A volar – Agustín Villanueva Ochoa

La crianza de un hijo es una de las responsabilidades más importantes y desafiantes que existen. La palabra “crianza” se refiere al proceso a través del cual los padres cuidan de sus hijos hasta que alcanzan la edad adulta. Sin embargo, la crianza es un proceso extremadamente complejo, y si se les preguntara a mil personas cuál es el método ideal para criar a un hijo es muy probable que cada una de ellas tenga una respuesta diferente.

Según el Dr. Antonio Camino Taboada, existen varias necesidades fundamentales que deben ser satisfechas en la primera etapa de la vida de un ser humano. Entre ellas se encuentran:

  1. Necesidad de construir y mantener un vínculo afectivo estable con el adulto que lo cuida.
  2. Necesidad de promover el proceso de individuación/separación.
  3. Necesidad de promover la socialización y los aprendizajes que le van a permitir hacerse autónomo de una forma gradual.
  4. Necesidad de protegerse de las enfermedades y otros acontecimientos que pueden poner en peligro su integridad como persona física y emocionalmente.

Si alguna de estas necesidades no se cumple, esto puede conducir a dificultades en la crianza, ya sea debido a factores relacionados con el niño, los padres, ambos u otras circunstancias.

En los últimos años, ha surgido un término que se ha vuelto común en México y en muchas partes del mundo: “hijos ancla”. Este término se refiere a los hijos que viven con sus padres incluso después de haber alcanzado la edad adulta y tener la capacidad de vivir de forma independiente.

Esta tendencia puede tener varias razones, desde factores culturales hasta económicos, pero lo cierto es que se ha convertido en una realidad creciente que presenta desafíos y oportunidades. Aunque la idea de vivir con los padres es usual en algunos países, en otros se considera poco común o incluso algo negativo.

A continuación, se presentan algunas de las razones por las que existen hijos ancla:

  • La falta de empleo o de ingresos suficientes puede hacer que sea difícil establecerse por su cuenta y pagar todos los gastos que implica vivir de forma independiente.
  • Pueden tener dificultades emocionales, sociales o culturales que les hacen preferir vivir con sus padres.
  • Los padres también pueden tener un papel en la decisión, ya que algunos pueden ser muy protectores o no estar dispuestos a dejar que sus hijos se vayan a vivir por su cuenta, interviniendo en la decisión de que su hijo se quede en la misma casa.
  • La cultura y la religión pueden influir, pues en algunas es común que los hijos se queden en casa de sus padres hasta que se casen, incluso después de casarse.
  • Puede haber beneficios para ambas partes. Los hijos pueden obtener ayuda financiera y apoyo emocional de sus padres, mientras que los padres pueden sentirse útiles y necesitados; además, existen casos en los que sus padres tienen problemas de salud y los hijos se encargan de sus cuidados.
  • Puede ser una decisión temporal o permanente. Los hijos pueden quedarse en casa de sus padres sólo por un corto periodo de tiempo, mientras que pueden decidir quedarse de forma permanente.

Sin lugar a dudas, existen diversas opiniones al respecto y la intención de quien escribe siempre será colocarse en la zona más neutral posible. Señalado lo anterior, hay casos en los que los padres no permiten que sus hijos construyan una vida fuera de ese hogar. Es innegable que los hijos necesitan sentirse seres individuales y experimentar su propia independencia; así es como construyen su propia identidad, la cual es fundamental para convertirse en adultos autosuficientes. Sin embargo, algunos padres pueden tener dificultades para permitir que suceda este proceso natural y llegan a mantener a sus hijos anclados a su hogar y vida.

Mark Twain decía que la diferencia entre la palabra adecuada y la casi correcta es la misma que entre el rayo y la luciérnaga. Existen padres de familia que suelen repetir frases que llegan a convertirse en una condena y un mandato que sus hijos perciben y cumplen por amor ciego, amor infantil o como un contrato que llevan firmado en su corazón que debe cumplirse al pie de la letra. Ejemplos como: “tú me acompañarás en mi vejez”, “tú estás por si tu mamá/papá se va”, “tú estás para no sentirme sola/solo”, “tú te harás cargo de esta casa”, “tú me cuidarás en mi enfermedad”, “yo te di la vida, me lo debes”, “tú estás para ayudarme con tus hermanos”, “tú eres mi única compañía”, “tú eres mi apoyo”, “te necesito cerca”, “nadie más me comprende y me conoce”, entre muchos otros más. Estas frases pueden ser interpretadas por sus hijos como una obligación que debe cumplirse, generando una carga emocional que les impide tomar decisiones en su propia vida.

Es importante recordar que cada situación es única y no siempre es posible hacer generalizaciones sobre por qué los hijos se quedan a vivir con sus padres. Las familias que enfrentan esta situación deben ser capaces de comunicarse abiertamente y buscar soluciones que satisfagan las necesidades de todos los involucrados. De esta manera, se pueden aprovechar las oportunidades que ofrece este tipo de entorno y se pueden superar los desafíos que surjan.

Estoy convencido que los hijos vienen a este planeta para ser libres y necesitan independencia para desarrollar su propia vida. Durante su crecimiento podrán edificar sus creencias, conseguirán formar sus propias opiniones y convicciones, deberán cometer sus errores, lograrán tomar sus decisiones y alcanzarán a construir su identidad. La tarea de sus padres (de la madre, padre o tutor, cuando sólo está presente uno de ellos), es apoyar, guiar y dar confianza, pero sin quitar libertad, logrando de esta forma que sean progresivamente más independientes.

Para la mayoría de los padres, no existe satisfacción más grande que ver a sus hijos sostenerse por sus propios medios, que se atreven a soñar y luchar por convertir esos sueños en realidad, que son capaces de resolver sus propios problemas y que son felices con la vida que han elegido.

Lo hecho, hecho está, y ahí no me quiero meter. La motivación de escribir estas líneas surge de la intención de dirigirme a quienes todavía no lo han hecho y que en el futuro seguramente lo harán. Lo siguiente va subrayado porque tiene que destacar:

Si vas a criar un hijo, por favor no olvides que la crianza consiste en darle alas y enseñarle a volar.

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Last modified: 7 mayo, 2023Tomado de https://lalupa.mx/