abril 19, 2021

Javier Botet, el actor que amó al monstruo: “Mi cuerpo es estético y es mi fuente de inspiración”

Actor, guionista, director, dibujante y hasta manchego. De nada se priva la presencia más estimulante y terrorífica del cine que ahora estrena, como protagonista y a cara descubierta, 'Amigo', de Óscar Martín Leer#Sonora #Expresion-Sonora.com Tomado de http://estaticos.elmundo.es/elmundo/rss/cultura...
BAJO REGISTRO

Jueves,
11
marzo
2021

09:34

Actor, guionista, director, dibujante y hasta manchego. De nada se priva la presencia más estimulante y terrorífica del cine que ahora estrena, como protagonista y a cara descubierta, ‘Amigo’, de Óscar Martín

Javier Botet y su gato.

Javier Botet y su gato.
ÁNGEL NAVARRETE

El cuerpo y hasta el arte de Javier Botet (Ciudad Real, 1977) reproducen en cada una de sus aristas y sus giros lo que Nietzsche en varias noches de insomnio creyó identificar como lo dionisíaco en el nacimiento de la tragedia griega. Por pasional, por oscuro y hasta por vital. Capaz en su hiperlaxitud de la comedia más reciamente manchega y del horror protésico más abstruso, este creador por actor, guionista, director y dibujante lleva años discutiendo las equilibradas reglas del muy apo

líneo cine común. Desde la altura de un cuerpo tan imponente de dos metros como liviano en sus apenas 60 kilos de peso a causa del llamado

síndrome de Marfan,

Botet reina. «Para mí, mi cuerpo es una fuerte de inspiración», dice a modo de declaración de principios. Y sigue: «Desde siempre, me ha resultado muy estético y el reto ha sido conseguir que el público lo viera como una herramienta para producir belleza». Y así es.
Ahora, este actor conocido por sus papeles de la Niña Medeiros en [

REC

], de Paco Plaza y Jaume Balagueró, y por la maternal pesadilla de

Mama

, del argentino Andy Muschietti (además por el leproso Hobo en

It

o Crooked Man en

Expediente Warren)

protagoniza

Amigo

, de Óscar Martín. Y lo hace a cara y cuerpo descubiertos.

Se podría considerar que es la primera vez que el papel principal es suyo

. Aunque en justicia lo comparta con su colega David Pareja. «Ya protagonicé

Two pigeons

, de Dominic Bridges, pero apenas tuvo repercusión. Además, la historia de esta cinta es mía y también firmo el guión con Óscar y David. Sí, se puede decir que es un punto y aparte», dice. La película, que se estrena en Filmin mañana tras su paso por el Festival de Sitges, cuenta la historia de dos amigos encadenados el uno al otro. Y solos en una casa perdida en medio de ninguna parte. Uno está enfermo víctima de un accidente y el otro oficia de cuidador y ángel de la guarda. Pronto, Dionisios hará de las suyas para convertir la calma en puro veneno.
«El terror está siempre del lado de lo oculto; el terror se encuentra en la mirada de la víctima», comenta no tanto para desacreditar su trabajo como eterno ser del averno como para poner en valor precisamente el que ahora le ocupa. «He encarnado a infinidad de monstruos después de mil horas de maquillaje y, sin embargo, no hay peor monstruo, por verdaderamente terrorífico, que el humano y muy reconocible aislamiento. La soledad que te distancia de los demás es el origen de todos los miedos».
No hace tanto se dejó ver en el que es el otro extremo (en sentido radical)de su muy larga labor como creador. En

La reina de los lagartos

, de los directores que atienden al nombre de Burnin’ Percebes, daba vida a un extraterrestre enamorado. Era un amor y humor absurdo muy cerca (o sólo en sintonía) del que comparte con gente como Joaquín Reyes en la serie

Capítulo 0

. «Es complicado definir el humor de La Mancha. Imagino que como allí no hay nada más que un secarral enorme estás obligado a inventarte algo», comenta justo antes o poco después de dar una larga lista de gente que de

Mota a Cervantes

pasando por Cuerda y Millán Salcedo definen el credo castellano.
Cuenta Botet que por ser como es, por mantenerse tan lejos de Apolo como cerca de Dionisio, en su vida no han faltado luchas «contra el mundo entero». Pero su relato está tan a salvo del heroísmo afectado como del resentimiento inútil. «Como por el trabajo de mi padre siempre estábamos de un lado a otro, estaba obligado a hacer el trabajo de aceptación cada dos por tres. Gracias al dibujo y a las tonterías que hacía acabé por tenerle cogido el punto al asunto. Tontos ha habido siempre, pero sabía defenderme», recuerda. También cuenta que, pese a sus «siete u ocho operaciones» y pese

«a sus pulmoncitos con tan poca capacidad»

, no se arredra. «Tengo cuidado, pero he vivido y vivo a tope. No quiero llegar a 200 años a medio gas», dice a la vez que recuerda lo mal que lo pasó por culpa del Covid. «Me lo comí enterito en marzo». Y concluye:

«Sólo soy una ristra de huesos dentro de un poco de pellejo,

pero con muchas ganas de hacerlo todo». Voraz y dionisíaco.

Para seguir leyendo gratis



Conforme a los criterios deThe Trust Project

Saber más

#Sonora #Expresion-Sonora.com Tomado de http://estaticos.elmundo.es/elmundo/rss/cultura

A %d blogueros les gusta esto: