El asalto del tirano

El asalto del tirano

Administración de los males públicos

Jorge Pech Casanova

Con acompañamiento de las y los embajadores de Alemania, Panamá, Cuba y Honduras retornó a México el personal de la embajada mexicana en Ecuador, equipo diplomático que permanecía en Quito después del asalto armado a la legación diplomática que ordenó el tiranuelo ecuatoriano Daniel Noboa.

La Organización de Estados Americanos (OEA) manifestó en un comunicado el sábado 6 de abril que la inviolabilidad de las sedes diplomáticas codificada por la Convención de Viena en 1961 forma parte de las normas asumidas por los países de la región.

Por su parte, el mismo 6 d abril, entrevistado por BBC Mundo, el ex presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Diego García-Sayán manifestó que la invasión a la embajada mexicana en Quito por parte de fuerzas policiales ecuatorianas supone “un paso gravísimo”, y agregó que “la irrupción con fuerzas uniformadas en una sede diplomática es un acto escandalosamente contrario al derecho internacional”.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, declaró su alarma “por el ingreso a la fuerza de fuerzas de seguridad ecuatorianas en el interior de la embajada mexicana, y advirtió que las violaciones a “la sagrada propiedad diplomática y consular, ponen en peligro la continuación de relaciones internacionales normales”.

La Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional de Ecuador convocó para el 10 de abril a los ministros de Gobierno, Defensa y Relaciones Exteriores para que den explicaciones por el asalto de la policía y las fuerzas armadas a la Embajada de México.

Los gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela condenaron el asalto. También Nicaragua condenó el ataque a la legación mexicana, aunque poco puede valer la protesta de un tirano como Daniel Ortega.

España, mediante su ministerio de relaciones exteriores, dejó claro que “la entrada por la fuerza a la Embajada de México en Quito constituye una violación de la Convención de Viena de 1961 sobre Relaciones Diplomáticas”. El gobierno de Estados Unidos, cuya intervención puede estar detrás de la agresión del tiranuelo Noboa, no pudo evitar condenar la violación de la Convención de Viena y alegó la inviolabilidad de las misiones diplomáticas.

Vergonzosamente, el gobierno de Canadá, país socio comercial de México, alegó estar “profundamente consternado por la aparente violación por parte de Ecuador de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 al entrar a la Embajada de México sin autorización”. Como si la agresión armada fuese “aparente”.

El gobierno mexicano rompió relaciones con el régimen del tiranuelo Noboa, manifestando su respeto por la embajada ecuatoriana en nuestro país. El régimen dictatorial de Noboa comenzó a hostilizar a México el 4 de abril, cuando declaró “no grata” la presencia de la embajadora mexicana Raquel Serur en Ecuador. Al salir de la legación la diplomática, el tiranuelo aprovechó para perpetrar el asalto armado a la embajada el 5 de abril.

El pretexto del dictador ecuatoriano para sus agresiones contra México son las declaraciones que el presidente Andrés Manuel López Obrador hizo el 4 de abril sobre el inesperado resultado que llevó al poder a Noboa, hijo del hombre más rico de Ecuador.

El dictador obtuvo la presidencia del país sudamericano en agosto de 2023 porque el candidato que iba en segundo lugar, Fernando Villavicencio (del partido Movimiento Construye), fue asesinado al salir de un mitin. El presidente López Obrador hizo notar que, hasta antes de ese atentado, la candidata favorita era la representante del Movimiento Revolución Ciudadana.

En una entrevista a la revista francesa El Grand Continent en diciembre de 2023, poco después de que Noboa asumiese la presidencia, el ex presidente ecuatoriano Rafael Correa advirtió: “No levanto ninguna expectativa buena por este gobierno. Creo que va a ser un desastre. Es otro niño caprichoso que quiso comprar la presidencia de la república por ser hijo del hombre más rico del país”.

El retrato que Correa hace del dictador Noboa equipara a éste con otros abusivos millonarios latinoamericanos: “Dice que desde los 18 años creó una empresa muy exitosa de eventos, pero uno ve que hasta los 25 años no pagó nada de impuestos. […] Su vicepresidenta, supuesta empresaria exitosa, nunca ha pagado impuestos”.

Lo más grave es que Noboa lucra políticamente con el asesinato de Villavicencio e inclusive utilizó como pretexto la referencia al asesinato del político para lanzar sus agresiones contra México, apoyado por la familia del difunto, quien acusaba al gobierno mexicano de proteger a delincuentes porque asiló a los ex colaboradores del ex presidente Correa cuando en Ecuador se desató una persecución contra los correístas.

Por otra parte, como señala Correa, Noboa ha evitado investigar el asesinato de Villavicencio, pues al poco tiempo del crimen, los siete presuntos culpables que fueron acusados y encarcelados, todos colombianos, acabaron convenientemente muertos en las cárceles de Guayaquil y Quito donde los habían recluido.

Como señaló Correa en la entrevista para El Grand Continent, “la Fiscalía dijo entonces que el único sicario sobreviviente confesó que los autores intelectuales del crimen eran ‘políticos’. A partir de allí, se hizo toda una campaña diciendo que nosotros éramos los culpables. Luego dijeron que no era verdad. Pero ya era muy tarde: hicieron la campaña sobre esa base. Eso nos costó la presidencia”. Similar señalamiento hizo en este mes de abril el presidente López Obrador: eso detonó la agresión del millonario Noboa contra México.

La cancillería mexicana anunció que el 8 de abril presentaría su queja a la Corte Internacional de Justicia, según anunció la canciller Alicia Bárcenas un día antes. Añadió que México acudirá “a todos los foros multilaterales regionales e internacionales que corresponden para que realmente esto se condene por toda la comunidad internacional”.

Mientras tanto, en México, una minoría que odia al actual gobierno no sólo hace caso omiso a la violación al derecho internacional perpetrada por Noboa, sino que pretende disculparlo o festeja el ultraje del dictador ecuatoriano, como el lamentable ex funcionario Javier Lozano Alarcón o el caricaturista Francisco Calderón, con sus mensajes en la red social X que pretenden avalar la versión de que la embajada mexicana protegía a delincuentes.

Los odiadores del gobierno mexicano tendrán dificultades para descalificar a las 28 naciones que respaldan la reclamación ante la comunidad mundial. Que el odio a un proyecto político ofusque a tal grado a los servidores de la oligarquía hinchada con el patrimonio de México, sólo evidencia la certeza de que su proyecto depredador está por ser barrido una vez más en las elecciones presidenciales de este año, mientras su candidata —al debatir en público por vez primera— pone nuestra bandera de cabeza, gesto tristemente simbólico cuando la nación adelanta su dignidad ante el artero ataque de un dictador multimillonario.

Tomado de https://morfemacero.com/

Administración de los males públicos

Jorge Pech Casanova

Con acompañamiento de las y los embajadores de Alemania, Panamá, Cuba y Honduras retornó a México el personal de la embajada mexicana en Ecuador, equipo diplomático que permanecía en Quito después del asalto armado a la legación diplomática que ordenó el tiranuelo ecuatoriano Daniel Noboa.

La Organización de Estados Americanos (OEA) manifestó en un comunicado el sábado 6 de abril que la inviolabilidad de las sedes diplomáticas codificada por la Convención de Viena en 1961 forma parte de las normas asumidas por los países de la región.

Por su parte, el mismo 6 d abril, entrevistado por BBC Mundo, el ex presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Diego García-Sayán manifestó que la invasión a la embajada mexicana en Quito por parte de fuerzas policiales ecuatorianas supone “un paso gravísimo”, y agregó que “la irrupción con fuerzas uniformadas en una sede diplomática es un acto escandalosamente contrario al derecho internacional”.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, declaró su alarma “por el ingreso a la fuerza de fuerzas de seguridad ecuatorianas en el interior de la embajada mexicana, y advirtió que las violaciones a “la sagrada propiedad diplomática y consular, ponen en peligro la continuación de relaciones internacionales normales”.

La Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional de Ecuador convocó para el 10 de abril a los ministros de Gobierno, Defensa y Relaciones Exteriores para que den explicaciones por el asalto de la policía y las fuerzas armadas a la Embajada de México.

Los gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela condenaron el asalto. También Nicaragua condenó el ataque a la legación mexicana, aunque poco puede valer la protesta de un tirano como Daniel Ortega.

España, mediante su ministerio de relaciones exteriores, dejó claro que “la entrada por la fuerza a la Embajada de México en Quito constituye una violación de la Convención de Viena de 1961 sobre Relaciones Diplomáticas”. El gobierno de Estados Unidos, cuya intervención puede estar detrás de la agresión del tiranuelo Noboa, no pudo evitar condenar la violación de la Convención de Viena y alegó la inviolabilidad de las misiones diplomáticas.

Vergonzosamente, el gobierno de Canadá, país socio comercial de México, alegó estar “profundamente consternado por la aparente violación por parte de Ecuador de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 al entrar a la Embajada de México sin autorización”. Como si la agresión armada fuese “aparente”.

El gobierno mexicano rompió relaciones con el régimen del tiranuelo Noboa, manifestando su respeto por la embajada ecuatoriana en nuestro país. El régimen dictatorial de Noboa comenzó a hostilizar a México el 4 de abril, cuando declaró “no grata” la presencia de la embajadora mexicana Raquel Serur en Ecuador. Al salir de la legación la diplomática, el tiranuelo aprovechó para perpetrar el asalto armado a la embajada el 5 de abril.

El pretexto del dictador ecuatoriano para sus agresiones contra México son las declaraciones que el presidente Andrés Manuel López Obrador hizo el 4 de abril sobre el inesperado resultado que llevó al poder a Noboa, hijo del hombre más rico de Ecuador.

El dictador obtuvo la presidencia del país sudamericano en agosto de 2023 porque el candidato que iba en segundo lugar, Fernando Villavicencio (del partido Movimiento Construye), fue asesinado al salir de un mitin. El presidente López Obrador hizo notar que, hasta antes de ese atentado, la candidata favorita era la representante del Movimiento Revolución Ciudadana.

En una entrevista a la revista francesa El Grand Continent en diciembre de 2023, poco después de que Noboa asumiese la presidencia, el ex presidente ecuatoriano Rafael Correa advirtió: “No levanto ninguna expectativa buena por este gobierno. Creo que va a ser un desastre. Es otro niño caprichoso que quiso comprar la presidencia de la república por ser hijo del hombre más rico del país”.

El retrato que Correa hace del dictador Noboa equipara a éste con otros abusivos millonarios latinoamericanos: “Dice que desde los 18 años creó una empresa muy exitosa de eventos, pero uno ve que hasta los 25 años no pagó nada de impuestos. […] Su vicepresidenta, supuesta empresaria exitosa, nunca ha pagado impuestos”.

Lo más grave es que Noboa lucra políticamente con el asesinato de Villavicencio e inclusive utilizó como pretexto la referencia al asesinato del político para lanzar sus agresiones contra México, apoyado por la familia del difunto, quien acusaba al gobierno mexicano de proteger a delincuentes porque asiló a los ex colaboradores del ex presidente Correa cuando en Ecuador se desató una persecución contra los correístas.

Por otra parte, como señala Correa, Noboa ha evitado investigar el asesinato de Villavicencio, pues al poco tiempo del crimen, los siete presuntos culpables que fueron acusados y encarcelados, todos colombianos, acabaron convenientemente muertos en las cárceles de Guayaquil y Quito donde los habían recluido.

Como señaló Correa en la entrevista para El Grand Continent, “la Fiscalía dijo entonces que el único sicario sobreviviente confesó que los autores intelectuales del crimen eran ‘políticos’. A partir de allí, se hizo toda una campaña diciendo que nosotros éramos los culpables. Luego dijeron que no era verdad. Pero ya era muy tarde: hicieron la campaña sobre esa base. Eso nos costó la presidencia”. Similar señalamiento hizo en este mes de abril el presidente López Obrador: eso detonó la agresión del millonario Noboa contra México.

La cancillería mexicana anunció que el 8 de abril presentaría su queja a la Corte Internacional de Justicia, según anunció la canciller Alicia Bárcenas un día antes. Añadió que México acudirá “a todos los foros multilaterales regionales e internacionales que corresponden para que realmente esto se condene por toda la comunidad internacional”.

Mientras tanto, en México, una minoría que odia al actual gobierno no sólo hace caso omiso a la violación al derecho internacional perpetrada por Noboa, sino que pretende disculparlo o festeja el ultraje del dictador ecuatoriano, como el lamentable ex funcionario Javier Lozano Alarcón o el caricaturista Francisco Calderón, con sus mensajes en la red social X que pretenden avalar la versión de que la embajada mexicana protegía a delincuentes.

Los odiadores del gobierno mexicano tendrán dificultades para descalificar a las 28 naciones que respaldan la reclamación ante la comunidad mundial. Que el odio a un proyecto político ofusque a tal grado a los servidores de la oligarquía hinchada con el patrimonio de México, sólo evidencia la certeza de que su proyecto depredador está por ser barrido una vez más en las elecciones presidenciales de este año, mientras su candidata —al debatir en público por vez primera— pone nuestra bandera de cabeza, gesto tristemente simbólico cuando la nación adelanta su dignidad ante el artero ataque de un dictador multimillonario.

Tomado de https://morfemacero.com/