Préstame tu peine y péiname el alma es una de las frases que inmortalizó Saúl Hernández en la aclamada canción «Viento», lanzada en 1988 por la agrupación mexicana de rock alternativo, Caifanes. Este 15 de enero se cumplen 62 años del musico que logró todo un movimiento social al conectar el rock británico con la identidad prehispánica, redefiniendo el rock mexicano.
Alfonso Hernández Estrada, conocido artísticamente como Saúl Hernández, nació el 15 de enero de 1964 en Ciudad de México, a temprana edad se enfrentaría con la perdida de su madre, confrontación que sirvió como inspiración fundamental para los temas que trata en sus canciones.
Después de abandonar los estudios y de múltiples bandas fallidas, fue hasta que conoció a Alejandro Marcovich y Alfonso André, que consolidaría «Las Insólitas Imágenes de Aurora», grupo precursor que en un futuro sería conocido como Caifanes.
Caifanes y su impacto
El grupo hizo su primera aparición el 11 de abril de 1987 en un foro llamado Rockotitlán, evento que abarrotó completamente la sala.
Caifanes consiguió muy pronto un contrato con el sello BMG/Ariola, alianza que vio nacer su primer éxito «Mátenme porque me muero». A pesar de que acariciaron el estrellato desde su primer lanzamiento, no fue hasta su producción «La célula que explota», que se posicionaron en el tope de la música mexicana.
Aunque elevaron contundentemente el nivel de la música en México, su verdadero impacto no se mide con ventas. Saul y Caifanes construyeron una identidad, un espejo que reflejó a los mexicanos tal como lo son; Hernández combinó la sombra prehispánica con la modernidad de la persona azteca, rescatando un genero que nació de la imitación de bandas de rock británicas, llevándola a un ritual de humanidad que mantiene firme la identidad misma de nuestros ancestros.
Su habilidad para fusionar lo moderno con lo tradicional, combinada con letras profundas, ha dejado una marca indeleble en la escena musical latina.
Para ser «cool» no es necesario negar tus raíces, el fin del malinchismo que proyectó Caifanes incorporaba letras y metáforas que retrataban tradiciones de los grupos originarios.
No es sorpresa que Caifanes estaba inspirada en «The Cure», grupo de rock británico de quienes la agrupación mexicana tomó su estética y musicalidad; fue esta semejanza que los fans elitistas del genero comenzaron a ver los proyectos locales como los protagonistas de esta historia.
El rock social y misticismo pre colonial de Saúl incursionó en la identidad mexicana hasta romper estereotipos de identidades y estigmas culturales. Críticos como Enrique Lopetegui (1996) señalaron que «Hernández nunca ha sido un gran cantante, pero se convirtió en el máximo héroe del rock mexicano gracias a un timbre único, una forma de cantar conmovedora, una poesía de devastadora oscuridad y un talento poco común para escribir canciones que se convertirían en himnos».
Tomado de http://radiosonora.com.mx/feed



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