Biden, los migrantes y AMLO

En 1986, el senador republicano Alan K. Simpson y el representante demócrata, Romano Mazzoli, que encabezaban los subcomités sobre migración en sus respectivas cámaras, lograron empujar, que se aprobara y fuera firmada por Ronald Reagan la que, desde entonces, ha...

En 1986, el senador republicano Alan K. Simpson y el representante demócrata, Romano Mazzoli, que encabezaban los subcomités sobre migración en sus respectivas cámaras, lograron empujar, que se aprobara y fuera firmada por Ronald Reagan la que, desde entonces, ha sido la principal reforma migratoria estadunidense que regularizó a poco más de tres millones de migrantes sin documentos.

Desde entonces, otros presidentes, casi todos, han anunciado su intención de lograr amplias reformas migratorias, la más importante la de George W. Bush apoyada por el gobierno mexicano de Vicente Fox, pero que los atentados del 11 de septiembre de 2001 echaron por los suelos. Todavía en 2006 hubo otro esfuerzo que nunca llegó siquiera a votarse en el legislativo.

En 2009, Barak Obama dijo que quería que al final de ese año se concluyera una reforma migratoria “integral” … nada pasó.

Después de cuatro años de Donald Trump y su crueldad frente a la migración, el presidente Biden ha prometido, una vez más, una ambiciosa reforma migratoria. Por lo pronto, desde que pisó la Casa Blanca ha lanzado mensajes y decretos para terminar con los últimos cuatro años de persecución y maltrato a los migrantes, y ha insistido en que propondrá, sí, una vez más, la reforma migratoria profunda e integral.

Como en las últimas ocasiones que estos esfuerzos han fracasado, la clave en cualquier propuesta tiene que ver con qué hacer con lo muchos millones que están en EU, que trabajan y contribuyen, pero que no tienen documentos. La cosa no será sencilla. En el lado republicano los trumpistas, y del lado demócrata aquellos con cercanía y dependencia a los sindicatos más poderosos, objetarán como lo han hecho en otras ocasiones.

La mayoría de esos ciudadanos sin documentos en EU son mexicanos. En tiempos de Trump, el presidente López Obrador dijo que prefería no meterse en esa discusión por considerarla un asunto interno de los estadunidenses. Pero desde su primera llamada con Biden, habló de la reforma y regularización de los compatriotas allá. Veremos si eso se acompaña con una campaña diplomática amplia y trabajo con organizaciones y empresas que podrían ser claves para convencer a un legislativo polarizado y desde hace años renuente.

@puigcarlos

Tomado de http://milenio.com/rss

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