Con qué frecuencia debes alimentar a tu perro, según la ciencia

Las personas que gozan de compartir su vida con la compañía de un perro sabrán perfectamente que es un gran privilegio, pero, «Un gran poder conlleva una gran responsabilidad», así que también reconocerán los múltiples cuidados que se deben de tener para procurar su salud y calidad de vida.

Todo se debe cuidar muy bien, desde los paseos al parque para que saquen toda su energía y hagan sus necesidades fisiológicas, sus consultas al veterinario, su desparasitación periódica, comprarle múltiples juguetes aunque se entretengan más con tus zapatos, hasta reconocer cuál es la mejor alimentación y en qué proporción es óptima, esto dependerá de muchos factores, como su raza, tamaño, edad e incluso de gusto y sugerencias de su veterinario, pero, ¿Alguna vez te has preguntado con qué frecuencia se debe alimentar a tu perro?

Debido a la gran relación que tienen con nosotros, muchas actividades de nuestros perros los basamos en nuestros propios hábitos incluyendo, posiblemente, su frecuencia de alimentación. Ante esto un estudio recientemente publicado se propuso a evaluar si existía una relación entre la frecuencia de alimentación canina y la salud y capacidad de cognición de los perros. El reporte se publicó en la revista GeroScience y los hallazgos encontrados fueron sorprendentes e inesperados para los investigadores.


«No confiábamos en absoluto en que veríamos diferencias en la salud o la cognición de los perros según la frecuencia de alimentación», mencionó la autora principal del reporte, Kathleen Kerr.

El estudio utilizó los datos recabados desde el 2019 por el Proyecto de Envejecimiento Canino (Dog Aging Project) de miles de perros de diversas edades, tamaños y razas; es importante mencionar que dicho proyecto busca seguir a decenas de miles de perros durante diez años para determinar factores biológicos y ambientales que maximicen su longevidad saludable. De esta manera, contralando todas las variables que podrían interferir en la búsqueda de la relación (sexo, edad, raza, etc.), determinaron que la alimentación de una vez al día se asocia con una mejor salud en múltiples dominios.

Específicamente encontraron que en los perros adultos que indicaban que se alimentaban una vez al día, en comparación con los perros que se alimentaron con mayor frecuencia, tuvieron puntaciones más bajas de disfunción cognitiva y menores probabilidades de tener problemas gastrointestinales, dentales, ortopédicos, renales/urinarios y trastornos del hígado/páncreas. Aclarando que, una mayor frecuencia de alimentación no significa específicamente un deterioro en la salud de nuestros amigos.

Pese a estos imprevistos y desconcertantes resultados, es importante señalar que no se insta a cambiar los hábitos alimenticios de sus perros, se requieren replicar los hallazgos encontrados en este estudio y, sobre todo, llevarlos a un estudio longitudinal, es decir, que la evaluación se realice en un periodo prolongado de tiempo para determinar si la relación aquí encontrada sí presenta dicho efecto benéfico en la salud canina como consecuencia de una frecuencia de alimentación de una vez al día.

De esta manera, lo importante en cuanto a las diversas investigaciones, como la aquí reportada, es determinar un mayor número de factores que son indispensables para procurar una mayor longevidad y, sobre todo, mayor salud y calidad de vida en los perros de compañía. Así, la información prevista aquí abre paso a seguir estudios en esta línea de investigación.

El reporte completo se encuentra en: GeroScience

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Tomado de https://ensedeciencia.com/