El odio, su vocación

El odio, su vocación

Culturas impopulares

Jorge Pech Casanova

Un entrevistador televisivo le preguntó en 1996 a William Luther Pierce III si se consideraba neonazi. Al objetar el término por calumnioso, el entrevistado aclaró: “Admiro muchas cosas que Hitler escribió, muchos de los programas y políticas que instituyó en Alemania, pero no copio a ciegas las políticas o los programas de otro. Hemos formulado un programa propio en vista de la situación que encaramos en Estados Unidos hoy”.

Pierce, promotor del extremismo racista, adquirió notoriedad en abril de 1995 cuando unas páginas de su novela Los diarios de Turner fueron halladas en el auto de Timothy McVeigh, quien el 19 de ese mes, asistido por Terry Nichols, hizo estallar una camioneta llena de explosivos dentro del edificio Alfred P. Murrah en la ciudad de Oklahoma. El atentado mató a 168 personas y dejó heridas a 680 más en la edificación, demolida poco después por los severos daños que el terrorista provocó.

En su auto, McVeigh atesoró varias páginas de la novela de Pierce con frases subrayadas. Aquí un par de ellas: “El valor real de todos nuestros ataques reside hoy en el impacto psicológico, no en las bajas inmediatas” y “Aún podemos hallarlos y matarlos”.

Tras publicar en 1978 Los diarios de Turner con el seudónimo Andrew McDonald, Pierce fue considerado un gurú del odio racial. Su historia de una guerrilla de supremacistas blancos que derrocan al gobierno de Estados Unidos, inspiró en 1980 a varios extremistas para conformar el grupo paramilitar racista llamado la Hermandad Silenciosa o La Orden.

Robert Jay Mathews, líder de ese grupo, asaltó bancos y falsificó dinero con sus secuaces hasta que la policía lo sitió a fines de 1984 en una isla de Washington. El fanático de 31 años, repelió a 75 policías con un rifle de asalto. Disparó más de mil balas. Cuando intentó derribar un helicóptero policial, desde la aeronave le lanzaron una bengala que incendió su arsenal de granadas y bombas. Entre las llamas pereció Mathews.

Con la triste fama que le ganó su novela supremacista, Pierce manifestó en la entrevista de 1996 su desaprobación al ataque de McVeigh “porque Estados Unidos aún no está en una situación revolucionaria”. Un año después, Pierce enfatizó al Washington Post: “El bombazo de Oklahoma políticamente no tuvo sentido. El terrorismo sólo cuenta si se sostiene durante un período. Un día habrá terrorismo real, organizado, para derrocar al gobierno”.

William L. Pierce publicó bajo seudónimo en 1989 otra novela, Cazador. En ella, un veterano de la guerra contra Vietnam comienza por asesinar a parejas interraciales y acaba matando a periodistas, políticos y burócratas liberales de Washington. Pierce comentó que escribió la narración como recurso para conducir al lector por “un proceso educativo”.

El FBI calificó Los diarios de Turner como “la biblia de la derecha racista”. Un informe de 2016 reveló que el libro está ligado a no menos de 200 asesinatos cometidos en ataques terroristas y crímenes de odio. Cuando una muchedumbre de extremistas blancos atacó el Congreso de EEUU, ecos de la novela se escucharon aquel 6 de enero de 2021: seguidores de Trump llamaron a colgar a integrantes del poder legislativo en torno al Capitolio.

Después de concluir un curso en física en 1955, Pierce trabajó en el Laboratorio Nacional de Los Álamos. Graduado con maestría y doctorado en la Universidad de Colorado, fue profesor asistente en la Universidad del Estado de Oregón de 1962 a 1965. Ante las protestas contra la guerra de Vietnam y los movimientos pro derechos humanos, Pierce abandonó en 1965 la enseñanza para ser investigador en Pratt & Whitney, empresa aeroespacial.

Pierce se adhirió en 1962 a la sociedad anticomunista John Birch pero renunció porque no incluía mociones racistas. En 1966, dentro del Partido Nazi Americano fundado por George Lincoln Rockwell, Pierce halló donde expandir su racismo, como editor de la revista Mundo Nacional Socialista.

Asesinado Rockwell en 1967 por un seguidor descontento, Pierce contribuyó a fundar el Partido del Pueblo Blanco Nacional Socialista. Al año siguiente lo abandonó para integrarse a la fallida campaña presidencial de George Wallace. En 1970, aprovechando la plataforma electoral, el supremacista integró con Willis Carto la Alianza Nacional Juvenil.

Las disputas con Carto por el liderazgo condujeron a Pierce a crear su propia Alianza Nacional en 1974. Con ella, intentó en vano que lo exentaran de impuestos. Eso no le impidió conducir desde 1991 el programa radiofónico semanal Voces Disidentes de América, publicar el panfleto internacional Acción (luego, Boletín de la Alianza Nacional) y la revista Ataque (después titulada Libre Expresión y Resistencia). Además, creó la editorial Libros Vanguardia Nacional y el sello fonográfico Discos Resistencia.

En 1985 Pierce fundó la Iglesia de la Comunidad Cosmoteísta. Logró con ésta una exención de impuestos, aunque no pudo extenderla para su editorial ni su sello disquero. A la muerte de su fundador la Alianza Nacional tenía más de mil quinientos miembros e ingresos anuales por más de un millón de dólares. La Alianza —se dice— declinó al morir Pierce en 2002. Sobre el particular no hay datos concretos.

Pierce se casó en cinco ocasiones. Nacido en 1933, contrajo matrimonio en 1957 con una matemática a la que conoció cuando estudiaba física. De sus dos hijos, que se convirtieron en científicos, Kelvin Pierce publicó en 2020 una memoria titulada Los pecados de mi padre: creciendo con el supremacista más peligroso de América.

Tras divorciarse de la madre de sus hijos en 1985, William Pierce dio en casarse con mujeres emigradas de Hungría y desecharlas a los pocos años. De 1986 a 1990, con Olga. Con Zsuzsannah, de 1991 a 1996. Con Irena se casó en 1997. Ella declaró haber llevado una vida miserable con Pierce a la muerte de éste, en 2002.

Tras de escribir con Carol Donoghue Pecados de mi padre, Kelvin Pierce dio una entrevista al diario inglés The Guardian. Confirmó en ella los maltratos que de niño le infligió su progenitor y cómo superó sus prédicas de odio racial. Contó asimismo una visita que hizo a la menguada comunidad racista que William Luther Pierce estableció en Virginia del Oeste.

Allí Kelvin se encontró a un admirador de su difunto padre, el velador Donny McMullen. Pelirrojo, Donny portaba una gorra con la swastika bordada al frente. Al preguntar Kelvin sobre el distintivo, le dijo el joven: “Si amas algo profundamente, entonces tienes que odiar cualquier cosa que lo amenace”. El pelirrojo publicó en su sitio de Facebook: “Soy blanco, pero eso no significa que soy racista… Pondré en tu culo mi bota, mi cuchillo en tu cuello y tu cuerpo en tierra si me jodes a mí o a mi familia”.

Las amenazas de los seguidores de Pierce parecen resonar en consignas que difunden en sus redes de odio quienes se sienten humillados por el voto mayoritario a favor de Claudia Sheinbaum, primera mujer presidenta de México. Esos promotores del odio se autodenominan “la resistencia”. Parecieran aludir a la guerrilla francesa que se enfrentó a los nazis, pero sus dichos corresponden más a la fatídica sedición del supremacista Pierce.

Tomado de https://morfemacero.com/

Culturas impopulares

Jorge Pech Casanova

Un entrevistador televisivo le preguntó en 1996 a William Luther Pierce III si se consideraba neonazi. Al objetar el término por calumnioso, el entrevistado aclaró: “Admiro muchas cosas que Hitler escribió, muchos de los programas y políticas que instituyó en Alemania, pero no copio a ciegas las políticas o los programas de otro. Hemos formulado un programa propio en vista de la situación que encaramos en Estados Unidos hoy”.

Pierce, promotor del extremismo racista, adquirió notoriedad en abril de 1995 cuando unas páginas de su novela Los diarios de Turner fueron halladas en el auto de Timothy McVeigh, quien el 19 de ese mes, asistido por Terry Nichols, hizo estallar una camioneta llena de explosivos dentro del edificio Alfred P. Murrah en la ciudad de Oklahoma. El atentado mató a 168 personas y dejó heridas a 680 más en la edificación, demolida poco después por los severos daños que el terrorista provocó.

En su auto, McVeigh atesoró varias páginas de la novela de Pierce con frases subrayadas. Aquí un par de ellas: “El valor real de todos nuestros ataques reside hoy en el impacto psicológico, no en las bajas inmediatas” y “Aún podemos hallarlos y matarlos”.

Tras publicar en 1978 Los diarios de Turner con el seudónimo Andrew McDonald, Pierce fue considerado un gurú del odio racial. Su historia de una guerrilla de supremacistas blancos que derrocan al gobierno de Estados Unidos, inspiró en 1980 a varios extremistas para conformar el grupo paramilitar racista llamado la Hermandad Silenciosa o La Orden.

Robert Jay Mathews, líder de ese grupo, asaltó bancos y falsificó dinero con sus secuaces hasta que la policía lo sitió a fines de 1984 en una isla de Washington. El fanático de 31 años, repelió a 75 policías con un rifle de asalto. Disparó más de mil balas. Cuando intentó derribar un helicóptero policial, desde la aeronave le lanzaron una bengala que incendió su arsenal de granadas y bombas. Entre las llamas pereció Mathews.

Con la triste fama que le ganó su novela supremacista, Pierce manifestó en la entrevista de 1996 su desaprobación al ataque de McVeigh “porque Estados Unidos aún no está en una situación revolucionaria”. Un año después, Pierce enfatizó al Washington Post: “El bombazo de Oklahoma políticamente no tuvo sentido. El terrorismo sólo cuenta si se sostiene durante un período. Un día habrá terrorismo real, organizado, para derrocar al gobierno”.

William L. Pierce publicó bajo seudónimo en 1989 otra novela, Cazador. En ella, un veterano de la guerra contra Vietnam comienza por asesinar a parejas interraciales y acaba matando a periodistas, políticos y burócratas liberales de Washington. Pierce comentó que escribió la narración como recurso para conducir al lector por “un proceso educativo”.

El FBI calificó Los diarios de Turner como “la biblia de la derecha racista”. Un informe de 2016 reveló que el libro está ligado a no menos de 200 asesinatos cometidos en ataques terroristas y crímenes de odio. Cuando una muchedumbre de extremistas blancos atacó el Congreso de EEUU, ecos de la novela se escucharon aquel 6 de enero de 2021: seguidores de Trump llamaron a colgar a integrantes del poder legislativo en torno al Capitolio.

Después de concluir un curso en física en 1955, Pierce trabajó en el Laboratorio Nacional de Los Álamos. Graduado con maestría y doctorado en la Universidad de Colorado, fue profesor asistente en la Universidad del Estado de Oregón de 1962 a 1965. Ante las protestas contra la guerra de Vietnam y los movimientos pro derechos humanos, Pierce abandonó en 1965 la enseñanza para ser investigador en Pratt & Whitney, empresa aeroespacial.

Pierce se adhirió en 1962 a la sociedad anticomunista John Birch pero renunció porque no incluía mociones racistas. En 1966, dentro del Partido Nazi Americano fundado por George Lincoln Rockwell, Pierce halló donde expandir su racismo, como editor de la revista Mundo Nacional Socialista.

Asesinado Rockwell en 1967 por un seguidor descontento, Pierce contribuyó a fundar el Partido del Pueblo Blanco Nacional Socialista. Al año siguiente lo abandonó para integrarse a la fallida campaña presidencial de George Wallace. En 1970, aprovechando la plataforma electoral, el supremacista integró con Willis Carto la Alianza Nacional Juvenil.

Las disputas con Carto por el liderazgo condujeron a Pierce a crear su propia Alianza Nacional en 1974. Con ella, intentó en vano que lo exentaran de impuestos. Eso no le impidió conducir desde 1991 el programa radiofónico semanal Voces Disidentes de América, publicar el panfleto internacional Acción (luego, Boletín de la Alianza Nacional) y la revista Ataque (después titulada Libre Expresión y Resistencia). Además, creó la editorial Libros Vanguardia Nacional y el sello fonográfico Discos Resistencia.

En 1985 Pierce fundó la Iglesia de la Comunidad Cosmoteísta. Logró con ésta una exención de impuestos, aunque no pudo extenderla para su editorial ni su sello disquero. A la muerte de su fundador la Alianza Nacional tenía más de mil quinientos miembros e ingresos anuales por más de un millón de dólares. La Alianza —se dice— declinó al morir Pierce en 2002. Sobre el particular no hay datos concretos.

Pierce se casó en cinco ocasiones. Nacido en 1933, contrajo matrimonio en 1957 con una matemática a la que conoció cuando estudiaba física. De sus dos hijos, que se convirtieron en científicos, Kelvin Pierce publicó en 2020 una memoria titulada Los pecados de mi padre: creciendo con el supremacista más peligroso de América.

Tras divorciarse de la madre de sus hijos en 1985, William Pierce dio en casarse con mujeres emigradas de Hungría y desecharlas a los pocos años. De 1986 a 1990, con Olga. Con Zsuzsannah, de 1991 a 1996. Con Irena se casó en 1997. Ella declaró haber llevado una vida miserable con Pierce a la muerte de éste, en 2002.

Tras de escribir con Carol Donoghue Pecados de mi padre, Kelvin Pierce dio una entrevista al diario inglés The Guardian. Confirmó en ella los maltratos que de niño le infligió su progenitor y cómo superó sus prédicas de odio racial. Contó asimismo una visita que hizo a la menguada comunidad racista que William Luther Pierce estableció en Virginia del Oeste.

Allí Kelvin se encontró a un admirador de su difunto padre, el velador Donny McMullen. Pelirrojo, Donny portaba una gorra con la swastika bordada al frente. Al preguntar Kelvin sobre el distintivo, le dijo el joven: “Si amas algo profundamente, entonces tienes que odiar cualquier cosa que lo amenace”. El pelirrojo publicó en su sitio de Facebook: “Soy blanco, pero eso no significa que soy racista… Pondré en tu culo mi bota, mi cuchillo en tu cuello y tu cuerpo en tierra si me jodes a mí o a mi familia”.

Las amenazas de los seguidores de Pierce parecen resonar en consignas que difunden en sus redes de odio quienes se sienten humillados por el voto mayoritario a favor de Claudia Sheinbaum, primera mujer presidenta de México. Esos promotores del odio se autodenominan “la resistencia”. Parecieran aludir a la guerrilla francesa que se enfrentó a los nazis, pero sus dichos corresponden más a la fatídica sedición del supremacista Pierce.

Tomado de https://morfemacero.com/