Arete, el caballo tuerto que dio a México su primer oro en Olímpicos


Ver el nublado ojo izquierdo de Arete daba un poco de tristeza, la verdad. Los amantes del hipismo no dejaban de pensar en cómo era que un precioso caballo alazán tostado, de tan soberbio porte, tenía el infortunio de ser tuerto a causa de un mal genético

Por esta discapacidad recibía el desprecio de todos, incluso del presidente Miguel Alemán, quien prohibió al teniente Humberto Mariles que no llevase a aquel equino a las pruebas pertenecientes a la gira europea rumbo a los Juegos Olímpicos de Londres 1948, porque sólo pondría en vergüenza a México.  

Desobedecer al presidente Miguel Alemán por un caballo

Mariles entró en una disyuntiva: por un lado sentía una conexión, un presentimiento, de que el animal con discapacidad, tenía todo lo necesario para triunfar. Por otro, sabía que había algo de razón en lo dicho por Alemán, puesto que un caballo de competencia tiene que contar con sus dos ojos para saltar los bidés, muros, cruzadas y zanjas de las pruebas.  

Y por si le faltan dudas en la cabeza, se sumaba el factor de que hacía pocos meses que había adquirido a Arete en el Club Hípico Francés, así que conocerlo, lo que se llama conocerlo en todo su desempeño, pues realmente no, casi todo hasta el momento eran corazonadas.  

Roma, punta de lanza para el caballo Arete

Como fuera el teniente Humberto Mariles decidió desobedecer al presidente Miguel Alemán metiendo clandestinamente a Arete en la cuadrilla de equinos saltadores que participarían en las justas europeas, dando en Roma una espectacular demostración de sus virtudes. Incluso el Papa Pío XII se convirtió en admirador del caballo mexicano

Pero justo ahí, en Roma, Humberto Mariles fue increpado por el embajador Antonio Armendariz quien le ordenó que se regresara a México porque el presidente Alemán estaba muy molesto con su desacato, le informó que incluso había una orden de arresto en su contra. Nuevamente el teniente desacató y se enfiló rumbo a Londres para participación en los Juegos Olímpicos. 

Medalla de oro para Mariles y su caballo Arete

Ahí Mariles y Arete dieron muestra de qué estaban hechos en el estadio Wembley. El 14 de agosto de 1948 ambos ganaron la medalla dorada en salto individual y luego otro oro más en salto en equipos, se trataba de las dos primeros oros en la historia de México. 

Con el triunfo en el bolsillo, y la euforia nacional por tener un equino mexicano que fabricaba medallas de oro, al presidente Miguel Alemán se le olvidó el enojo rápido. Todos presentian que a Arete, llamado así por un defecto de nacimiento en su oreja, le faltaban muchos años de éxitos deportivos por delante.

La triste muerte de Arete

Sin embargo en febrero de 1952, el equino tuerto color alazán tostado, nacido por cierto en Colotlán, Jalisco, fue pateado por El Cordobés, un caballo argentino con el que estaba jugando. El golpe lo dejó muy mal, por lo que tuvo que ser sacrificado el 4 de ese mes. Sus restos fueron depositados con honores en el jardín del Centro Deportivo Olímpico Mexicano.

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Tomado de https://www.mexicodesconocido.com.mx/