Crear nuevos públicos / reflexionar sobre la crítica

Crear nuevos públicos / reflexionar sobre la crítica

“Atardecer en la maquiladora de utopías es un libro referencial en la crítica de arte no sólo oaxaqueña sino general. Su hermenéutica es un sistema referencial penetrante y llamativo, que va más allá del arte plástico y representa un modelo analítico”....Tomado de https://morfemacero.com/

El laberinto del mundo

José Antonio Lugo

I. El crítico de arte Charles Baudelaire

En la Francia de mediados del siglo XIX los Salones de Arte eran un espacio distribuido en varios museos donde se reunían obras de vanguardia. Al escribir para el periódico sobre las piezas exhibidas, el gran poeta Charles Baudelaire (1821-1867) hacía un doble trabajo: explicar cada obra -los lectores no tenían aún el apoyo de la fotografía- e interpretar su cauce secreto, su lenguaje cifrado.

A fin de comentar cada pieza combinaba, al mismo tiempo, sensibilidad subjetiva y rigor en el juicio. Inauguró así una crítica seria, que partía de la obra misma.

  Respecto al salón de 1946, escribió : “¿Para qué sirve la crítica? Creo sinceramente que la mejor crítica es aquella que es divertida y poética, no la que, fría y algebraica, bajo pretexto de explicar todo, no tiene odio ni amor, y se desnuda a voluntad de cualquier especie de temperamento. Una bella escena reflexionada por un artista será un cuadro que ha pasado por un espíritu inteligente y sensible (…) En cuanto a la crítica propiamente dicha, para ser justa debe ser parcial, apasionada, política, es decir, hecha desde un punto de vista único, que abra la mayor cantidad posible de horizontes”.

A partir de esa convicción, Baudelaire creó nuevos públicos para las nuevas obras que se estaban gestando.

II. Reflexionar sobe la crítica

En el libro Atardecer en la maquiladora de utopías: ensayos críticos sobre las artes plásticas en Oaxaca (publicado por Ediciones Intempestivas en 1997 desde el MACO por iniciativa de Fernando Solana Olivares y con prólogo de Teresa del Conde), su autor, Robert Valerio, hace un libro de crítica a partir no de certezas, sino de preguntas inteligentes que convirtieron el libro en un referente.

            Así, Valerio (1959-1998):

  • Se pregunta si existe una escuela oaxaqueña de pintura, a través de pintores tan diferentes entre sí como Rodolfo Nieto, Rufino Tamayo, Francisco Toledo y Rodolfo Morales (a partir de una definición de Andrés Henestrosa).
  • Afirma la deficiencia de la crítica de arte en Oaxaca, que habla de la “luz oaxaqueña”, utiliza discursos desarrollados a nivel estatal o nacional y no discute el arte oaxaqueño desde la percepción de los vínculos con lo que sucede allí mismo o en el resto del país y del mundo.
  • Describe a la crítica como apéndice de la biografía del artista (mismo defecto que hizo ver el genial novelista francés Marcel Proust sobre el crítico literario Sainte-Beuve, por cierto).
  • Si bien la función de la crítica es mediar entre el artista y el público, los comentarios que dejan los espectadores en los libros de visitantes de una exposición nos muestran que la recepción de la obra es subjetiva de modo superlativo.
  • La exterioridad a partir de la cual se concibe la plástica oaxaqueña provoca que se vayan configurando identidades regionales ficticias. Valerio señala: “A Posada no le interesaba ‘mantener’ la identidad; le interesaba descubrirla”.
  • Asevera el autor del libro, contundente: “Abstracción y realismo: dos marginados de la pintura oaxaqueña contemporánea”.
  • En el fragmento “Urintikor o del estilo”, de manera socrática, Uríntikor y Elentikor sostienen un diálogo, concluyendo que: “el estilo es la estabilización de los recursos de autoexpresión”.

Robert Valerio

En la “Inconclusión”, Robert Valerio señala: “A lo largo de este libro mi intención ha sido, más que establecer conclusiones firmes, abrir perspectivas de especulación”. Podemos afirmar que Atardecer en la maquiladora de utopías lo logra con creces.

            En noviembre del año pasado, en el Museo de la Pintura Oaxaqueña dirigido por Jorge Pech, y con motivo de los veintisiete años de la publicación de la primera edición del libro de Robert Valerio, Fernando Solana Olivares convocó a una mesa redonda de artistas y críticos plásticos oaxaqueños. En la mesa estuvieron Nidia Martínez Esteva, Ivonne Kennedy, Guillermo Santos, Soledad Velasco, Jorge Pech, Siegrid Wiese y Fernando Solana. Todos concordaron en que el libro de Valerio ha sido un referente, todavía vigente, en el análisis sobre la ontología -si podemos decirlo así- del arte plástico oaxaqueño a partir de sus muy ricas y diversas expresiones.

            En el prólogo al libro, Teresa del Conde señala: “Sus argumentos son valientes y honestos. Llegan a ser ‘objetivos’ (término que se usa poco en la crítica de arte) porque su estilo de razonamiento está libre del matiz retórico que con más frecuencia de la que imaginamos acompaña a los escritos sobre arte”.

            Me congratulo de haber leído el libro y asistido como espectador a la mesa redonda sobre Atardecer en la maquiladora de utopías: ensayos críticos sobre las artes plásticas en Oaxaca. Ojalá sigan apareciendo más libros que hagan crítica del arte y crítica sobre la crítica de arte.

Sumario:

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