El dolor es real, la historia del colectivo afrobritánico SAULT, la banda anónima más aclamada del mundo

En los últimos dos años, la música del misterioso colectivo de R&B alternativo con sede en Londres, ‘Sault’, ha llegado de la nada: sin entrevistas, sin fotos, sin videos, sin presentaciones en vivo, sin entrada en Wikipedia. Una presencia voluble y...

// Por: Staff

Mié 30 junio, 2021

Por: Mixar Lopez

En los últimos dos años, la música del misterioso colectivo de R&B alternativo con sede en Londres, ‘Sault’, ha llegado de la nada: sin entrevistas, sin fotos, sin videos, sin presentaciones en vivo, sin entrada en Wikipedia. Una presencia voluble y completamente no interactiva en las redes sociales. Las copias físicas de sus cuatro álbumes anteriores (‘5’, ‘7’, ‘Untitled (Black Is)’, ‘Untitled (Rise)’, han acreditado a Inflo como productor, también conocido por haber trabajado en el Grey Area (2019) de Little Simz y como coguionista de Black Man in a White World (2016) de Michael Kiwanuka, cada uno de los cuales le valió un premio Ivor Novello. 

Kiwanuka obtuvo un crédito de artista invitado en su antepenúltimo álbum, ‘Untitled (Black Is)’, lanzado en junio de 2020; también lo hizo Laurette Josiah, fundadora de una organización benéfica para niños en el norte de Londres, que resultó ser la tía de Leona Lewis. Las ganancias de este álbum se destinaron a fondos de caridad. Lo que hace más poderoso e intrigante el discurso de ‘Sault’. 

Las especulaciones sobre los otros miembros del colectivo no se han confirmado ni negado, absolutamente nadie se ha atribuido la responsabilidad de la música, que hasta ahora ha sido recibida con entusiasmo en ambos lados del Atlántico. ¿Podrían criticar este enfoque como contraproducente? Quizás un perfil más alto, un mínimo de deseo de “jugar el juego”, podría haber ayudado a convertir a “Wildfires”, la exquisita y excoriante estrella de ‘Untitled (Black Is)’ (2020), en el éxito que merecía ser. Sin embargo, ‘Sault’ parece ahorrar su tiempo al no promocionar sus álbumes o interactuar con el público de manera rentable. 

‘Untitled (Rise)’ (2020) no fue sólo su cuarto álbum en 18 meses, fue su segundo álbum doble en poco más de 12 semanas. Un ritmo de trabajo que parecería notable en cualquier momento de la historia del Pop, pero que hoy se siente escalofriantemente asombroso, agravado por el hecho de que su predecesor dio la impresión de haber sido escrito y grabado en respuesta al asesinato de George Floyd (1973-2020), como resultado de la brutalidad policial del policía Derek Chauvin, un mes antes de su lanzamiento. 

La historia contemporánea del Pop está plagada de sencillos lanzados rápidamente en ‘Spotify’ que reaccionan a los eventos en las noticias, dos de ellos llegaron al número 1 durante el aislamiento de Covid-19, pero te cuesta pensar en un álbum completo que lo haga, y mucho menos en uno tan bueno como ‘Untitled (Black Is )’.

Con “Nine” (2021), ‘Sault’, ha agregado otro velo a su mística, al hacer que este nuevo álbum –el quinto en poco más de dos años– se materialice en arte efímero, ya que estará disponible por sólo 99 días. Las descargas gratuitas se pueden encontrar en su sitio Web y el vinilo se puede solicitar a través de ‘Bandcamp’ (e incluso puedes adquirirlo en ‘Instagram’), por lo que no es como si se hubiera ido para siempre, después de la prórroga. 

Sin embargo, la táctica de conseguirlo “antes de que se acabe” no es nueva –se usó dos veces el año pasado para colectas benéficas en relación a los derechos de los votantes en  EE.UU., Entre otros ejemplos–, es otra forma en que esta banda, reacia a los reflectores, continuamente desafíe todo tipo de convenciones, al tiempo que ofrece líricas y mensajes poderosos, combativos, en el contexto de un R&B angular e innovador.

Como suele ser el caso de ‘Sault’, ese mensaje se centra en el color negro y se basa en la raza; es contundente sin ser dogmático –ni demasiado directo–. Esta vez, la atención se centra en la vida y en las propiedades del Consejo –el equivalente en el Reino Unido de los proyectos de vivienda estadounidenses– en las que se criaron algunos de los miembros del grupo, así como en la violencia de las pandillas y el abuso de sustancias que afecta aún a muchos de ellos.

De hecho, el álbum se abre con un cántico breve (titulado “Haha”, en contra de la intuición, y la letra es: “How about, ha ha ha ha / How about the love”) antes de lanzarse al ritmo de “London Gangs”, lo que pone en marcha al musical de reformatorio que vibra en la primera mitad del álbum. De manera inesperada, “Nine”, evoca originariamente el sonido despojado del debut del grupo, ‘5’ (2019), mucho más que la vibra exuberante, a veces orientada al dance, de sus dos últimos discos –ambos titulados “Untitled”–. Varias canciones tienen riffs de bajo vibrantes y distorsionados, adornados, con estruendosas baterías, voces creepy y efectos superpuestos; incontinenti, de manera característica, cambian de dirección, con el grupo notablemente versátil que ofrece varios estilos previamente inexplorados, así como nuevas variaciones de los más antiguos. 

Hay un ritmo ligero de R&B en “Bitter Streets”; “Alcohol” es un tema vagabundo al puro estilo de Erykah Badu y D’Angelo; la pista del título es prácticamente un Power Pop, con una línea de bajo errabundo, voces y guitarras suavemente escalonadas; el cierre: “Light’s in Your Hands” es una hermosa balada inspiradora, casi al estilo de Andra Day, remata con un coro de acompañamiento, que luego cambia a uno de sus ritmos de Jazz característicos.

Parte del espíritu de ‘Sault’ es nunca dejar que el oyente se sienta demasiado cómodo: justo cuando te estás adaptando a un ritmo o melodía suntuosos, te sacarán de la complacencia con un pasaje desgarrador de palabras habladas sobre la raza, la violencia, los estereotipos o simplemente un cambio repentino de dirección musical: esta es una banda que no quiere que te sientas grato con su péndola, no quiere dejarte pensar que todo está bien, aunque sea brevemente, cuando claramente no lo es. Y aunque esa capacidad de atención intencionalmente corta no siempre resulta en una experiencia auditiva ideal –hay varias canciones, o al menos partes de canciones, que deseamos se prolongue mucho más–, es difícil no respetar la postura. 

Hay poca ambivalencia sobre esa actitud: las letras suelen ser premeditadamente frugales e iterativas, por lo que no se puede perder el punto. “Alcohol, look what I’ve done”; “Pain is real”; “Michael’s Story” es un breve y desgarrador relato hablado de un hombre que recuerda haberse enterado del asesinato de su padre. Pero no está exento de humor. Al igual que la diatriba de falso despertar del álbum anterior “You Know You Ain’t”, este tiene “You From London?”, Que comienza con un Rap de Little Simz que da paso –aparentemente– al mismo vocalista, haciendo una divertida parodia de un californiano acento negro, arrojando estereotipos desagradables sobre los británicos en un clásico ritmo de Jazz: “I know killers in the streets, but I ain’t really involved / We don’t wanna cause any grief  / But we get triggered when hearing the sound of the police”. 

Quién está exactamente detrás de ‘Sault’ es voluntariamente confuso, pero una inmersión en los créditos de los álbumes confirma que es, en gran parte fraguado, por el compositor y productor ‘Inflo’ (Dean Josiah Cover), quien ha trabajado con artistas como Little Simz, Michael Kiwanuka, ‘Jungle’ –junto con la cantante Cleo Sol (Cleopatra Nikolic)– y Kadeem Clarke entre otros. ¿Cómo se las arreglan para mantener un perfil tan bajo?…, ¿para pagar por cinco álbumes de larga duración nada baratos?…, ¿para grabar en dos años cuando están regalando un gran porcentaje de su música grabada?…, este último cuestionamiento es quizás el mayor misterio de todos. Pero como ocurre con todas las cosas de ‘Sault’, la cuestión no es quién ni cómo; es qué y por qué.

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Tomado de https://warp.la/

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