piensa que una disciplina artística encierra otras tantas. Jordi Mollà es de ese tipo de personas: director, actor, guionista, escritor e incluso músico (se le puede ver tocando la batería en su instagram). También es pintor, e inaugura el día 14 de agosto una exposición de 17 obras inspiradas en la naturaleza, en La Fábrica de Hielo de Marbella. Pero, ¿cuál de todas esas facetas es la más compleja? “La de ser Jordi Mollà. Es la más caótica; pero siempre con un pie en el suelo, si no me voy volando y ya no vuelvo” explica el actor.

¿Qué se podrá ver en los 17 cuadros que inauguran su exposición en La Fábrica de Hielo?
Muchas flores. Inspiradas en las de Marbella, es como un tuneado de cuadros ya existentes. Son bodegones personalizados de manera muy colorida y floral. Es la primera vez que hago esto, pero creo que ahora mismo el mundo necesita flores. A quien no le guste eso, no le gusta nada en la vida.
¿Qué le inspira a la hora de pintar?
Depende a donde vaya. Me inspira la gente, los lugares, las cosas que veo en libros, en museos… sobre todo los sitios. Cuando pinto en Madrid no tiene nada que ver con lo que pinto en Mallorca, en Miami, en Nueva York, ahí me salen cosas más pop. Siempre pienso mucho en el público, no soy tan egocéntrico como para imponer mi rollo. Me viene del cine, pensar en el público siempre.
¿Se considera pintor, cineasta o una mezcla de ambas?
Todo. Yo cierro los ojos y veo imágenes, fotogramas… También escribo y dirijo pelis. Siempre he sido así, lo que pasa es que mi vida de repente transiciona más al cine y otras a la pintura. Tengo tantos frentes e inquietudes que no me aburro con ninguna, hacer lo mismo toda la vida me parece un coñazo.
¿Cambia la personalidad del Jordi pintor, al Jordi actor o escritor?
Total. Son personas diferentes, actúo de manera diferente, hablo de manera diferente, mi espalda está de manera diferente… Soy actor por naturaleza, hasta en mi vida me trasformo: hago papel de pintor, escritor, baterista, de todo.
Hace de todo…
Sí ahora también voy a abrir una editorial y sacar un libro sobre cómo pasé la pandemia. También voy a hacer un documental. Son proyectos que me hacen sentir vivo.
¿Cómo vivió la pandemia?
Salí disparado de Madrid, me fui a Miami y me quedé ahí porque sabía que no iba a ser tan violento como aquí. Personalmente sí me tocó, a nivel de trabajo no. Esto nos ha cambiado a todos, todavía estamos atontados.
¿Cuándo está centrado en una disciplina artística no echa de menos las otras?
Siempre echo de menos, pero es un sentimiento bonito, significa que te falta algo. Sin ello te quedas como una planta seca. Pintar me ocupa mucho tiempo y por eso evito hacer películas que no debería hacer.
Habló en otra entrevista con este medio sobre la importancia de decir ‘no’ ¿Sigue diciendo ‘no’ a las cosas?
Intento en este punto de mi vida ser lo que realmente me gusta, no hacer por hacer y mantenerme en el candelero. Esa época ya pasó. Intento hacer películas, de hecho tengo tres proyectos internacionales, de los que prefiero no hablar por ahora. A ver si salen, porque fuera de las plataformas todo es muy vulnerable.
Uno de tus ‘noes’ más controvertidos fue decirle ‘no’ a George Lucas, ¿por qué?
En realidad me llamaron para conocerme, eso es algo muy americano. Dije que no sabía si estaba preparado para algo de tal envergadura. En ese momento estaba haciendo Blow y me parecía demasiado.
¿Qué diferencia encuentra entre el cine español y Hollywood?
Un proyecto grande americano es como trabajar para una multinacional, todo súper estructurado. Siempre hay amor y humanidad, pero son proyectos enormes. Es un puzzle sin margen de error. Somos como soldaditos, pero a la hora de trabajar el cariño es el mismo. Ambos me llenan a su manera, siempre que estemos haciendo una peli o una serie, la familia del cine no cambia.
¿Cuál de sus películas le ha marcado más?
Todas. Lo que más me marca es lo que más le marca al público, ya que las películas son para la gente.
¿Cómo es actuar con las grandes estrellas?
Bien, hay alguno más subido de tono pero al final entre actores nos entendemos. Cuando tienes que hacer una escena con Tom Cruise, Cameron Díaz o Johnny Depp lo importante es ir a las líneas y actuar, estamos todos trabajando.
Una de las obras de Jordi Mollà de la exposición.
Una de las obras de Jordi Mollà de la exposición.

El Papa es un hombre tranquilo, simpático… Espero volver a verle

Jordi Mollà

Usted estaba destinado a convertirse en una promesa del cine ¿Se considera una súper estrella?
No. He conseguido todo lo que he querido y lo que no he conseguido es porque no lo quería. Me he quedado bien con lo que tenía. La vida continua, mañana puede salir una cosa increíble, esto no ha terminado. Siempre se puede subir más alto, pero cuanto más arriba más grande la caída… hay que saber cual es el próximo pico que uno quiere escalar.
Habló también sobre la soledad ¿sigue sin hijos, sin novia?
Sí. Yo quería hijos cuando era joven, pero no salió y sería por algo. Quizá quería un camino más de libertad, no llevar paquetes. La soledad va a ratos, pero estoy entretenido y rodeado de gente. Al final es un sentimiento de que falta algo.
Ha conocido desde el Papa hasta grande pintores, ¿cómo han influido estas vivencias?
Increíble. Eso si me parece un regalo que el cine me ha dado. He conocido a gente de todo tipo y condición.
¿Alguna le sorprendió realmente?
Prince. Es de otro planeta, otra frecuencia, y curiosamente no es actor. A ese nivel Johnny Depp me marcó mucho. El Papa un hombre tranquilo, simpático… es increíble porque no parecía el Papa, era un hombre. Lo cual es jodido, ser Papa y hombre, pero él era sencillamente un hombre. Espero volver a verle.
¿De sus propias personalidades cuál es la más caótica?
La de ser Jordi Mollà. Esa es la más caótica; pero siempre con un pie en el suelo, si no me voy volando y ya no vuelvo. Mi vida es caos organizado. Tengo control pero siempre dejo que pasen las cosas. Ahora estamos flotando más que nunca, por eso me siento un surfero. Surfeo olas, voy a ver que pasa. Si veo que es muy grande soy consciente de que no puedo meterme ahí.
¿Qué es lo que le mantiene con los pies en el suelo?
Mi educación y mi manera de ser. De otra manera no podría inventar cosas, saldría una tontería. Mis límites me los marco yo, para que nadie considere que lo que hago no tiene sentido. Esa es mi limitación. Dos y dos son cuatro, después de eso lo que quieras. Un personaje, una película, un cuadro, un libro… todo necesita un propósito. Uno puede volar muchísimo pero con consciencia. No quiero que piensen que se me ha ido la olla.
¿Eso no es muy subjetivo? Quizá donde usted encuentra sentido otra persona no, y viceversa
Intento que el mensaje sea claro. Y eso que empecé pintando abstracto, pero intento que haya una dirección: a poder sonreír, a poder entender…
¿Nuevos proyectos?
Tengo uno como director, el documental, un papel en ‘El Alquimista’, aunque se acaba de volver a caer esa película. Tengo otra con Tommy Lee Jones. Exposiciones. Necesito un break, pero no muy largo. No sé parar. Me manejo en la intensidad, con la adrenalina, con la ilusión…

Conforme a los criterios deThe Trust Project

Saber más

#ExpresionSonoraNoticias Tomado de http://estaticos.elmundo.es/elmundo/rss/cultura

A %d blogueros les gusta esto: