'Checo' Pérez y la F1: Sprint de película hacia el Oscar y el regreso triunfal

‘Checo’ Pérez y la F1: Sprint de película hacia el Oscar y el regreso triunfal

Tomado de https://lasillarota.com/

El regreso triunfal existe. Las segundas oportunidades no son mito cinematográfico y la Fórmula 1 en 2026 lo demuestra con dos frentes simultáneos que convergen en una narrativa perfecta.

Sergio ‘Checo’ Pérez vuelve al Gran Circo con Cadillac tras un año sabático y la película F1 protagonizada por Brad Pitt compite por cuatro nominaciones al Oscar. Ambos comparten el mismo ADN: un piloto veterano que regresa después de una ausencia para demostrar que todavía tiene hambre, velocidad y capacidad de redención.

El tapatío no es figura descartable. El piloto que conquistó el subcampeonato de 2023 con 285 puntos, que generó más del 60 por ciento de las ventas de merchandising de Red Bull y que continúa como el mejor piloto mexicano de todos los tiempos, enfrenta hoy un desafío diferente: construir un equipo desde cero con Cadillac mientras la industria del cine lo reconoce como parte de una narrativa universal de redención.

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Red Bull Racing decidió terminar anticipadamente su contrato el 18 de diciembre de 2024. Durante el año sabático de 2025, ningún equipo de la parrilla lo contactó para ofrecerle un asiento. 

Sin embargo, a diferencia de otros casos de deportistas que quedan fuera del mercado, el piloto mexicano logró lo que pocos: negociar un contrato de $10 millones de dólares anuales con Cadillac, una escudería debutante que apostó a su experiencia y valor comercial para transformar a la Fórmula 1.

¿Dónde termina el derecho del deportista a tomar decisiones sobre su carrera y dónde comienza la responsabilidad de mantener una imagen que preserve su valor comercial? ¿Qué factores convierten a una figura admirada como ‘Checo’ en una oportunidad para nuevos equipos? ¿Por qué 2026 será el año donde la Fórmula 1 demuestre que las segundas partes pueden ser buenas?

El costo la ausencia

Esta columna 28 de Fan Pro en La Silla Rota se cierra el jueves 22 de enero de 2026, cuando la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas confirmó que F1 compite por Mejor Película y Cadillac confirmó hace cuatro meses su entrada oficial a la parrilla con Pérez y Valtteri Bottas como pilotos.

El 18 de diciembre de 2024, cuando Red Bull anunció que terminaba anticipadamente su contrato con ‘Checo’ Pérez, pocos en la industria del automovilismo predijeron un regreso tan rápido. La temporada 2024 fue catastrófica en términos estadísticos: 152 puntos en 24 carreras, cero victorias, cero poles, cuatro podios y una única vuelta rápida.

La descomposición fue progresiva. En las primeras seis carreras, Pérez acumuló 103 puntos (Baréin 2º, Arabia Saudita 2º, Australia 5º, Japón 2º, China 3º, Miami 4º), manteniéndose en la lucha por el campeonato mundial. 

Sin embargo, el segundo tercio de la campaña mostró una caída dramática: apenas 15 puntos en seis carreras (Imola 8º, Mónaco DNF, Canadá DNF, España 8º, Austria 7º, Gran Bretaña 17º). El tercio final fue más consistente pero lejano del rendimiento inicial: 34 puntos en 12 carreras finales antes del cierre de temporada.

Mientras Pérez se hundía, sus compañeros de equipos diferentes demostraban consistencia. Fernando Alonso en Aston Martin, Nico Hulkenberg en Haas, Pierre Gasly en Alpine y otros pilotos de escuderías inferiores superaron el rendimiento del tapatío. En México, delante de su afición en el Autódromo Hermanos Rodríguez, finalizó 17º. En Qatar y Abu Dabi, abandonó el monoplaza.

El coequipier invisible: cómo Pérez afectó a Verstappen

La ausencia de un segundo piloto competitivo en Red Bull impactó directamente en Max Verstappen. El neerlandés conquistó su cuarto título mundial consecutivo, pero fue su temporada más difícil desde 2021. Perdió la supremacía absoluta que había dominado en 2023 y pasó por una racha de diez carreras sin victorias, algo impensable en el monoplaza que dominó las primeras fechas.

Sin Pérez cubriendo estratégicamente su espalda, Verstappen quedó expuesto a los ataques combinados de McLaren, que finalmente ganó el campeonato de constructores por primera vez desde 1998. El impacto fue económico y deportivo simultáneamente: Red Bull perdió $60 millones de dólares en bonificaciones de constructores, dinero que se vería distribuido entre equipo y pilotos.

Pérez vs Pedro Rodríguez

¿Es Sergio Pérez el mejor piloto mexicano de todos los tiempos? Los números responden de manera contundente que sí, superando ampliamente al legendario Pedro Rodríguez de la Vega, quien falleció trágicamente el 11 de julio de 1971 a los 31 años en Núremberg, Alemania.

Pedro Rodríguez, conocido como ‘El Ojos de Gato’, disputó 55 Grandes Premios entre 1963 y 1971. Logró dos victorias: Sudáfrica 1967 y Bélgica 1970, además de siete podios totales. Su mejor resultado en el campeonato fueron dos sextos lugares en 1967 y 1968. En el Campeonato de Sport Prototipos fue bicampeón mundial con Porsche en 1970 y 1971, ganando las 24 Horas de Le Mans en 1968 con Ford.

Sergio Pérez, en contraste, ha disputado más de 270 Grandes Premios acumulando 39 podios: tres con Sauber, siete con Force India/Racing Point y 29 con Red Bull. Consiguió seis victorias: Sakhir 2020, Azerbaiyán 2021 y 2023, Mónaco 2022, Singapur 2022 y Arabia Saudita 2023. 

En 2022, cuando superó a Rodríguez en triunfos, lo hizo luciendo un casco con los colores gris y negro del ídolo, casi como un apadrinamiento simbólico.

Su mejor resultado fue el subcampeonato de 2023 con 285 puntos, cifra que ningún piloto mexicano había alcanzado. En ingresos, Pérez ha generado $96.5 millones de dólares en contratos F1, con una fortuna estimada en 50 millones de dólares.

Cadillac: apuesta de 10 millones y ‘merch’ estratégico

Reportes especializados confirman que Pérez firmó contrato multianual con salario base cercano a los $10 millones de dólares anuales. A esto se suman bonos por resultados: posiciones en campeonato, podios, victorias y porcentaje de ventas de merchandising oficial. 

Este último punto es crucial: ‘Checo’ Pérez fue responsable de más del 60 por ciento de las ventas de merchandising de Red Bull, demostrando poder comercial.

Cadillac, debutante en 2026 como undécimo equipo con motores Ferrari hasta 2028, apostó por la experiencia. Entre Pérez y Bottas suman 527 Grandes Premios, 16 victorias y 23 poles. 

La diferencia con otros pilotos resulta evidente: Max Verstappen lidera con $76 millones de dólares anuales, Lewis Hamilton $70.5 millones, Lando Norris $57.5 millones. Pérez se ubica fuera del top 5, pero su valor comercial en mercados latinoamericanos es otra cosa.

Negocios y marca personal: el imperio fuera de la pista

Pérez construyó un portafolio empresarial robusto. Es socio de Kavak, la plataforma de compraventa de autos usados que alcanzó estatus de unicornio. Fundó Team México en competiciones de lanchas eléctricas, lanzó Habits Proteins (marca vegana de proteínas), posee el Kartódromo Checo Pérez en Guadalajara y una fundación que apoya niños con cáncer.

Los patrocinadores personales son: Telmex, Telcel y Claro, Banorte, Disney/Star+, McDonald’s, KitKat, Mobil, Uber y ESPN. En 2023, su salario alcanzó 26 millones de dólares con bonos. El Gran Premio de México 2024 generó un impacto económico de $15 mil millones de pesos.

Familia y manejo de imagen: estrategia discreta

A diferencia de otros deportistas, Pérez manejó su imagen familiar con estrategia. Está casado desde 2018 con Carola Martínez, con quien tiene cuatro hijos: Sergio Jr. (2017), Carlota (2019), Emilio (2022) y una cuarta hija nacida en septiembre de 2023. Las presencias familiares en eventos son controladas, sin sobreexposición que afecte la privacidad.

Su manejo de redes sociales merece análisis. En 2021, anunció que no realizaría publicaciones durante el GP de Portugal en solidaridad con personas que sufren abuso en redes. 

“No me afectan las críticas. Hasta cierto punto es parte de mi profesión. Lo que sí me afecta son los ataques sin justificación de gente cobarde detrás de una computadora”, posteó. Esta postura le costó engagement digital, pero le construyó una imagen de atleta responsable.

F1 The Movie + ‘Checo’ por el Oscar

La producción con Brad Pitt narra la historia de Sonny Hayes, piloto legendario de los años 90 cuya carrera casi termina tras un accidente. Treinta años después regresa para salvar al equipo APXGP. Competirá junto a Joshua Pearce (Damson Idris), joven prodigio que representa el futuro. La trama explora cómo el pasado alcanza al veterano y descubre que el compañero de equipo es la competencia más feroz.

Dirigida por Joseph Kosinski, producida por Jerry Bruckheimer, con Lewis Hamilton como productor ejecutivo y banda sonora de Hans Zimmer. El presupuesto se estima entre $200 y 300 millones de dólares.

La conexión entre la película y Sergio Pérez trasciende lo alegórico. El piloto mexicano tiene un cameo confirmado en el filme, grabado durante el Gran Premio de México 2024 en el Autódromo Hermanos Rodríguez. 

Su aparición, aunque breve, ocurre en escenas del protocolo previo a los Grandes Premios junto a otros pilotos reales como Max Verstappen, Lewis Hamilton, Fernando Alonso y Charles Leclerc. 

La película incluso incorpora el accidente real de Pérez en el GP de México 2023, añadiendo autenticidad documental a la narrativa ficticia.

Durante la promoción del filme, Brad Pitt rindió un elogio público al tapatío: “Amo a ‘Checo’, me da curiosidad lo que haga”, y señaló que su historia de segundas oportunidades inspiraba directamente el tema central de la cinta. 

Para el público latinoamericano, su cameo representa uno de los guiños más esperados, reforzando el puente entre Hollywood y el automovilismo mexicano.

El rodaje se realizó durante fines de semana reales de Grandes Premios en 2023-2024, filmando más de 185 horas en 14 circuitos. La taquilla recaudó más de $631 millones de dólares, la película deportiva más taquillera de la historia.

Las cuatro nominaciones al Oscar colocan a F1 en posición competitiva: Mejor Película, Mejor Montaje, Mejor Sonido y Mejores Efectos Visuales. 

Históricamente, pocas películas deportivas ganaron Mejor Película: Rocky en 1976, Chariots of Fire en 1982, Million Dollar Baby en 2004. 

F1 compite contra Pecadores de Ryan Coogler (más nominada con 16 candidaturas), Frankenstein de Guillermo del Toro, Hamnet de Chloé Zhao, Marty Supreme de Josh Safdie. La ceremonia del 15 de marzo definirá si el cine deportivo hace historia.

Apple, F1 y el ecosistema de 750 millones

La relación entre Apple y la Fórmula 1 trasciende la película. En octubre de 2025, Apple adquirió los derechos de transmisión de la F1 en Estados Unidos por cinco años con valor aproximado de $750 millones de dólares, equivalente a $140-150 millones anuales. El acuerdo, vigente en 2026, supera los $90 millones que ESPN pagaba.

Apple TV transmitirá todas las sesiones: entrenamientos, clasificación, sprints y Grandes Premios. Además integrará contenido de F1 en Apple News, Apple Maps, Apple Music, Apple Sports y Apple Fitness+, creando un ecosistema multiplataforma que genera engagement continuo más allá del evento deportivo.

Psicología del fan: idolatría, ausencia y percepción

El impacto de la ausencia de un deportista en la percepción del fan merece análisis desde la psicología deportiva. Según estudios académicos de Arias Martínez (2016), las emociones post-competitivas surgen cuando el atleta evalúa subjetivamente sus resultados en relación con sus expectativas. El fracaso es subjetivo pero se materializa en derrotas que condicionan la trayectoria deportiva.

El caso Pérez 2024 ilustra este fenómeno. Tras cuatro podios iniciales, las expectativas eran elevadas. La caída dramática generó frustración colectiva en México, donde el apoyo incondicional del Autódromo Hermanos Rodríguez contrastó con un 17º lugar que el propio piloto calificó como «mi peor Gran Premio de México».

La teoría de la identidad social aplicada al deporte, desarrollada por Tajfel y Turner (1979), explica cómo los fans construyen parte de su identidad personal a través del éxito o fracaso de sus ídolos. 

En México, ‘Checo’ Pérez representa más que un piloto: simboliza la posibilidad de competir al más alto nivel global en un deporte históricamente dominado por europeos. Su fracaso 2024 no fue sólo deportivo, sino identitario.

Sin embargo, la ausencia de 2025 cumplió una función psicológica: permitió la reconstrucción narrativa. La distancia temporal transformó la percepción de fracaso en oportunidad de redención. Cadillac aprovechó este vacío para posicionar a Pérez no como un piloto descartado, sino como un veterano experimentado que regresa con hambre.

La Fórmula 1 en 2026 no será solo una competencia de velocidad. Será un escenario donde un piloto mexicano probará que el mercado, la percepción pública y la narrativa importan tanto como los números en la pista. Cadillac apostó a Pérez. Brad Pitt protagoniza una película sobre su historia. Apple pagó $750 millones de dólares para transmitir su regreso.

Las segundas partes, esta vez, parecen ser muy buenas. #Ojalá

Héctor Quispe

@HectorQuispe

Tomado de https://lasillarota.com/