abril 16, 2022

Espeso caldo

El Presidente que ven con el paño del odio no lo ven las mayorías y mucho menos sirve para armar estrategias. Por eso no hacen clic, no les funcionan. #Sonora #Expresion-Sonora.com ---> Tomado de http://Sinembargo.com/rss...

El Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Es el menosprecio, idiotas. Foto: Rogelio Morales, Cuartoscuro

Con 33 meses en el cargo, Andrés Manuel López Obrador podría convertirse en las siguientes pocas semanas en el Presidente con los mayores niveles de aceptación desde que hay datos comparables. No lo digo yo, sino el promedio de encuestas que realiza Oraculus, una página web mexicana que dirige gente que no necesariamente simpatiza con el mandatario.

En el mismo mes 33 de un mandado de 6 años, Felipe Calderón se manifestaba con 64 por ciento de aceptación. López Obrador está en 62. Ernesto Zedillo estaba en 58; Vicente Fox en 57 y Enrique Peña en 35 por ciento. Pero en el mes 34, que corresponde a octubre, Calderón perdió tres puntos y bajó a 61 por ciento mientras que el actual Presidente trae racha ascendente desde hace tres meses. Eso dicen las últimas encuestas y se confirman con los únicos ejercicios diarios o semanales. Por eso digo que en las siguientes semanas es previsible que AMLO se coloque como el Presidente con los mayores niveles de aceptación, justo a la mitad de su sexenio.

Siempre hay que estar alertas con las encuestas. No creerles es de sabios. La mayoría de las casas encuestadoras se ha servido de políticos y gobiernos panistas o a priistas mientras que, al mismo tiempo, “se equivocaba” con entre 6 y 10 puntos al medir al tabasqueño. Pero son los datos que hay. Y aún con esos datos, la prospectiva indica que el Presidente se acomodará en los mayores niveles de aceptación desde que se tienen datos, es decir, desde 1994.

Las reflexiones que desatan estos números son muchas. Pasan por preguntarse, de entrada, por qué una mayoría de la prensa mexicana dibuja un Gobierno fracasado y un Presidente desnudo, paseando como loco en Palacio Nacional sin darse cuenta que afuera una multitud ha encendido antorchas para derrocarlo. Y pasa por analizar qué ha pasado con el poder (otrora irrefutable) de los medios y de una buena parte de la intelectualidad: hablan del fin de las libertades mientras pueden llamar al Presidente “dictador” o como les venga en gana; dedican su esfuerzo diario en reseñar a un viejo autoritario y flojo, y los obliga a levantarse todos los días más temprano.

más leídas

más leídas

entrevistas

entrevistas

destacadas

destacadas

#Sonora #Expresion-Sonora.com —> Tomado de http://Sinembargo.com/rss